Lola Campos
Pido permiso al escritor para irrumpir en su mundo de bellas palabras y también le pido perdón por si acaso este libro no esté bien escrito. Al lector le pido que lea como yo escribí; con el corazón, y que mantenga su capacidad de empatizar en alerta, para poder entender y compartir cuanta desinformación hemos tenido a lo largo de la historia con la lepra. Pido a la fuerza del cariño que la vida de mi padre y la de tantas personas que padecieron esta enfermedad, no caigan en el olvido para que futuros enfermos puedan tener una vida digna y en calma.
Su libro

Nuestro Dios Privado
Han pasado treinta años desde que mi padre me pidió que terminara un libro que él mismo comenzó a escribir pocos meses antes de su muerte. Durante todo ese tiempo, dudé si debía revelar el gran secreto de su enfermedad. Siempre fue un tema tabú y nunca trascendió más allá de las paredes de casa.
Tres décadas después, descubrí en su manuscrito que, finalmente, quería contarlo en voz alta, y fue entonces cuando comenzó esta gran aventura.
La lepra marcó su vida y la de muchas personas que vivieron aisladas durante años. Se vio obligado a dejar atrás su trabajo, su familia, su todo...
