Jordi Sors Ruzafa
Sus libros

Yo, Katherine Cook
Katherine es una joven de familia acomodada residente en Londres.
Sus objetivos son dos: poderse graduar como periodista y ser escritora.
Después de acabar la carrera de periodismo, hará su primer viaje acompañada de Alba,
su amiga inseparable desde la infancia. Su destino, Florencia, donde conocerá a Piero
de quien se enamorará. Después de un corto tiempo de noviazgo, él se trasladará a
vivir a Londres donde decidirán contraer matrimonio. Será entonces cuando Katherine
visitará la oficina del registro civil donde solicitará la partida de nacimiento para poder
casarse.
Su sorpresa llegará al observar que, en este documento, no coincide el nombre de sus
padres ni el lugar de nacimiento. Katherine viajará con el objetivo de conocer sus
orígenes.
Conocerá a Emili, quien le hará entrega de algo que ha tenido guardado durante
veintidós años.
Esta historia será la inspiración para realizar su segundo objetivo, escribir su primera
novela.

La isla de Zoe
Tras tres años sin noticias de Fabio, su hijo desaparecido en el mar, Ernesto y Bárbara deciden abandonar Lisboa para refugiarse en su segunda residencia de las Azores. Creen que el océano, escenario del peor día de sus vidas, puede ofrecerles al fin un poco de paz. Pero el viaje que emprenden juntos no los lleva al destino esperado. Una tormenta súbita, una noche interminable y, al amanecer, un lugar imposible: una isla que no aparece en ningún mapa, habitada por gente que vive sin dinero, sin tecnología y sin preguntas. Una isla donde todos parecen asumir su llegada como si estuviera escrita desde antes. Mientras intentan comprender qué les ha llevado hasta allí, Ernesto y Bárbara descubren que no son los únicos que han cruzado una misteriosa «cortina de nubes». También conocerán a Moussa, un joven senegalés cuya historia de supervivencia los desarma y los conecta con sus propios miedos y esperanzas. La isla de Zoe, un pequeño paraíso suspendido entre lo real y lo inexplicable, la pareja tendrá que enfrentarse al dolor que arrastran, al pasado que dejaron atrás y a la posibilidad —tan temida como deseada— de que el destino aún tenga algo reservado para ellos.
