Pretendo abrir una reflexión sobre el uso del idioma y la conformación del lenguaje como resultado de una experiencia colectiva a lo largo de la historia, en la que influyen razones políticas, sociales, religiosas y culturales, entre otras. Con una aportación personal y mis limitadas herramientas de inteligencia y humor, busco conocer la sociedad en la que vivimos, llena de estereotipos y prejuicios forjados por los grupos dominantes en todos los idiomas con expresiones hechas, cargadas de contenido y entendibles por todos, pero tremendamente injustas. Estas llegan al rostro de quien las recibe como una bofetada, una ofensa o incluso como una falta de consideración. Merienda de negros, trabajar como un negro/a o qué zulú entran de lleno en la corriente que lucha por un lenguaje inclusivo, más propio de la sociedad moderna y democrática por la que luchamos. Esta obra trata de desterrar los prejuicios machistas, racistas y de exclusión social que se han forjado a lo largo del tiempo.
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