José Aguilar
Nacido en Llíria, capital de la comarca del Turia. Vive entre el día y la noche, en tecnicolor, ora al raso, ora bajo techumbre. Trabaja y ya que trabaja le gustaría desempeñar muchas profesiones: heladero, cerrajero, contable o cantante con discos de oro… No lo ha conseguido. Imposible ser virtuoso del trombón de varas, domador de caballos, camarlengo del Santo Padre o camionero en una única vida. Imposible pese a que dichos oficios se adquieren con cuerpos humanos semejantes. Le educaron para elegir un oficio, no para ejercerlos todos. Quizás por eso le gusta tanto el papel celo: capaz de ocupar cualquier posición. O los tendones, bandas de un tejido cuya facilidad para adaptarse al ser vivo es semejante a la de las pretinas que ciñen el abdomen y que, entre otras uniones, conectan los músculos extensores de los pies con cinco huesudos muñequitos que le permiten moverse entre esos otros individuos cuyas profesiones codicia.
Su libro

En el nombre de la virtud y la razón
Durante la campaña de Italia en 1797, el teniente Nicolás Johannot, un oficial con un pasado vinculado a la corte de Versalles y una personalidad errática y distanciada de la brutalidad bélica, forma parte del contingente francés que ocupa Venecia. La novela narra la experiencia de este grupo de fusileros, inmersos en la miseria y el desorden de la guerra, mientras el protagonista intenta reconciliar su sensibilidad forjada en la ficción cortesana con la realidad descarnada de la Revolución francesa y la ocupación de la Serenísima.
