ALFONSO LEIRÓS DE LA PEÑA
Sus libros

Rumbo a Ítaca
Rumbo a Ítaca, un viaje hacia el asombro.
Este es un libro atípico para los tiempos que corren. Porque trata de preguntas incómodas y de temas tabús que tarde o temprano nos hacemos, pero que nos han enseñado a olvidar como algo sin valor, sin cabida en este mundo moderno, donde solamente importa lo práctico. Hoy día, nos hemos olvidado de la sabiduría adquirida por nuestros antepasados, habiendo tirado por la borda todo lo que les había costado aprender durante veinticinco siglos. Vivimos deslumbrados por la técnica, y aun siendo verdad que en los últimos siglos la humanidad ha avanzado mucho en ciencia, en salud, en derechos y en comodidades; el hecho es que hemos retrocedido mucho más en el conocimiento de nosotros mismos, al habernos olvidado de nuestro Yo, de lo que somos. Encontrándonos solos, sin referencias, sin verdades y perdidos en un universo inabarcable. Rumbo a Ítaca, un viaje hacia el asombro, nos propone recuperar nuestra identidad perdida. Nosotros, como Ulises en la Odisea, también hemos abandonado Ítaca, y tenemos nostalgia de nuestro hogar. Nos encontramos perdidos en la orilla de un océano imaginable, sin saber qué hacer, porque nos han dicho que más allá del horizonte no hay nada, que solo hay agua, por lo que lo mejor es quedarse quietos, distraerse y no complicarse la vida. Pero en el fondo de nosotros mismos somos viajeros, estamos hechos para viajar, para hacernos preguntas y para buscar. Por eso, desde Tales a Alejando Magno, de Neil Armstrong a Cristóbal Colón, y de Einstein a San Francisco, hemos buscado y seguimos buscando. No nos conformamos con quedarnos en la orilla. Nuestro Yo nos empuja a comenzar el viaje de regreso hacia el asombro, hacia la sabiduría. Y cuando lleguemos, nuestro Yo lo sabrá. Ítaca, es mas que una isla, simboliza nuestro viaje de vuelta a casa, al asombro de nosotros mismos. Es el tesoro escondido. Algo que está más allá del horizonte y que no debemos olvidar. Porque viajes hay muchos, pero el viaje a Ítaca es único y personal, porque ella es nuestro hogar.

CRISTÓBAL COLÓN
Como yo soy hijo del almirante don Cristóbal Colón, personaje digno de eterna memoria que descubrió las Indias occidentales, y como también navegué con él algún tiempo, parecía que uno de mis escritos, y el principal, debía ser el de la vida y maravilloso descubrimiento, que hizo del Nuevo mundo y de las Indias, dado que a él las grandes y continúas penalidades y las enfermedades que sufrió, no le concedieron tiempo para dejar por escrito sus recuerdos. Más yo me resistía esta empresa, sabiendo que otros muchos intentarían. Pero cuando leí las obras de estos, observé lo que suele ocurrir en la mayoría de los historiadores, es decir, unas cosas agrandan y otros las empequeñecen, o que callan precisamente lo que deberían referir con todo detalle. Por esta razón, me decidí a cometer la empresa y el trabajo de esta obra, considerando que me sea más fácil soportar lo que se diga contra mi estilo y audacia que dejar enterrada la verdad de lo que a tan gran personaje corresponde. (Hernando Colón. Historia del Almirante)
