En estos versos intento expresar, en la medida de mis posibilidades, pensamientos que resaltan la belleza de la mujer, y otros que comparten sus emociones. Expresiones variadas entre el amor y el desamor. Reconozco cuán necesario te es sentirte amada; concédeme ser ese héroe, permíteme cuidar de tu corazón.
Y permanece conmigo, como en el Edén. Carne de mi carne, hueso de mis huesos: tan desnuda y tan hermosa, entre mis brazos, junto a mi pecho. Y así confundirte para siempre con mis versos; que sean ellos de ti, que gusten a ti.
Y me di cuenta de que no fue de ti de quien anduve huyendo; no fue de ti de quien me harté, sino de mí.
Aún no hay valoraciones. ¡Sé el primero en valorar este libro!