H. F. Herrera
Sus libros

Las apariciones
Tres muertos se le aparecen, de manera consecutiva, a un escritor y le dictan sus propias vidas. Al otro día, el involuntario amanuense apenas recuerda lo que pasó, pero corrobora que en su cuaderno están plasmadas las historias de esos fantasmas salidas de su mano, pero no de su mente. Se trata de Branimir Bregan, un calígrafo esloveno, activo a comienzos del siglo xx, personaje solitario, algo ajeno a sus circunstancias personales y sociales y poco capaz de gestionar su vocación por la caligrafía. Lucy Merck, una supuesta novia de Gregorio Samsa, el personaje de La metamorfosis de Kafka, que, a la muerte de su prometido, busca convertirse también en un insecto —«La conciencia humana debe emigrar a cuerpos más resistentes o a máquinas»— y dedica su vida a esa transformación. Chichina Ayr, una maestra de escuela, nacida en 1921 y muerta a principios de este siglo, que hace de su sexualidad libre, desarrollada en un medio pacato y provinciano, su gran experiencia vital. Entre una aparición y otra están las entradas en el dietario, que incluyen observaciones literarias y microensayos sobre la belleza y el mal, el incesto, el sacrificio, las obras cinéticas de los «artistas del viento».

Sacarse el cuerpo
Contrapunto poético con los temas esenciales de la obra del insigne poeta boliviano Jaime Saenz: la vida y la muerte, los misterios, la ciudad de La Paz y el nevado del Illimani, la escritura, la ebriedad los bares –las bodegas–, los cementerios, los hospitales, incluso la morgue. Y el aparapita, ese mozo de cuerdas paceño, gran personaje de Saenz.
Este poema-ensayo consta de un una introducción y siete capítulos. Un texto de carácter experimental en el cruce de la poesía, el ensayo y la autoficción. ¿Cómo investir de fuerza poética al pensamiento? La voz lírica y el discurso –sus ritmos particulares, su especial fluir– deberán entrelazarse, concurrir en el poema, pero sin anularse, alcanzando, por el contrario, su máxima eficacia.
