Fernando Pedro Arenas Domínguez
Sus libros

Aventuras y desventuras de un médico tratando adictos
El autor, médico de profesión, revela un buen número de anécdotas que van desde situaciones cómicas a otras que rayan en lo grotesco, sucedidas mientras trataba a personas adictas a las drogas en una unidad de un hospital.
Lo hace de forma sencilla y divertida con sentido del humor y con una perspectiva no científica, sino humana, para situar al lector en los momentos en que se produjeron y en como las afrontó para que sus pacientes no las vivieran negativamente.
A nivel personal relata cómo aquellos años de contacto cercano y directo con estos enfermos y enfermas le cambiaron radicalmente su manera de comprender y especialmente de tratar a estas personas, destinando desde entonces toda su vida profesional a mejorar su calidad de vida y su reconocimiento social.
Describe también diferentes tipos de adictos a drogas con sus características más relevantes y su comportamiento durante el tratamiento, así como la situación en que se encontraban los centros de adicciones en los años en que se desarrollaron los sucesos.

MEDICINA DE TRINCHERAS
En esta autobiografía, el autor repasa diferentes momentos de su vida personal y profesional, así como los múltiples desafíos a los que tuvo que hacer frente para ejercer la profesión médica, muchos de ellos en épocas de profundos cambios sociales y políticos en nuestro país.
Asimismo, reflexiona sobre temas como la vocación médica, la adaptación a los conflictos planteados, el aprendizaje continuo y la superación de los variados retos que enfrentó a lo largo de cuarenta años de trabajo.
Lo hace comparando las trincheras con sus variados desempeños profesionales, tanto en el ámbito sanitario asistencial, ejerciendo como médico general y de urgencias, como en el ámbito de la gestión institucional de las adicciones, trabajando en diferentes entidades públicas y privadas.
El autor aporta su visión personal y sus reflexiones sobre el funcionamiento de las diversas instituciones en las que trabajó en puestos de responsabilidad, con especial detalle sobre las relaciones jerárquicas y su trato particular con superiores políticos y compañeros de trabajo.
Utiliza un lenguaje llano y cercano al lector, salpicado de anécdotas singulares que, en ocasiones, pueden parecer increíbles por su comicidad y, en otros casos, resultar emotivas. Todo ello contribuye a hacer su lectura fácil y amena.
