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Joseba Ibarrola

Sus libros

Los besos que nos robaron

Los besos que nos robaron

POESÍA84 pág.ISBN 9788411558501

Cada palabra de Los besos que nos robaron está escrita desde el amor infinito y en homenaje a mi hijo Mikel, y con la pesadumbre, imposible de olvidar, de no haber podido ayudarle mientras era criminalmente acosado por seres sin corazón al final de su vida.

En el caso de Mikel y de tantos otros chicos y chicas como Kira, Alejandro, Jokin, Mateo, Arantxa, Lucía, Aran, Andrés… (la lista es interminable) ya no llegaremos a tiempo. Sin embargo, estoy seguro de que las campañas de sensibilización y actuaciones contra el bullying que se llevan a cabo (desde aquí mi agradecimiento personal) están salvando vidas de muchos jóvenes que, a pesar de sentirse aterrorizados por sus acosadores, ven la luz al final del túnel y recuperan las ganas de vivir. Con todo, es evidente que nada es suficiente y que es necesario seguir luchando para erradicar esta lacra; el acoso en centros escolares y deportivos sigue campando a sus anchas sin que se tomen medidas eficientes que eviten las continuas muertes de nuestros hijos e hijas.

Como pedía en mi primer poemario, si eres testigo de situaciones de acoso, por favor, no te calles y denúncialo; estarás salvando una vida. Nuestra victoria será ayudar y volver a sonreír, ¿verdad, Mikel? En ello estamos, a pesar de todo. Muxus maitia, allí donde estés...

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CADA DÍA COMO SI FUERA UN VERSO

CADA DÍA COMO SI FUERA UN VERSO

POESÍA76 pág.ISBN 9791370464219

Cada día como si fuera un verso alberga un compendio de desgarros que destilan amargura y esperanza y es, sobre todo, un agradecimiento a todas y a todos quienes nos siguen apoyando y se acuerdan de Mikel, que está con nosotros en cada recodo de nuestras vidas. Aportar mi granito de arena para acabar con el bullying y el ciberbullying —su hermano gemelo— es uno de los propósitos principales de mis poemas, cincelados con la tinta de quien no se dio cuenta del sufrimiento de su hijo y al que nunca pudo ayudar. Visibilizar que alguien está sufriendo acoso y terminar con el silencio cómplice para poder arropar a la víctima y salvarla es la clave. Hacia ello hay que encaminar todos los esfuerzos, ya sea implantando protocolos de actuación en las aulas o controlando el uso del móvil, sin olvidar la responsabilidad de las instituciones, la de los acosadores y la de sus familias, ni la de los centros escolares, que en la mayoría de las ocasiones intentan ocultar los casos de acoso para evitar su desprestigio y contra los que hay que tomar medidas contundentes. Nada es suficiente para erradicar esta lacra, a la que nadie es inmune y que cada pocos días añade una víctima más a su macabra e interminable lista. Estas letras están dedicadas a todas y todos los chicos y chicas que se nos han ido y a cuyos seres más cercanos envío desde aquí todo mi cariño y apoyo para soportar el dolor de sobrevivir a la ausencia. Mikel, Jokin, Kira, Alejandro, Ilan, Mateo, Lucía, Unai, Laura, Sandra, Sara… Siempre con nosotros, beti elkarrekin. Eskerrik asko, maitia, por los dieciséis años que nos regalaste. Estos poemas, como todo en mi vida, van por ti.