Francisco Olid Giménez
Sus libros

El asombroso juego de existir
Inés lleva varios días encerrada en su casa y está harta y aburrida, como la mayoría de españoles. Una mañana, para combatir el tedio y el fastidio del confinamiento, escribe un relato corto. Lee lo que ha escrito y le gusta. Decide enviarlo a algunos familiares y amigos, tan hastiados como ella y ansiosos por rellenar las horas muertas y ociosas de la reclusión forzosa. Le piden más. Vuelve a escribir otro relato al día siguiente y lo vuelve a enviar por WhatsApp a los mismos destinatarios. Recibe elogios y le piden que siga escribiendo y enviando más. Así nació esta historia improvisada, nutrida de realidad y de ficción, que transcurre en una época penosa y en una España quebrada, empobrecida, traumatizada y hambrienta tras la guerra civil; entre el ambiente rural atrasado de un pueblo del sur y el de una ciudad industrial del norte que crece sin cesar y sin control, donde han ido llegando y se han ido asentando miles de personas en busca de una vida más digna y un mejor futuro que ofrecer a sus hijos.

El depositario de secretos
Pau, ya mayor, escribe su biografía, más que nada para contentar a su compañera y, ya de paso también, para ejercitar en lo posible su maltrecha y deteriorada memoria. Pau ha sido siempre un tipo peculiar, poco convencional, que además posee un don y una capacidad especial e innata para escuchar a los demás sin emitir juicio alguno y sin hacer preguntas, asimilando las historias que le cuentan y transmitiéndoles al mismo tiempo alivio, sosiego y serenidad. A lo largo del libro, Pau narra las etapas que más le han marcado en su dilatada vida; a la vez van apareciendo personajes variopintos cuyos relatos y secretos casi inconfesables delatan la complejidad de la naturaleza humana, en ocasiones oscura y cruel, que parece perpetuarse a lo largo de los tiempos.

La vida contada de manera absurda
Historias que nos hablan de un pasado remoto, de la transformación de nuestro entorno, de un presente que se nos presenta cada vez más incomprensible y apartado de lo natural, y de un futuro incierto con tintes oscuros. Una lectura fácil y amena cargada de ácida crítica social y elementos satíricos que le dan un aire más desenfadado, pero con un sentimiento de desesperanza en la humanidad tal y como la estamos viviendo en la actualidad. Al final de cada historieta, un mini debate entre el supuesto autor y un personaje anónimo, intenta aclarar dudas y poner algo de equilibrio entre el pesimismo del uno y la visión más reconciliadora del otro.
