Un viaje hacia la madurez, la empatía y la búsqueda de la propia identidad.En una etapa de la vida donde los jóvenes se preguntan qué camino tomar, El príncipe que no quería ser rey ofrece una poderosa alegoría sobre la responsabilidad individual, la empatía social y el autodescubrimiento. Este libro aleja los arquetipos tradicionales para entregar una historia madura que resuena con los dilemas del paso a la adultez. Una excelente adquisición para padres, educadores y terapeutas que buscan un puente de comunicación para hablar con los jóvenes sobre sus miedos, sus elecciones de vida y su lugar en la sociedad.
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