Dionisio Álvarez Trincado
Sus libros

Qué queda de aquella vendimia...
Qué queda de aquella vendimia…
No deja de ser un título más y la mar de sugerente y premonitorio, en el cual se reflejan, de manera peculiar y con cierto ritmo y musicalidad, las emociones experimentadas o vividas en primera persona, y que se van recreando o envuelven en todo un canto de nostalgia… Presentando a la tierra en la que se habita con su paisaje y paisanaje, del que arrobado en cierta medida se muestra imbuido por aquellos cotidianos afectos y los encantos por ellos emanados y de los cuales el autor se muestra atraído, identificado y realizado, lo cual no deja de ser un precedente y reflejo de cuantos otras/os (hipotéticos lectores) puedan percibir a su vez al inmiscuirse entre sus líneas y realizar la extrapolación a su propia realidad y consecuencia vital derivada.
No obstante, hay reflexiones o hipótesis (variación significativa) de cierto calado, a las cuales bien se puede llegar a percibir o captar, cuando desde la vivencia personal y el entramado visionado o reflejado que se desprende o alcanza, considerando el mimético artificio despertado, desde o con el que se pueda lograr recrear o dibujar de manera imaginada a toda la metáfora que envuelve su trama.

DESTELLOS A TU ENCUENTRO
Se intenta dar una síntesis de todo el compendio que la obra abarca: instantes reflexivos, concitando hechos, marcando caminos o simplificando el latido que tantas veces nos acompaña (rodea), inmersos en ese mar de la vida que a casi todos capta (roza) y, de modo singular, marca o transporta a esas situaciones desiguales y variopintas. Pero el versátil tañido del verso, con ritmo esperanzado, lo hace en cierto modo sutil y cálido, para que, en lo posible, al lector que lo alcance pueda alertarle o tocar sensiblemente su ego. De ahí que, al tomarlo dosificadamente y releerlo, no nos sintamos agotados; antes bien, acumulemos la grata sensación de lo esperado, y por ello, en ningún momento debemos dejar de ojear, si a nuestro alcance está el hacerlo. Que los Destellos a tu encuentro aquí se quedan, aunque el sol se vaya ocultando por entre las nubes, y su reflejo estará latiendo en ese mimético apartado (interior) que el vate nos sugiere. Con… Con versos que llaman, versos que cantan, versos que intentan abrir al mundo la ventana. Consciente, cual ser que pasa dejando en la vida una pauta noble, dúctil, apasionada, que, en bien, podrás abrazarla. (…)
