Isabel García Ruiz
Sus libros

El estudio
Benicalap es un barrio tranquilo, de trabajadores, en el que algunas mañanas se oye pasar al afilador con su motocicleta soplando el chiflo para avisar de su llegada. Aun así, a veces pasan cosas de las que solo unos pocos se enteran.
Es lo que sucedió con Maruja, una cuarentañera muy culta, aficionada a la pintura y amante de la naturaleza, que nada tiene que ver con el significado que vulgarmente se asocia a su nombre. Profesora particular, en sus ratos libres, de unos chicos de la ESO, «sus chicos», esconde un desdichado y misterioso pasado familiar en su Galicia natal y un agitado y oculto presente,
que, al ser descubierto, cambiará totalmente su vida.

CANIJA
Hay secretos que no se entierran con los muertos. Solo esperan a que alguien tenga el valor de abrir la caja. Maruja ha vuelto del sanatorio intentando rehacer su vida, convencida de que el pasado ya no puede hacerle daño. Pero unas cartas escondidas y un puñado de fotografías desatan las preguntas que su familia nunca respondió. ¿Quién fue realmente su abuela Justa? ¿Qué ocurrió durante la guerra en aquella casa gallega donde la leche olía a miedo y los gatos tenían nombre propio? Mientras Maruja busca respuestas, el lector viaja con ella y con Justa, a través de décadas marcadas por la represión franquista, la lucha por la dignidad y la culpa que se hereda aunque nadie hable de ella. En paralelo, una red de mujeres fuertes —milicianas, enfermeras, madres, supervivientes— va trazando un mapa emocional y político que une la Galicia rural con los campos de concentración nazis, el estraperlo, las “mamás belgas” y los silencios que gritan en voz baja. Canija no es solo una historia sobre la memoria, sino sobre lo que hacemos con ella cuando la encontramos. Cruda, tierna y valiente, esta novela entrelaza vidas, cartas y heridas para recordarnos que el pasado no está tan lejos, y que el amor —incluso el que se calla— deja huellas que no siempre se ven, pero se sienten. ¿Te atreves a abrir la caja?
