Félix Antonio Pascual Rubio
Sus libros

Garabandal (2) - Testimonios de los principales testigos
Durante la preparación de la primera parte de Garabandal, me encontré, con cierto asombro, ante una verdad irrefutable: numerosos testimonios, portadores de una riqueza inestimable, quedaron fuera de la obra. Fue en este hallazgo donde nació el impulso, casi inevitable, de regresar al bendito pueblo cántabro, en busca de esas voces que, por algún capricho del destino, aún no habían sido escuchadas en su justa medida.Así, en esta segunda entrega, vuelvo a recorrer las empedradas calles del “puebluco”, rescatando, con mayor precisión, los testimonios de aquellos testigos oculares que presenciaron los hechos extraordinarios que marcaron la historia de este rincón escondido en las faldas de Peña Sagra. Los ecos de sus mensajes, ahora recuperados, resuenan con renovada fuerza, transportando al lector a los lejanos años sesenta, cuando Garabandal se convertía en un faro de misterio y fe.Comienzo este nuevo relato con Pepe, el alcalde pedáneo de aquellos tiempos. Hombre de una curiosidad insaciable y poseedor de una memoria que parece desafiar al tiempo. Pepe se erige como el primer eslabón en esta cadena de recuerdos rescatados. Pero no es el único: sacerdotes, médicos y otros protagonistas del momento emergen de las sombras del olvido, retratados a través de sus propias voces, a veces difíciles de entender, cargadas del inconfundible acento y el lenguaje peculiar de los lugareños.Esta obra es, en esencia, un pequeño homenaje a todas aquellas personas que, de manera humilde y desinteresada, dejaron una huella indeleble en mi espíritu. Considero un acto de justicia el recuperar sus historias, preservarlas y compartirlas, para que su legado perdure y continúe inspirando a futuras generaciones.

Garabandal (4) - Diarios Sr. Fontaneda y Padre Andreu
En cierta jornada primaveral del año 2025, de manera completamente inesperada, un buen amigo me hace llegar unas fotografías extraídas de un diario personal. Sin poder proporcionarme información alguna sobre su procedencia, me encomienda la tarea de transcribirlas, pues los documentos se hallan en un estado de deterioro tal que dificulta considerablemente su lectura.Estos escritos, concebidos a modo de crónica, están plasmados en un antiguo cuaderno de gusanillo y abarcan un total de 181 caras.A medida que avanzo en la labor de transcripción, me sumerjo en el relato de una serie de acontecimientos prodigiosos, acaecidos en un remoto y pintoresco "puebluco" cántabro, enclavado en las estribaciones de Peñas Sagra. Este lugar, conocido comúnmente como Garabandal, ostenta el nombre completo: San Sebastián de Garabandal.El autor de estos escritos nos guía, en un orden cronológico preciso, a través de episodios extraordinarios, entre los que destaca la profecía de un milagro que será revelado en el tiempo señalado, así como la milagrosa curación del niño Miguel.Durante las semanas que abarcan estas crónicas, se desvelan sucesos verdaderamente asombrosos, los cuales avivan mi interés con creciente intensidad. Particularmente cautivadora resulta la narración del Milagro presenciado en éxtasis por el padre jesuita don Luis Andreu, un episodio de singular trascendencia que otorga aún mayor profundidad a estos relatos.

Garabandal, lo dificil es no creer
El corazón humano, cuando se abre a lo sagrado, busca siempre signos que lo interpelen y testimonios que lo conduzcan hacia una verdad más alta. Garabandal, pequeño y humilde enclave cántabro, se ha convertido desde hace más de medio siglo en escenario de misterio, oración y asombro. Las apariciones marianas que allí se relatan han suscitado, en creyentes y escépticos por igual, interrogantes que trascienden el tiempo y el espacio, invitando a la reflexión y a la fe. Este libro no pretende ser una obra académica ni un tratado definitivo; es, más bien, el fruto de la mirada sincera de cuatro peregrinos de la palabra, escritores no profesionales, pero sí profundamente comprometidos con lo que Garabandal representa en sus vidas. Con estilos diversos y experiencias particulares, hemos querido dar forma a un testimonio colectivo que, como un tapiz, se entreteje con hilos de memoria, ciencia, historia y vivencia personal.

Garabandal (3), después de las apariciones
Garabandal, después de las apariciones no concluye donde callaron los éxtasis ni donde cesaron las visitas a la pequeña aldea de la montaña. Allí, precisamente, comienza otra historia. Las apariciones dejaron tras de sí una huella imposible de borrar y abrieron un tiempo nuevo, más humano y quizá más complejo. Roma apareció en el horizonte de las protagonistas; llegaron los conventos y también las renuncias, los caminos iniciados y abandonados, las decisiones difíciles y el peso silencioso de una fama nunca buscada. La vida, lejos de detenerse, exigió un nuevo punto de inflexión. Entretanto, el propio pueblo de Garabandal comenzó a transformarse. Las dudas, las negaciones y los distintos posicionamientos ante los acontecimientos alteraron la convivencia de aquel rincón montañés. Surgieron desencuentros entre vecinos y también entre quienes llegaban movidos por la devoción o la curiosidad. Las casas cambiaron de manos, aparecieron intereses ajenos al espíritu de los primeros días y la especulación empezó a dibujar un paisaje inesperado alrededor de un lugar llamado a la sencillez. Las niñas ya no son niñas. Ante aquella realidad abandonaron el pueblo que las vio crecer y tomarían rumbos diversos. Se casaron, formaron familias y hoy son abuelas. Tres de ellas emprendieron camino hacia Estados Unidos; Mari Cruz eligió permanecer en Avilés. Y Loli, cuya memoria permanece inseparable de aquellos sucesos, ha partido ya de este mundo. Mientras tanto, la Iglesia continúa sin emitir un juicio definitivo sobre los acontecimientos. Las comisiones y tentativas del pasado no lograron cerrar el debate, y permanece viva la espera ante la decisión final de la jerarquía eclesiástica. Pero el “puebluco” tampoco ha quedado detenido en la incertidumbre. Al contrario: sus mensajes y la memoria de aquellos días han seguido extendiéndose gracias al impulso de innumerables apóstoles de Garabandal, mediante conferencias, congresos y encuentros celebrados en distintos lugares del mundo. Porque quizá el verdadero misterio de Garabandal no sea únicamente lo que ocurrió durante las apariciones, sino todo aquello que comenzó después. Este libro se adentra precisamente en esa historia menos conocida: la del eco que permanece cuando el silencio parece haberlo cubierto todo.
