Ana María Campelo López
Sus libros

Pupilas de escarcha
En una villa de la Ruta Jacobea, asistimos al intento de asesinato de Nadia, una joven traductora. Su caso se archiva sin resolver; pero, cuando la protagonista se recupera de las graves heridas infligidas, pondrá todos los medios a su alcance para encontrar al culpable, aunque eso le suponga revivir momentos traumáticos de su pasado. La búsqueda de ayuda externa y su tenacidad la conducirán hasta la persona que ideó el plan, porque no hay mayor fuerza que la perseverancia, ni mejor aliado que un buen olfato. A veces, lo que parece, es; pero lo difícil es demostrarlo.

Cuando el mal acecha
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para proteger a los tuyos?
No hay nada como la familia para ocultar un crimen.
Cuando Blanca acude al hogar de su infancia para el entierro de su padre, tendrá que enfrentarse a varios retos: descubrir qué se esconde tras la desaparición de su tío Fermín, averiguar quién le envía anónimos y solventar una traición amorosa. Para ello, deberá aceptar que, a veces, las personas más cercanas son las que menos conoce. Ante la falta aparente de pruebas, Blanca se planteará la venganza como única salida a su desesperada situación.
Esta historia, que contará con unos protagonistas singulares, es un domestic noir, y sumergirá al lector en una intrincada trama familiar donde el asesinato es el camino a seguir ante unos hechos que pueden llegar a poner en peligro a las personas que más importan.

Y Dios tiró los dados
¿Es Dios quien mueve los hilos de nuestro destino o somos cada uno de nosotros responsables de lo que nos depare?
Esta es la historia de un grupo de personas que comparten vivencias en un internado religioso entre la década de los setenta y principios de los ochenta.
Cuarenta años después de la muerte de uno de los internos en circunstancias no del todo aclaradas, se reúnen para conmemorar el aniversario de su fallecimiento. Entre ellos hay un despiadado asesino y también quien quiere conocer la verdad de aquellos hechos a toda costa, pero la verdad, a veces, tiene aristas afiladas que causan daños irreparables.
Tanto los personajes como la trama que aparecen en esta novela son ficticios, aunque algunos hechos bien podrían pasar por ciertos, pues la vida real así nos lo confirma.
