Auxiliadora Bernáldez
Su libro

Un rastro de vida en África
Hay lugares que no se olvidan porque, aunque te marches, una parte de ti se queda viviendo allí. Un rastro de vida en África nace precisamente de esa huella: treinta años de entrega en Togo, donde Auxiliadora Bernáldez y Laura López acompañaron a niños abandonados, mujeres invisibles y jóvenes que soñaban con un futuro imposible. Desde el hogar infantil de Défalé hasta la residencia universitaria de Lomé, este libro recoge historias reales de personas que aprendieron a reconstruirse desde dentro. Está Amavi, que escapó del maltrato para convertirse en responsable de farmacia y referente para otras mujeres. Está Neri, aquel bebé malnutrido que terminó estudiando en la residencia Les Semailles, obtuvo en África el título de ingeniero informático y, después de cursar un Máster en Granada, comenzó a trabajar en una empresa de España, donde continúa desarrollando su labor en la actualidad. Y están las madres que cruzaban montañas enteras con sus hijos a la espalda en busca de una oportunidad para seguir viviendo. Lejos del paternalismo y de los discursos fáciles, estas páginas hablan de dignidad, de comunidad y de cómo el cambio verdadero ocurre cuando alguien deja de sentirse solo. África aparece aquí como un lugar lleno de fuerza, de heridas y, también, de personas capaces de levantarse una y otra vez. Un rastro de vida en África es el relato de quienes entendieron que ayudar no consiste en salvar a nadie, sino en caminar al lado del otro hasta que pueda seguir por sí mismo. Un libro que deja algo extraño y valioso: la sensación de que todavía existen personas capaces de cambiar el mundo desde lo pequeño.
