Gregorio Sánchez Alarcón
Sus libros

Juguemos con las nubes
La llegada de Rogelio a la clase de sexto de primaria de Cabrales de los Montes originará un enfrentamiento con Marcos, el hasta el momento más destacado del grupo y ganador del primer premio del concurso de redacciones de la Diputación Provincial. La rivalidad por ver cuál de los dos escribe mejor será cada vez mayor. El maestro propondrá a los padres de Marcos y Rogelio que estudien bachillerato en un centro especializado para alumnos con gran capacidad creativa para que puedan convertirse en escritores, pero… un acontecimiento inesperado hará tambalear el futuro de las dos jóvenes promesas.

Sobre las mujeres del cuadro
Blanca y Cecilia se encuentran en el autobús camino de Madrid. Las dos mujeres son idénticas, tienen un lunar en la frente, lo que les llama la atención. Al llegar a la capital deciden hacerse las pruebas para comprobar si son hermanas gemelas; las pruebas lo confirman. A partir de ese momento quieren saber quiénes son sus padres biológicos. El camino es difícil. Cuando van a la clínica en la que nacieron tienen que salir de allí sin conseguir ninguna información. Vuelta a empezar.
Las dos se enamoran de Emilio y Fernando Cantalojas, dos hermanos abogados, y cuando están a punto de casarse, sucede un hecho que lo cambiará todo…

EL INSPECTOR DE ARPESOTO
Francisco Cárdenas investiga crímenes, sí, pero también carga con ausencias que pesan más que muchos informes. Su vida transcurre entre el trabajo en la comisaría, los silencios cada vez más largos en casa y un paisaje que parece tranquilo… hasta que deja de serlo.
Una anciana aparece muerta con una radio encendida. Un secuestro sacude la comarca. Agricultores desesperados por una oleada de robos. Y entre todo eso: una red de trata, una mujer asesinada por escribir demasiado y una serie de pequeñas tragedias que revelan mucho más que delitos: muestran las fisuras de una sociedad que prefiere mirar hacia otro lado.
El inspector resuelve los casos, aunque al final de cada uno sabe que le espera una cama vacía.
Con ritmo ágil y una prosa sin adornos, Gregorio Sánchez Alarcón firma una novela de casos entrelazados que se leen como un todo. Historias que atrapan por su tensión, pero que permanecen por lo que cuentan de la gente.
Porque, a veces, lo más difícil no es resolver un crimen, sino entender qué nos lleva hasta él.
