José María Zaragoza Hernández
Sus libros

Un gran reto que asumir
Esta es la historia de Nati, una mujer de coraje y de alto valor sentimental que, por desgracia e injusticia, tuvo que pasar por un amargo episodio de maltrato psicológico, propiciado por alguien a quien durante mucho tiempo tomó como un referente, dejándola totalmente trastocada y hundida. Esta traición, causada por la envidia y la soberbia, cambió por completo su esquema emocional. Sus dudas y prejuicios le harán pasar por un proceso de culpabilidad y desánimo tan grande que su propia autoestima se verá trastocada hasta el punto que no querer ver más la luz del día ni seguir soportando tanto sufrimiento. Pero gracias al apoyo incondicional de su mejor amiga, a la familia y a otras inusuales circunstancias, se animará a realizar un curioso viaje que lo cambiará todo.
Gabriel, un maestro en el arte espiritual, le hará ver que ella es más fuerte que las circunstancias y que su luz es más intensa que cualquier oscuridad. A través de las enseñanzas y técnicas de este gurú se verá totalmente transformada en una nueva persona, más fuerte, más vivaz y preparada para asumir el gran reto de enfrentarse a sus miedos y a cualquier adversidad que se le presente a partir de ese momento.
Esta es la maravillosa experiencia que, contada desde el punto de vista de una mujer, servirá para que el resto de personas logren afrontar lo que por un instante pueda suponerles el fin de sus días.
Todo fin es preludio de un principio mucho mejor. Todo mal ha de ser disipado en aras de conseguir un bien mayor.
¿Y tú? ¿Te atreves a asumir el gran reto de afrontar lo que esté por venir?

El gran maestro Gabriel Sacromonte
Esta novela supone la continuidad de Un gran reto que asumir, siendo la segunda parte de una trilogía que todavía deja pendiente un intrigante final por desvelar.
En este caso, la historia se remonta atrás, partiendo principalmente del año 1994, donde el joven e intrépido Nathanael Zaidín, un muchacho ávido e instruido tanto en la ciencia como en la magia, se verá obligado a llamar a las puertas del monasterio franciscano de Santa Ana del Monte, en Jumilla, para pedir asilo y apoyo emocional. Allí descubrirá que todo lo que está ocurriendo en su vida no es por casualidad, sino que tiene relación directa con su pasado y con su futuro.
Las visiones y los milagros que acontecen a su alrededor le obligarán a salir de allí en busca de una respuesta clara y concisa sobre la existencia de Dios y su conocimiento personal. Ese objetivo le hará viajar hasta Roma, donde conocerá al mismísimo papa Juan Pablo II, a quien osará formularle tan inquietante cuestión. No obstante, dada la imposibilidad de hallar una respuesta sólida y convincente, se verá en la tesitura de modificar esa búsqueda de la verdad, inmiscuyéndose en el conocimiento de otras culturas y religiones distintas a la cristiana. Recorrerá Grecia, Turquía y Egipto, hasta llegar a la India. Allí, en la santa ciudad de Benarés, encontrará a un enigmático maestro conocido como «el ermitaño de las alturas», quien le instará a realizar un largo recorrido hacia el Tíbet, hasta alcanzar la cumbre del sagrado Monte Kailash, y le instruirá en las artes de la verdadera comunión con Dios. Tras el aprendizaje de ciertas técnicas y metodologías ancestrales en una lúgubre —aunque mágica y sorprendente— cueva, y después de tres años perdido en aquellas nevadas y gélidas cumbres, Dios mismo se revelará y hará un glorioso y merecido acto de presencia ante él.
Es así como el iluminado y transformado Nathanael abandonará para siempre su verdadero nombre para convertirse en el Gran Maestro Gabriel Sacromonte, en el nuevo elegido para unificar las religiones de Oriente y Occidente, y mostrar al mundo una nueva y renovada luz divina. Regresará a España y, en un intento por ayudar a los demás, sabrá de Nati, orquestando una magistral presentación a partir de la cual se dará cuenta de que, por fin, habrá cumplido su verdadera misión en la vida. ¿Casualidad?...
