Sus libros

La Mansión Atemporal
En el contexto del confinamiento por la pandemia de COVID-19 en Valencia, Iván Corella, un joven frustrado por su incapacidad como letrista tras la disolución de su grupo de música, intenta refugiarse en la escritura. Aislado en su estudio, observa la vida en las calles, marcada por personajes peculiares y la paranoia colectiva, mientras lucha contra su falta de inspiración, la soledad y la presencia inquietante de un vecino marginal. La obra explora el aislamiento, la crisis creativa y la decadencia de la cotidianeidad en un entorno urbano confinado.

La firma
Año 2025. Amanece en La Ciudad, un protoestado en el que, tras el triunfo de la Revolución de los Globos, se ha impuesto el neoliberalismo más extremo. Las ideologías políticas se han simplificado y los elementos culturales conocidos hasta el momento están a punto de desaparecer. El despertador asalta la habitación, aunque Claudia y Daniel ya llevan varios minutos despiertos. Están nerviosos y ciertamente sobresaltados: en apenas un par de horas les concederán, en las oficinas del Banco Victoria, la hipoteca de su nueva casa. Sin embargo, una llamada inesperada por parte del director pospone la reunión. Claudia, para no perder una parte de su sueldo, decide acudir a su trabajo; Daniel, en cambio, prefiere tomarse el día libre. Ambos acuerdan encontrarse en el banco en el ecuador de la tarde.
Los minutos y las horas se van sumando, y las situaciones se vuelven cada vez más extrañas y rocambolescas: Daniel se ve obligado a cruzar inverosímiles conversaciones con gente aleatoria y desconocida; pero también sus pensamientos y sus recuerdos; recuerdos que hacía mucho tiempo que no tenía, se vuelven cada vez más intensos, indescifrables y confusos. El director del banco vuelve a posponer la reunión; se celebrará casi en la entrada de la noche. Daniel, ante este nuevo cambio de hora, decide seguir perdiéndose por las diferentes calles, mientras no deja de cuestionarse su pasado, su presente y, sobre todo, las puertas que están a punto de abrir su futuro más inminente.
El ocaso ha desaparecido y, finalmente, acude al banco. Llega tarde, sucio, manchado de vino y su rostro refleja una flagrante alteración. Los empleados del banco le están esperando. Claudia también. Sobre la reluciente mesa está a punto de desplegarse el documento hipotecario. La dicotomía brilla en toda la oficina del Banco Victoria: Daniel tiene que tomar una firme y última decisión.

El antiséptico de los fugitivos
En algún lugar del Mediterráneo, escondido en el interior de un rosetón de una catedral antigua, un individuo sin nombre reconoce haber cometido un asesinato minutos antes. Las luces de neón de las fuerzas de seguridad brotan detrás de la montaña. El anónimo emprende la huida en el primer compás de la noche. Sin embargo, el motivo de la fuga será más importante que el cadáver que ha abandonado a sus espaldas. Amanece, las horas se encadenan y el fugitivo, cada vez más cansado y desnutrido, empieza a querer sincerarse.

Los Versos del Expolio
Dos grandes amigos, Alfredo y Herman, se reúnen en Madrid después de varios meses sin verse. Alfredo lleva una vida normal; Herman, aunque exitoso en su negocio, acumula severos fracasos en cada uno de sus múltiples intentos por convertirse en un escritor reconocido. El vino, la cerveza y una animada conversación van llenando la tarde. Ambos salen a la terraza para fumar. En un momento dado, Alfredo le propone a Herman escribir un libro sobre lo que le sucedió cuatro años antes; Herman rechaza la idea de inmediato, considerándola "una locura". Pero pronto cambiará de parecer. Nada más despedirse y durante las semanas siguientes, los recuerdos de aquella época afloran con una vivencia intensa. Herman no solo se siente preparado para narrar esa historia y desnudar una parte oculta de su pasado, sino que la ansía. Minutos antes de empezar, llama a su amigo y le confirma que va a escribirla: una historia sobre versos, la noche, yacimientos históricos, la identidad del ser y un amor imposible de olvidar.
