20 Novelas del siglo XX

Mariano Royo

 





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Sinopsis

El siglo XX es pasado, pero no lejano. Está presente en este XXI no sólo en la concatenación más o menos causal de acontecimientos históricos, sino sobre todo en la emergencia de valores, ideas y formas de entender la condición humana, de vivir, de convivir, de trabajar, de amar, y también de morir. Conocerlo puede ser vital. Desde los principios del XXI vivimos con una impresión de velocidad, seguramente porque hemos dejado atrás demasiadas cosas, y a la vez porque han aparecido otras nuevas, de forma que se han aparecido expresiones como neocolonialismo, condición humana, depresión, genocidio, hippie, robot, socialdemocracia, estado del bienestar, big-bang, estrés, nanotecnología, o globalización... El espacio físico se ha hecho pequeño, y, además, relativo, así como el tiempo. Una vida humana sufre más cambios de paradigma que toda una civilización antigua. Ya no contamos por siglos sino por décadas y pronto diez años serán demasiados para caracterizar el cine o los valores. La diversidad, la complejidad, la variación es enorme. En cuanto al conocimiento podemos afirmar que la ciencia se ha adueñado de la verdad y ha reducido una vez más el sagrado campo de la filosofía, cuyas formas más acreditadas decaen hacia nuevas preguntas y hacia planteamientos mucho menos absolutos o ambiciosos, más relativos, o momentáneos, efímeros. Pero palabras como paradigma de la complejidad, existencialismo, filosofía de la sospecha o sociedad líquida quedan perfectamente ilustradas en la decepción que destilan los últimos volúmenes de Proust, o en la Niebla que ya atormentaba a Unamuno después de que Nietzsche decretara la muerte de Dios. La Literatura está viva. Como dijo Yourcenar No todos nuestros libros perecerán.

Detalles del Libro


ISBN/13:

Num. Páginas:

Tamaño:

Año de publicación:

Editorial:

Categoría:

9788416849826

576

160 X 235 mm

2016

Editorial Cultiva Libros S.L.

Mariano Royo

Mariano Royo

Nací en 1943, en abril, ese mes que T.S. Eliot nombró como “el más cruel”. Se me ocultó piadosamente que más allá de la frontera había una sangrienta cruel guerra, y más acá lo que significaba el racionamiento, el pan negro, el Movimiento Nacional. Cuando explotó la primera bomba atómica yo tenía dos años. Creo que es más importante haber habitado un tiempo que un país. Soy un hombre de la segunda mitad del siglo XX y me ha tocado la mejor parte del siglo, pero también las consecuencias de su espantosa primera mitad: la destructiva Gran Depresión, la Gran Guerra, la nuestra civil, la segunda mundial, y sus duras posguerras de pobreza, hambres, emigraciones, dictaduras y repetidas crisis. Pero también he visto transición y democracia, también he vivido el estado del bienestar y gloriosos avances democráticos y éticos. Luces y sombras. Estudié filosofía, que para mí tiene como objeto la humanidad. Creo que, en nuestro tiempo, esa filosofía humana está vívidamente presente en la extraordinaria narrativa del siglo. Ya alejado de las aulas, escribo sobre lo que ha sido del hombre después de la muerte de Dios que anunciaba Nietzsche a finales del XIX.