Querido Valle, gracias por el hermoso que nos regalas en esta lectura amable. A través de ella he conocido los sutiles hilos con la que tejiste tu vida, entre lo onírico y real, lo tangible y etéreo. Nadie como tú ha sabido dejarse mecer por el tiempo con eternos recuerdos y futuros inciertos. Pero siempre tenías cielos donde mirarte... Supiste vivir intensamente en mundos singulares de amor y amistad. Fuiste capaz de navegar..., galopar..., y flotar en el espacio infinito, prendido del color del universo. Dime ¿Cómo lo hiciste? Quien pudiera bailar la Eternidad con los "no vivos", y regalar tu sonrisa de pura Humanidad.
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!