Francisco Coronel
Sus libros

Las experiencias de un médico para todo
Durante el confinamiento de la pandemia por coronavirus, me animé a escribir algo que llevaba en mi cabeza durante mucho tiempo. Como médico, he tenido experiencias muy variadas de mi actividad profesional. Muchos de los episodios que relato están basados en una época en la que, por motivos económicos, tuve que aceptar trabajos que la mayoría de mis colegas no se atrevían a desempeñar. Empecé con actividad en medicina de urgencia privada con pocos medios y poca remuneración, guardias en las famosas Casas de Socorro de Madrid, ya desaparecidas, y temporalmente como médico militar de la escala de complemento (milicias universitarias), donde llegué a teniente médico y que, al llamarme Coronel de apellido, me convirtió en «teniente-coronel» a una edad muy temprana, lo que dio lugar a situaciones cómicas y sorprendentes. Tuve durante varios años una consulta en mi domicilio «casi privada», donde atendí a artistas relevantes del cine, teatro y televisión, con gran éxito entre los vecinos de mi portal y los edificios adyacentes. Como especialista en Nefrología, relato anécdotas interesantes y siempre curiosas, en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, donde ejercí la mayor parte de mi actividad hospitalaria. Todo ello, recordando situaciones que había contado docenas de veces en reuniones sociales y con las que habían disfrutado amigos y contertulios. No todos mis compañeros de profesión, aunque sí algunos, pueden relatar este tipo de episodios, porque no muchos aceptaban este tipo de trabajos, de tal forma que frecuentemente me costaba encontrar a alguien que me quisiera sustituir para tomar unos días de vacaciones. En todo momento he tratado de entretener a los posibles lectores, pero siempre con el respeto y el cariño a las personas que aparecen mencionadas en el libro.

Medicina y Rock & Roll
Tras la publicación del libro Las experiencias de un médico para todo, donde narraba las anécdotas de su actividad profesional como médico en tono divertido e incluía algún relato relacionado con su actividad musical como cantante de una banda de pop-rock, decidió meterse en la aventura de un nuevo libro, más basado en anécdotas musicales, muchas de ellas relacionadas con la medicina: Medicina y Rock & Roll.
Lo ha dividido cronológicamente, con un principio sobre el colegio que fue básico en sus aficiones futuras, con algunos episodios tragicómicos y el acercamiento a la carrera de medicina y a la formación de un grupo de rock & roll. Las dos actividades han convivido con historias divertidas, actuaciones por toda España y fuera de ella, amigos nefrólogos y músicos famosos, presentación de trabajos de investigación clínica por todo el mundo con situaciones a veces cómicas y siempre interesantes, con el recuerdo a una época brillante de la música pop en Madrid, de la que formó parte como componente de dos grupos de pop-rock. Ha leído que el gran Ken Follett amaba la música tanto como los libros, él ama la música casi igual que la medicina.

La historia que había que contar
La historia que había que contar es una novela basada en hechos reales, sobre una familia húngara residente en Budapest en los tiempos del dominio soviético y la revuelta de 1956, con la entrada masiva de los tanques rusos. Se trata de una familia noble con una posición de alto nivel, con el cabeza de familia como Director General de Bosques y Minería del país, a pesar de sus ideas anticomunistas. Interviene en la revolución del 56 y es detenido y enviado a Siberia. Su mujer y su hija tratan de salir de Hungría a través de Austria y, cuando él escapa del tren donde le llevan a Siberia y vuelve a Budapest, los tres miembros de la familia lo vuelven a intentar, logrando salir del país. Lo hacen emigrando a Estados Unidos, transportados por el mismísimo vicepresidente Richard Nixon en su avión.
Viven en USA varios años con múltiples peripecias, acabando la hija estudiando en España y visitando, ya como mujer, la todavía Hungría comunista. Sus padres regresan a Budapest tras la caída del muro de Berlin y la vuelta de Hungría a la democracia.
Es una novela con importantes referencias históricas y cargada de valores humanos, que será muy entretenida para el posible lector.

Opiniones y reflexiones
Mi experiencia como escritor de artículos y libros médicos durante muchos años, seguida por mi corta dedicación a la narrativa literaria, estaba acompañada por una breve actividad poética escribiendo letras de canciones para el repertorio musical de una banda de rock. Se me daba con cierta facilidad rimar palabras que terminaban en composiciones musicales.
La necesidad de expresar ciertos temas de forma poética surge ante la invitación de participar con mis versos en un acto municipal en mi lugar de residencia. Las cuestiones que me preocupaban o que me parecían de cierta transcendencia se recreaban en mi mente con pensamientos en forma de rimas que necesitaba escribir.
Así nace esta colección de poemas que he llamado Opiniones y reflexiones, con el subtítulo «rimas para conciliar», porque lo que trato es de mostrar mis pensamientos tratando de solucionar diferencias.
Sé que es difícil incitar al futuro lector a recrearse con poesía. Creo que es algo mucho menos atractivo que, por ejemplo, una novela, pero aquí los temas tratados están en relación con los elementos habituales de la actividad social, la educación, la relación de padres e hijos, la forma de divertirse, la adicción al juego, etc. y así propongo a esos imaginarios lectores que se planteen la forma de conciliar los problemas diarios.

Gentes, lances y amores
A lo largo de una vida se suceden situaciones que obligan a tu gente cercana a confiarlas a sus amigos, conocidos o familiares próximos, como una forma de liberarse de sentimientos o preocupaciones que a veces no permiten desarrollar una actividad normal si no se cuentan a un tercero.
Yo debo haber sido un tercero confiable y seguro para los míos, y no he hablado de sus confidencias hasta que la idea de hacerlo anónimamente en forma de escrito ha llenado mis horas, describiendo los hechos de forma amena, para que quien lo lea pase un rato divertido con unas historias a las que he querido dar una emoción que pueda conmover o reconfortar con sus personajes, con sus lances o con sus amores.
Otras historias las he vivido con sus protagonistas y las tengo en mi cabeza como hechos mágicos, con el inmenso placer ahora de haberlas podido juntar en este libro.
Dice Alberto Cerezuela en su maravilloso prólogo: «Porque en cada gesto, en cada palabra, se esconde una historia que podría ser la de cualquiera de nosotros. Coronel no juzga, no toma partido; simplemente narra, deja que sus personajes hablen por sí mismos, que vivan y mueran en estas páginas como lo harían en la vida real, con aciertos y errores, con sueños y desilusiones. ¡Y cómo hablan!».
Espero que estos personajes y estas historias transporten al lector a un mundo de ilusión y satisfacción.
