José Antonio Ramírez Cascales
Sus libros

Memoria viva, relatos que no van a gustar a todos
Se describe aquí, con urgente necesidad, antes de que el tiempo cierre la puerta de los recuerdos de primera mano para siempre, el legado de aquellos —nuestros padres y abuelos—, que por su exi-gua relevancia social, viajaron al silencio de la historia, sin otra consideración que el olvido. Aquellos que transmitieron en voz baja y trémula, a sus hijos y nietos, los acontecimientos por ellos vividos en la época en la que les tocó vivir. Una época convulsa, de revoluciones y contrarrevoluciones; de guerra y de hambre; de penas, adversidades y persecuciones. Para ello, ha llevado a cabo una investigación profunda en archivos, en los periódicos de la época —hoy digitalizados en hemeroteca virtual—, en los libros de primera mano, y sobre todo en los relatos de medio centenar de personas nacidas en los años 10, 20 y 30, que aportan un testimonio fiel de sus vivencias, concurriendo todos ellos en los mismos planteamientos, bajo ópticas diferentes, pero coincidiendo básicamente en los hechos.

Federico y su Tiempo
Federico, poeta de la generación del 27, conocido por sus criados como «el señorito», fue un hombre adelantado a su tiempo. De niño, amaba a los animales; de joven, a los «pobres buenos»; de noche, le gustaba la juerga; y por último, además de componer una elegía a los muertos de Falange y de encomendarse a la Virgen, propuso hacer una donación a las fuerzas rebeldes para la adquisición de armas, como ya lo venían haciendo su padre y sus hermanos en los pueblos de la Vega.
