Esta obra ofrece una investigación académica exhaustiva sobre el sacrificio en la religión romana, desplazando el foco tradicional del ritual correcto hacia el análisis de los errores, omisiones y la negligencia en su ejecución. A través de un enfoque interdisciplinar que integra fuentes epigráficas, arqueológicas, jurídicas y filológicas, el estudio examina cómo las irregularidades en la inmolación fueron instrumentalizadas como herramientas de manipulación política, propaganda y control social. El texto detalla la operativa del sacrificio —incluyendo el personal subalterno, los aspectos económicos y los condicionamientos de los animales— para concluir que esta práctica, lejos de ser puramente devocional, constituía un engranaje complejo y estratégico en la vida pública de la Antigua Roma.