Quizás Ruina podría haber intervenido antes… Tal vez, si la más joven de las brujas hubiese estado a lo que hay que estar, en vez de entretenerse mirando flores, la bestia hubiese permanecido ajena a los acontecimientos el tiempo necesario para que intermediarios más familiarizados con la diplomacia hubieran encontrado una solución discreta. Pero la realidad llegó a Mon sin que nadie tuviese tiempo de filtrarla, y, de haber estado la vieja bruja familiarizada con Tolkien, seguramente habría dicho que otros se habían ido de excursión a Mordor por mucho menos.
Y así, por un cambio meteorológico inesperado y porque a la familia y al gato de una bruja no se los toca, se vio la insulsa humanidad recibiendo a cuatro brujas y a un séquito de variopintas criaturas, dispuestas a salvar el pellejo de los de un lado y de los de otro… Y si queréis saber cómo se fraguó este asunto, id a la primera página, que aquí no os lo puedo resumir todo.
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