Después de haberse quedado huérfano de padre, Ángel tuvo que retomar las riendas del trabajo para cuidar a su madre enferma, pasando así una adolescencia de pobreza y miseria, hasta que finalmente, a sus treinta y cinco años, creía que su vida ya transcurría al ritmo de todos sus compañeros padres de familia. Él deseaba lo mismo que ellos, y la primera mujer que le presentaron, aunque no la amaba, la hizo su esposa y madre de sus dos hijos. Él único ingreso que entraba en casa, salía de su sudor y había que estirarlo mucho para cubrir todos los gastos, pero finalmente, la bomba de su destino estalló a los cincuenta y cinco años.
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!