Este ensayo desarrolla una crítica filosófica sobre la religión y su papel en la domesticación de la naturaleza humana. A través de un análisis que abarca la función de la casta sacerdotal, la culpa, el pecado y el miedo como instrumentos de control, el autor examina cómo el cristianismo y la moral occidental han condicionado la existencia terrenal. El texto también explora la naturaleza de los populismos, la misantropía y el fenómeno del delito, proponiendo una revalorización de la condición humana más allá de los dogmas y la estructura civilizatoria.
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!