Agustín Domínguez Matito
Sus libros

El otoño de mis versos
El lector tiene entre sus manos la segunda entrega poética del autor, que continúa a Donde el viento me lleve. Ya en su primer libro se apuntaban los temas y maneras que ahora encuentran en este más amplio desarrollo y depuración. Siguen presentes algunos de los motivos que desde el primer momento lo inspiraron, los temas eternos de la poesía que atrajeron a los poetas a lo largo del tiempo. Un conjunto de poesías versa sobre las variantes del sentimiento amoroso: sus fulgores, las emociones (vividas y soñadas), el dolor de la ausencia, el afán de plenitud y eternidad, la «figura» y la «presencia» de la amada, la nostalgia, el continuo renacimiento. La naturaleza, a través de sus símbolos permanentes, ocupa también un copioso ramillete de versos en los que las evocaciones de la memoria se entrelazan con la emoción en el mundo interior del poeta, poblado de recuerdos y melancolías de las vivencias y de los espacios que identifican una vida. A estos dos grandes vectores temáticos se suma, como en la primera entrega, un culto a algunos de los lugares e imágenes de la infancia y juventud, que mueven buena parte del impulso poético. Y en general, a esos mismos móviles –el sentimiento, el sueño, el recuerdo– responde otra pequeña muestra de poemas, en forma de «envíos» familiares en los que los retratos expresan las raíces y la historia sentimental del poeta. A este mismo paisaje afectivo y trayectoria vital pertenecen unos cuantos aires y canciones de corte popular. Pero entre lo que más destaca de esta nueva entrega se encuentra la exhibición técnica, manifestada en una amplia variedad de formas métricas, desde la tradición popular a la culta, a través de la cual el poeta canaliza con maestría el contenido de su corazón y su pulsión poética.

LATIDOS DE TINTA
Hay nombres, lugares y abrazos que el alma se niega a perder. En Latidos de tinta, Agustín Domínguez Matito abre las puertas de su memoria para recorrer los lugares, las personas y los sentimientos que han dado forma a su vida. Desde el recuerdo emocionado de sus padres y de quienes dejaron una huella imborrable hasta el amor en todas sus formas, pasando por la tierra que lo vio nacer, la fe, la duda y los grandes interrogantes que acompañan al ser humano, cada poema nace de una necesidad sincera de preservar lo vivido. Con una voz arraigada en la tradición poética española y un profundo respeto por las formas clásicas, el autor construye un viaje lleno de paisajes andaluces, homenajes literarios, emociones compartidas y reflexiones que hablan de lo que todos, en algún momento, hemos sentido. Este libro es una conversación con la memoria, un refugio para quienes todavía buscan respuestas en los recuerdos, en el amor y en las palabras. Porque, cuando todo pasa, aún queda algo capaz de resistir al olvido: el latido de la tinta.
