Abilio G. Carballo
Sus libros

Caminos para una vida
¿Qué hay mas allá del horizonte de una aldea de la Galicia interior?, se preguntaba un muchacho adolescente en busca de respuestas que aclarasen sus dudas para cuando llegase la cercana juventud. Había nacido y gastado sus días siendo campesino. Compartió su existencia con la naturaleza, que le ayudó a criarse, pero sabía que muy pronto tendría que ir a terminar de crecer en tierras desconocidas y tal vez lejanas.
Los caminos que anduvo eran de polvo, barro y pedruscos, y a veces empinados; aun así, siempre lo habían conducido a metas cercanas y conocidas. Pero pronto tendría que ir en busca de aspiraciones más elevadas, para lo cual habría de arriesgar sus pasos por sendas desconocidas y, en ocasiones, intrincadas, que al menor descuido podrían conducirle a lugares de arenas movedizas.
Sin querer saber cómo llegó, ya comparte con desconocidos el ruido de una gran ciudad. Atrás quedó la naturaleza con la que compartió sus quimeras juveniles. Ahora le tendrá que buscar acomodo a las inquietudes que le trajeron en busca del Eldorado y al mismo tiempo encontrar ese oasis donde poder saborear el verdadero latido de la vida.

El Hijo del Pescador
Un carguero inglés navegaba al oeste de Galicia, frente a la Costa da Morte, en la oscura noche del 27 de diciembre de 1939, cuando un fuerte viento enfureció las olas que lo empujaron hacia los acantilados, hasta hundirlo algo más al norte del Petón do Mar de Fora. A bordo, como extraños pasajeros, viajaba un matrimonio de mediana edad que huía de su país con su hijo de solo unos meses de vida, quien sería el único superviviente rescatado del naufragio. Manuel, un pescador de Corcubión, y su esposa Julia adoptaron al pequeño y le dieron el nombre de Marcelo. Durante cuarenta años, Marcelo recorrió los caminos de la vida sin saber quién era, dónde había nacido ni quiénes fueron los padres que le dieron la vida. Cuando sus posibilidades se lo permitieron, quiso conocer su identidad, y la sorpresa no pudo ser más inesperada… ni más oportuna para ejercer su profundo sentido altruista. El autor ha creado una vida que bien podría ser real: una historia apasionante que el personaje vive a cada paso, por caminos intrincados que las circunstancias le van proponiendo, no sin advertirle que detrás de cada recodo puede encontrar la felicidad… pero también la amargura.
