Laura Alarcón
Su libro

Sin número
Queridos hijos míos: estamos muertos. Alemania, 1941. Los hijos de Hilda no hacen caso a sus advertencias. Ellos son todo lo que Hitler quiere. No tienen nada a lo que temer. Coinciden en que su madre está empezando a desvariar. Alemania, 1945. Los británicos aterrizan en el campo de concentración de Bergen Belsen para su liberación. John, el oficial al mando, conoce a David Kimmich, un preso peculiar al que no tarda en reclutar para que trabaje con ellos. David no lo duda ni un momento: ya es hora de quemar karma trabajando junto a los aliados. Una fábrica de nazis. Condecoraciones de la mano del mismísimo Adolf Hitler. Un preso sin número. Trampantojos aliados. Alemanes convencidos y un espía español siendo determinantes en el fin del III Reich. Una cosa estaba clara: la madre de esos niños no les había contado toda la verdad.
