Carlos Tomeo Escuin
Sus libros

Cactus y hielo sumus
El Cactus y Hielo es un reto. Sabemos de sus espinas, sabemos de sus frutos, de sus flores. El hielo enfría y quema, conserva y se diluye. Sin sensibilidad este libro es… anti-sistema. Sin sensibilidad usted no querrá entenderlo. Pero si usted se deja arrastrar por su juego de reflexiones, o flotar con sus imágenes, sus composiciones, sus cuadros, entonces vivirá una experiencia apasionante con usted mism@. Una novela, un cuento, una comedia, tienen una trama que sirve de argumento entre autor/a y lector/a. Este Cactus va mucho más allá, tan lejos o tan cerca como usted elija. El autor ofrece su libertad para que tengamos la propia. Puede amarlo, o expresar un ‘uf’ que nos supera, o que despre-ciemos. Su aparente sencillez lo convierte en una obra enorme. Su capacidad vital, crítica, increíblemente salvaje y brutal, despiadada y llena de corazón y fuerza, son un torbellino inagotable de energías en contradicción entre la realidad y el deseo, la impotencia y la in-competencia. Sin complejos. Este Cactus y Hielo es, por expreso deseo del autor, perfecto en las imperfecciones. Cada composición de cada imagen, de cada texto, está trabajada con sensaciones que cada lector/a no podría ni imaginar, pero que podrá hacer suyas y recrearlas a su antojo, tener las propias. Es un trabajo formidable, y un resultado maravilloso, con el que el autor quiere arrastrarnos a nosotr@s mism@s. Es un libro hermoso de principio a fin. A veces duro, a veces risueño. Es una invitación a mirarlo una y otra vez. Cogerlo y pincharnos con sus espinas, quemarnos en su hielo, tirarlo con desprecio y volver a recogerlo con cariño. Queremos quererlo, pero nos pincha. Queremos amarlo, pero nos quema. Queremos que sea, pero otras realidades nos atan e impiden alcanzarlo. Nos invita, pero sabemos que nunca llegaremos. Absolutamente increíble.

Periodismo local. La radio(2) El caso de Radio Duende
Periodismo Local es Periodismo Total. Es una base que no han experimentado muchos/as comunicadores/as y que es un camino muy conveniente. RADIO DUENDE es una variable de ese periodismo entregado a la radio, del radiodismo. Lo que aquí se ofrece refleja una parte del ADN de la Comunicación, de la Información, del Periodismo, para demostrar, a pesar de los infinitos intereses de poder en su contra, que es una Ciencia. A través de las páginas de este libro, la persona que se entregue a su recorrido comprobará que se ofrece mucho más que un clásico mensaje de loas y bienaventuranzas de famoseos y comunicaciones e informaciones rosas o amarillas. No tenemos nada contra los colores, pero este estudio tiene un recorrido muy diferente. ¿Quién quiere una radio local? ¿Cómo se consigue? ¿Qué la compone? El mundo de la radio es maravilloso, sea en el formato analógico que refleja este libro, sea en los formatos digitales. Eso también se refleja aquí. Pero es un libro duro para las jóvenes generaciones de comunicadores, de informadores, de periodistas, porque refleja la palpable discriminación de la comunicación local, y la injusticia social que representa, por no hablar de la discriminación personal. Asumamos la dureza que el libro ofrece. Paciencia. La vida es cuestión de sentimientos y procesos. Vivirla desde el servicio y el compromiso es algo que muchos desprecian, no sucedía en RADIO DUENDE. Allí y aquí el compromiso del periodismo con la verdad es irrenunciable, al menos para algunos. Este librito es para todas aquellas personas que viven la radio, como emisores o como receptoras, en algún momento de su vida.

NUNCA GANARÉ EL NOBEL. Soy Periodista
¡Caray! Es difícil que un libro nos deje sin palabras, pero este libro es indefinible, e intentarlo supone restarle valor. Son cuatro momentos, completamente diferentes y, sin embargo, ligados con el cordel periodismo. Son tremendos por cuatro causas aparentemente, solo aparentemente, diferentes.
En el primer momento, con realista sensibilidad, emociona en su segundo relato introductorio. No hacen falta muchas palabras; diríamos que ahogan, y ha elegido las propias para un mensaje directo, terrible, sincero, empático, doloroso, real y lleno de impotencia.
El segundo momento, con la realista visión de un periodismo nonato que se aborta por estructuras de poder, según refleja el autor con literatura cruda y densa, expone sin medias tintas su ciencia del periodismo, no el periodismo manipulador que consumimos día a día.
El tercer momento, de realista exposición científica y documental, combina una breve exposición de lo que debiera ser el periodismo en el siglo XXI, y que contrasta hábilmente con concursos públicos vividos como protagonista, en los que las sospechas endogámicas se abren paso para poner en duda muchas realidades sociales.
Y el cuarto momento, de realista introspección, apunta hacia un mundo virtual y una entrevista tan inteligible como lo contrario.
Sería ilógico resumir este librito. Es un libro abierto, de contenido libre, plagado de sencillez y sensibilidad. Es un libro limpio y honesto, con realidades tangibles hacia un sueño utópico. La conclusión, su realidad, es clara: nunca ganará el Nobel… Es su deseo.
