Joseloy Castro López
Sus libros

Carrusel de contrastes emocionales
Quiero invitarte a hacer un recorrido mental por las páginas del libro que tienes entre las manos y dar al menos una vuelta en el carrusel de contrastes emocionales.
Entre renglones acertados y renglones errados, puedes encontrar amor y odio, besos y mordiscos, deseos y rabia, felicidad y tristeza, lágrimas y sonrisas, y muchos más efectos reflejados en espejos contradictorios.
Si te animas a desanimarte un poco, si sueñas con alcanzar algún sueño, si prefieres escoger de todo algo, si te atreves a escalar hasta la cumbre y saltar al vacío, no te lo pienses tanto.
No te prometo páginas sembradas de versos excelentes, ni quiero ofrecerte páginas en blanco que no dicen nada, lo que sí espero es que este libro te sirva de entretenimiento si decides subir al carrusel de contrastes emocionales.

Estados emocionales en primera persona
Estados emocionales en primera persona
En los renglones negros como el carbón de estas páginas blancas como la nieve he escrito algunos de mis pensamientos surtidos. Los hay claros, oscuros, profundos, superficiales, fantásticos, reales, coherentes, delirantes…
He gastado barras de tinta tratando de expresar sentimientos a corazón abierto entre las manos, como un libro escrito con la sangre extraída de mis propias venas.
Durante el proceso de composición, pude derrochar alegría a raudales cuando el sol de mi interior me calentó e iluminó la mente, y también recibí muchas veces la visita de la tristeza, que llegó en un tren de borrascas grises.
Fui capaz de levantar el ánimo con fuerza de voluntad y esperanza hasta alcanzar la cumbre soñada, aunque tampoco me faltaron malos tiempos, en los que sentí claros síntomas de debilidad mientras se derrumbaban mis fortalezas.
Noté el calor del amor arropando mis huesos con un abrigo de caricias que tejían hilos mágicos, y también sufrí el frío del desamor, que me dejó desnudo a la intemperie.
Entre aires cargados de influencias negativas y corrientes de energía positiva, puse a volar mi imaginación con la intención de pasar el tiempo y, a la vez, imprimir sobre el papel letras encantadas y desencantadas.
De alguna manera fui encontrando miles de razones para manifestar mis ideas creativas, destructivas, acertadas, erradas, ciertas, desconcertantes, complicadas y simples.
Estados emocionales en primera persona puede ser el espejo en el que se reflejan mis mejores y peores momentos, y también donde brillan o se empañan mis ilusiones.

UN CIENTO DE LETRAS ZURDAS
Con algo de ironía, un poco de armonía, bastantes pensamientos y muchos sentimientos. Con toda la ilusión y ninguna certeza, me dejé llevar por la inspiración y la intuición. Con mucho que poder ganar y nada que perder, terminé escribiendo lo que estás leyendo. Con buena intención y mala fe, descompuse emociones para componer letras de canciones que hagan sentir sensaciones. Con algo de memoria, un poco de historia, bastantes horrores y muchos errores. Con toda la imaginación y ninguna prisa, terminé haciendo hasta versos inversos. Con mucho que decir y nada que callar, fui gastando tinta negra sobre papel blanco, superando cualquier atranco. Con buena suerte y mala fortuna, subí a la cumbre y descendí al fondo del abismo, metafóricamente y mentalmente. Con un ciento de letras zurdas, de mejores sueños y peores delirios, compuse estas canciones que buscan melodías a medida… o se quedarán desnudas y mudas.
