Francisco Jesús Martín Milán
Sus libros

Huércal de Almería entre 1931 y 1945
El comienzo de la II República el 14 de abril de 1931, supone un punto de inflexión en las relaciones entre la gran mayoría de trabajadores y los detentadores del capital y los medios de producción. Con la Constitución republicana de 931, se consiguen cambios sociales tales como el derecho a la educación de grandes sectores de la población que hasta entonces les había estado vetado, pero el cambio fundamental se manifiesta en torno a los derechos de la mujer, con la desaparición de la tutela masculina y el derecho al voto en los sufragios para la elección de representantes en los centros de poder político. Otro de los objetivos fundamentales de los primeros años de la República fue la Reforma Agraria, con el fin de poner en producción grandes zonas de campos que permanecían improductivos, mientras los jornaleros arrastraban una vida miserable ante la indiferencia de los que controlaban el poder económico. La guerra civil supuso una ruptura de la legalidad otorgada en las urnas y un periodo de transición entre una época de esperanza y otra de resignación y sufrimiento por la represión que los militares sublevados infligían a amplias capas de la población civil. La memoria de los que sufrieron represión es un objetivo fundamental de este trabajo, con el fin educativo de que la verdad, desnuda de toda manipulación histórica, sea conocida por las nuevas generaciones, para de esta forma poder valorar los logros de la democracia en contraposición de los autoritarismos del pasado español.

Madre anoche en las trincheras
“Madre anoche en las trincheras” es un estudio exhaustivo de investigación sobre el periplo de los hermanos Corral Martínez en la guerra de España a partir de treinta y seis cartas que remitieron desde los diversos frentes de batalla por los que pasaron. Dos hermanos movilizados por el Ejército Popular de la República para defender al estado leal de la sublevación militar del 18 de julio de 1936. El fracaso de ésta derivó en una guerra civil de 988 días dejando al país fracturado en dos, como también quedaron innumerables familias. Una guerra entre hermanos, conocidos, paisanos y familiares que decidieron dirimir los conflictos sociales sustituyendo la política por las armas. Naturales de la pedanía de Las Casillas, en Serón (Almería), desde su tierna infancia vieron cómo la vida les presentó su peor cara en un hábitat rural de una España muy distinta a la que hoy conocemos. La evolución de Antonio Miguel Corral Martínez en el levante valenciano y en el frente aragonés donde fue protagonista de los acontecimientos en torno a la famosa Bolsa de Bielsa con todos sus avatares históricos. La 43 División “La Heroica” vio como este seronero pronto ascendió a Cabo de una Compañía de Depósito dentro de la 130ª Brigada Mixta del Ejército Popular. Felipe Corral Martínez quedó encuadrado en Alcalá de Henares (Madrid) a las órdenes de Valentín González González “El Campesino” formando parte de la famosa 46 División dentro de la 10ª Brigada Mixta, 38º Batallón, 2ª Compañía, la Batalla deTeruel y sus duras consecuencias, los Hospitales de Sanidad Militar valencianos. Nuevos destinos le aguardaban a nuestro hombre encuadrado en el Ejército del Norte en la 32 División como enlace de un Batallón de Ametralladoras Motorizado primero y como soldado de la 141ª Brigada Mixta durante la Batalla del Ebro después, y de la 12ª Brigada Mixta durante la retirada hacia Cataluña de finales de 1938. Conoceremos por último la represión franquista en los Batallones de Trabajadores que con el tiempo evolucionaron a Batallones Disciplinarios de Soldados de Trabajadores. Dos historias reales que nos sitúan a estos dos héroes olvidados en los acontecimientos de un país en guerra que sangró las heridas por los cuatro costados mientras en Las Casillas de Serón, sobrevivir era el gran objetivo de una población duramente golpeada por los horrores de la guerra. Hoy esta lectura rinde homenaje, hace historia y a su vez memoria con tantos y tantos sueños rotos para siempre y que han dormido el paso del tiempo durante los últimos ochenta años esperando a que llegase este momento: el de conocer, recordar, valorar y divulgar nuestro pasado más cercano a las siguientes generaciones para que acontecimientos como estos jamás vuelvan a repetirse.

La población de Berja en el S. XX
La población de Berja en el siglo XX es un estudio de investiga-ción sobre demografía que viene a cubrir un vacío historiográfico sobre el estado de la cuestión. El origen y las raíces del pobla-miento, la geografía local, la dinámica de la población, la natalidad, la mortalidad y sus causas, la estructura por sexos, por grupos de edad, así como la incidencia de los acontecimientos más importantes de la centuria sobre el municipio, el tema de la salud, la emi-gración y la inmigración, la instrucción elemental, el estado civil, la población activa y las perspectivas demográficas a corto y largo plazo en el municipio de Berja.

