Ensayo crítico que propone una metodología deconstructiva para la interpretación de la lengua ibérica, desafiando el consenso académico actual. El autor sostiene que el ibérico es una lengua aglutinante y diferenciada, cuya traducción revelaría una civilización avanzada y ética. La obra analiza las fuentes históricas de la Hispania prerromana, confrontando la narrativa de la conquista romana —caracterizada, según el autor, por la crueldad, la soberbia y la corrupción— frente a la identidad de los pueblos iberos, reinterpretando la historia de la Península Ibérica desde una perspectiva revisionista y crítica.
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!