Emilia Fuentes
Emilia Fuentes trabajó durante más de 30 años como funcionaria. Tras una larga enfermedad y diversas experiencias personales que marcaron su vida, comenzó un proceso de transformación interior, orientando su interés y sus estudios hacia el desarrollo personal y la espiritualidad. Se formó en Psicología Positiva, Coaching Personal y Angelología. En esta obra presenta una novela basada en hechos reales, inspirada en su propia experiencia espiritual. A través de ella, invita al lector a confiar, a escuchar las señales que nos rodean y a recordar que, incluso en los momentos más difíciles, nunca estamos solos: siempre estamos acompañados… en nuestra misión de vida.
Su libro

El misterio de las mariposas
¿Existen las casualidades o somos guiados por hilos invisibles? La vida de Ana transcurre en calma hasta que una antigua fotografía aparece misteriosamente junto a un viejo álbum familiar. Al contemplarla, los recuerdos de su pasado comienzan a despertar y a entrelazarse con su presente. A partir de ese instante, y mientras una inesperada tormenta oscurece su horizonte, una brújula invisible de señales parece guiar sus pasos: plumas, mariposas, mensajes que llegan cuando más los necesita y encuentros que desafían toda lógica. Entre ellos está Miguel, un hombre misterioso que le enseñará a escuchar el silencio de su corazón… Lo que en un principio parecen simples coincidencias se transforma poco a poco en un mapa de señales que la llevará desde las calles de Barcelona hasta los santuarios de Italia, en un viaje lleno de emociones, descubrimientos y experiencias que cambiarán para siempre su manera de entender la vida. El misterio de las mariposas es una novela sobre la resiliencia, la esperanza, la fe y los misterios que habitan entre lo visible y lo invisible. Una historia emotiva que invita al lector a preguntarse si, quizá, no estamos tan solos como creemos. Una historia que permanecerá en el corazón del lector mucho después de haber leído la última página. «Y fue cuando estaba cayendo que abrí mis alas y aprendí a volar».
