Otra promesa cumplida. Solo pienso en que desde el cielo te sientas orgulloso de tu familia. Nosotros sí lo estamos de ti. Hijo, eres y serás un gran guerrero. Tu lucha es nuestra lucha, Siempre has sido un joven prometedor y fuerte. No podría tener un hijo tan generoso, siempre pensando en los demás. Ahora nos toca a nosotros hacer algo por ti. Nuestras promesas se van cumpliendo. Tú me iluminas y me das las fuerzas para seguir adelante. Siempre has sido la luz de mis ojos. Te amaré toda la vida y siempre te llevaré en mi corazón. Mi mayor tesoro es mi familia. Estaré siempre luchando y protegiéndolos. Yo seguiré ahí, hasta el último aliento de mi vida.
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