Florencio Moneo Martín
Sus libros

En todo momento
“En todo momento” se compone de dos libros de poesía: “Sigo en el camino” y “Nuevos comienzos permanentes”. El primero describe el sentir de un hombre del siglo XXI ante las circunstancias de su vida. El segundo, más cercano en el tiempo, indaga en la experiencia de la despedida. Ambos forman un cuerpo común en donde los temas actuales: los amigos, el amor, los viajes, el paisaje, el pasado y la muerte interpelan al lector y a la lectora. Sugiere el proyecto de que sean ellas mismas.

Lazos
“Lazos” es un libro que contiene veintiséis cuentos. Los temas son muy cercanos, todos incrustados en historias que se desarrollan en la frontera de entre siglos, el pasado, y las cosas de la vida -las asignaturas pendientes, las cuestiones que siempre han ocupado a la humanidad-. El estilo. El punto de vista. La acción trepidante contada por personajes que hablan en un bar. El diálogo, lo oculto, la traición, la derrota, el crimen, el trauma, la amistad, el lesbianismo, la complicidad entre mujeres, la política, los sueños que no se cumplen, la libertad, el amor, el secreto, la muerte, las confesiones, el pasado en el après coup… Las historias se desarrollan desde el núcleo de una conversación, con marcado estilo personal. Nos hace recordar el placer volcánico que surge de la contemplación de un cuadro.

Interiores
Interiores es un poemario que atraviesa de forma diagonal la vida emocional del poeta. Habla desde el corazón. Transmite un conocimiento sobre la experiencia vivida, rico en detalles, claro en la discriminación entre grano y paja. Redactado en un lenguaje sencillo, directo, de hoy. Reivindica la vivencia del ser. Sus temas son clásicos en poesía: amor, amistad, creatividad, estética, compromiso, destructividad y sufrimiento.

Diálogos
Diálogos es un poemario descrito desde una posición musical. Hablan un hombre y una mujer. Supone una indagación profunda de la personalidad. Son instantes retenidos en el buceo del mar del inconsciente, rescatados hacia la superficie como lo hace un buzo explorador. De telón de fondo se siente el trauma de la guerra de los antepasados, sus efectos posteriores sobre el niño que fue. Hablan las dos voces del poeta. Expresa unos contenidos salidos desde un ejercicio permanente de libertad interior. De lenguaje sencillo, no veneciano, de hoy. Es un homenaje a las mujeres y hombres que le han precedido, que han sido sus referentes. Los temas: la amistad, la creación, la belleza, el amor, la tenacidad, y el sufrimiento del ser.

Sentires
A través de la voz poética de varón y mujer el poeta construye -en los primeros 132 poemas, con sinceridad y desgarro- vivencias acumuladas a través de la vida. Se dirige a las clases expulsadas del paraíso. Invita a recitar en voz alta, lenta y silenciosa voz queda, un soplo en un instante infinito, dolores propios, bellezas extrañas conocidas. Escucha la esencia: el silencioso sonido de la poesía. A partir del poema 133 deconstruye.

Los silencios las palabras
El personaje narrador masculino que comparte protagonismo con un personaje narrador femenino, nos conduce a través de un viaje al país de la intimidad poética. Allí visitaremos los efectos dolorosos de la guerra entre hermanos de la España de 1936, conoceremos a la familia, los amiguitos, la época posterior a la autarquía, en un pueblito del norte industrial y porteño. Un viaje al purgatorio que hace recordar a Dante y su libro fundamental de la literatura italiana. El poeta habla con sus amigas y amigos entre los que se hallan las personas que están leyendo el libro. Defiende su singularidad, siente, sufre, argumenta, cae derrotado, se desmoraliza, se levanta, defiende la igualdad entre la mujer y el varón, ama a su diosa, tiene un bebé y… defiende el derecho a la vida.