Me verás cruzar el Ebro
Me verás cruzar el Ebro es la historia de uno de los últimos supervivientes de la mayor batalla de la historia de España, la batalla del Ebro: Nicolás López López, de El Cántaro, Serón (Almería). Nacido en 1917 como el menor de seis hermanos, pronto se quedó sin padre como consecuencia de la pandemia de gripe española de 1918. Su familia emigró a Barcelona en busca de mejores condiciones de vida.
Con la llegada de la sublevación militar de 1936, sus tres hermanos Gabriel, Manuel y Antonio, al igual que Nicolás, fueron movilizados por el Ejército Popular de la República para combatir al fascismo. La historia de Nicolás representa la de tantos soldados que lucharon por la libertad del pueblo.
Su bautismo de fuego tuvo lugar en la Batalla de Alfambra, en Teruel; soldado de una compañía de transmisiones, debía observar el cielo turolense para rellenar partes militares con los cuales mejorar la coordinación de las operaciones bélicas. El frente de Aragón, en localidades como Belchite, Codo y Mediana fueron los siguientes lugares por los que pasó nuestro almeriense encuadrado en la 44 División republicana, dentro de la 144.ª Brigada Mixta.
La denominada Campaña de Aragón —de principios de marzo de 1938— hizo bascular hacia el noreste a las unidades militares en las que se encontraba nuestro soldado Nicolás. Participó en la Batalla de Lérida —a principios de abril de 1938— y formó parte como unidad de reserva para la mayor batalla de la Historia de España, la batalla del Ebro. Con el desarrollo de las operaciones, aquel infierno de bombas, tanques, aviación, desesperación y fuego, Nicolás entró en la primera línea a la altura de La Fatarella, para combatir hasta la extenuación en la Venta de Camposines, un enclave estratégico de gran importancia logística para el suministro de las tropas republicanas.
La represión franquista no escapa a la historia de Nicolás, el último soldado de Serón. Un verdadero ejemplo de honor, ideal y bondad en tiempos de la guerra de España 1936-39.

MEMORIAS DE UN BRIGADISTA ESPAÑOL. El sargento López Arrieta en la guerra de España (1936-39)
La vida del aragonés Antonio López Arrieta nos traslada a otro ejemplo de la emigración española al otro lado de los Pirineos durante la Europa de entreguerras, cuyas circunstancias espacio-temporales desembocarán en la mayor tragedia de la historia contemporánea de España: la guerra de 1936-39. Junto a otros siete franceses, López Arrieta decide venir como voluntario a defender a la República española en el verano de 1937. Enrolado ya en una brigada mixta del Ejército Popular Regular, su periplo durante el enfrentamiento armado contra el fascismo le conduce al frente de Aragón primero y al de Cataluña después.
En su tierra de origen recorrerá hasta el último confín en una increíble singladura que trasladará al lector a los sonidos de la guerra, los ruidos de las trincheras, el miedo, la desesperación, las duras circunstancias vitales que sufrieron los soldados que participaron en la única guerra idealista de la historia. Belchite, Segre, Bajo Ebro, Reus, Tarragona, el tren hospital, Barcelona, Figueras… son algunos de los nexos que encontraremos en este apasionante ensayo histórico de investigación donde cada paso de nuestro protagonista está perfectamente documentado.
Sabemos bastante sobre el papel de los Brigadistas Internacionales en la guerra de España, pero algo menos sobre el de los españoles emigrados con anterioridad y que regresaron para combatir por la libertad del pueblo, con su propia vida y su propia sangre hasta el último resquicio de esperanza, todo por un mundo y un futuro mejor que el que ellos tuvieron.
Con su viaje a España conoceremos también las duras circunstancias de los heridos en combate, su periplo posterior de hospital en hospital, sus peligrosos traslados y lo dura que se les puso la vida para conseguir sobrevivir; el exilio de 1939 a Francia, los campos de concentración franceses como el de Argelés-sur-Mer, y todo ello gracias al diario de guerra y exilio que escribió de su puño y letra el sargento López Arrieta durante la guerra de España. Sin duda, un impagable documento histórico que dejó constancia de las difíciles vicisitudes históricas por las que pasaron tanto él como cientos de miles de combatientes, españoles o extranjeros, todos con un mismo objetivo:
Combatir a la negra sombra del fascismo.
