Mónica Echeverría Yáñez
Sus libros

27F: Los otros damnificados
El libro de la periodista Natalia Sánchez, periodista del ICEI, constituye un relato en primera persona donde la autora cuenta, desde su perspectiva de testigo privilegiada como periodista en práctica para el diario El Mercurio, cómo Sebastián Piñera junto a las autoridades locales visitaron en tiempo record lugares devastados como Dichato, Constitución, Iloca, Talca, Curicó, Cauquenes, Concepción y Talcahuano, haciendo anuncios y promesas. A cuatro años de los hechos, la periodista compara aquellos discursos con sucesos posteriores, como la dura represión que vivió el campamento El Molino en Dichato el año 2011 tras levantar protestas por el retraso de la reconstrucción de sus viviendas. El segundo eje que construye esta crónica es la investigación periodística de la muerte de David Riquelme y las torturas que éste sufrió junto a su amigo Iván Rojas a manos de infantes de marina en Hualpén al ser detenidos en el toque de queda. Esta historia, junto al caso judicial de vecinos de la población Diego Portales, detenidos en violentos allanamientos irregulares en busca de especies robadas, y que pasaron más de un mes en la cárcel de El Manzano, sin investigación de sus casos, van interpelando el rol de las instituciones públicas y los medios de comunicación en la situación de catástrofe.

¿Dónde está y adónde va nuestra salud?
¿Dónde está y para adónde va nuestra salud? es una investigación que aborda en detalle las decisiones y políticas relacionadas a la atención de salud en Chiledurante el gobierno del ex Presidente Sebastián Piñera. Montoya-Aguilar, especialista en salud pública, con este trabajo aporta una cronología sobre los últimos 40 años de la salud en Chile, que comenzó con el libro La Salud Dividida (Ceibo Ediciones, 2013), donde analiza las políticas de la dictadura y la Concertación en este ámbito.

La balanza de poder
Terremoto y maremoto de febrero 2010: la destrucción de barrios, pueblos y ciudades del sur de Chile abrió una oportunidad inesperada para un gobierno que optó por incluir a los empresarios en el diseño y la ejecución de sus lineamientos políticos. La reconstrucción pasó a ser una materia que la institucionalidad ordinaria no contuvo: se tomó la decisión política de articular el retiro programado del Estado mediante la entrega de más iniciativas al sector privado. Es posible afirmar que el recargado laboratorio inspirado en políticas neoliberales que comenzó a operar en febrero de 2010, tiene varias vertientes y antecedentes que la nutren y configuran. Este reportaje de investigación trata sobre la reconstrucción como ventana de oportunidades para esos nuevos grandes negocios, sobre la espera, algunos avances y muchas frustraciones que experimentan hasta hoy los damnificados de las distintas localidades golpeadas por los movimientos de la tierra y del mar. También aborda el proceso de reconstrucción como caso de profundización del Estado subsidiario y del modelo de licitaciones y concesiones en Chile. Aborda en detalle la disminución del papel del Estado en un proceso de envergadura nacional y pública, en comparación con ese otro Estado, que enfrentó tragedias como la de Chillán en 1939 o la de Valdivia en 1960 y coordinó y planificó la reconstrucción en aquellas oportunidades. Además, indaga en la privatización encubierta de la planificación territorial en las localidades afectadas por el terremoto. Un Estado que nunca se hizo parte cabal de la reconstrucción, que delegó en los empresarios y en la iniciativa individual de los damnificados gran parte del proceso y, cuando esta estrategia fracasó, intervino de modo tardío, errático y con la represión por delante.

La ciudad ajena: Subjetividades de origen mapuche en el espacio urbano
En los imaginarios urbanos analizados en este libro, la ciudad es un espacio ajeno que motiva la legitimación de la cultura mapuche en un acto de resistencia. Se engendran así nuevas articulaciones de la identidad a partir de: el país de la memoria entre lo propio ancestral y la cultura chilena (Elicura Chihuailaf), el retorno a una cosmovisión mapuche (Leonel Lienlaf) y la denuncia de la degradación en la periferia urbana de la nación neo-liberal (David Aniñir). Por otra parte, se dan también importantes apropiaciones del espacio urbano desde una perspectiva intercultural (Juan Paulo Huirimilla, Graciela Huinao, Eliana Pulquillanca). La fluidez de la noción de lo mapuche elaborada en estos textos contradice la fijeza dogmática de los estereotipos en una nación hegemónica que ha subordinado al pueblo mapuche a través de los mecanismos de un colonialismo interno. Lucía Guerra. Crítica y escritora chilena. Entre sus libros de crítica se destacan: Mujer, cuerpo y escritura en la narrativa de María Luisa Bombal, Texto e ideología en la narrativa chilena, La mujer fragmentada: historias de un signo (Premio Casa de las Américas, 1994), Ciudad, género e imaginarios urbanos en la narrativa latinoamericana y La ciudad ajena: subjetividades de origen mapuche en el espacio urbano (Premio Casa de las Américas, 2013). Es autora de los siguientes libros de ficción: Más allá de las máscaras (Premio Gabriela Mistral, 1997), Frutos extraños (Premio Letras de Oro, USA, 1991 y Premio Municipal de Literatura en Chile, 1992); Muñeca brava (Segundo Premio del Concurso Sor Juana Inés de la Cruz auspiciado por la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, 1995); Los dominios ocultos y Las noches de Carmen Miranda. Sus textos han sido traducidos al inglés, alemán, italiano, portugués y sueco.

Palimpsestos Sonoros
Nada más oportuno para titular un libro sobre la Nueva Canción que la palabra palimpsesto –que se refiere a un manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente– pues la importancia de la Nueva Canción en América Latina se debe, en primera instancia, a ese carácter intertextual con que ha vinculado tan diversas tradiciones. Consolidada bajo la tutela del gobierno socialista de Salvador Allende, la Nueva Canción se hizo notoria como un movimiento artístico musical que pretendía acortar la brecha que separaba al arte de la política. Recogiendo las experiencias del folk norteamericano y las tradiciones musicales subalternas del subcontinente, diversos cantautores y músicos chilenos viraron su interés hacia tradiciones sonoras rurales, en un trabajo cuasi arqueológico, para conformar un canto nuevo de esperanza, vinculado a las aspiraciones libertarias de una tierra injustamente condenada al sacrificio.

Dices miedo
dices miedo de eugenia prado bassi, es un ejercicio múltiple del terror como significante que se despliega de manera barroca y suntuosa en el escenario del texto. la escritura se desplaza en diferentes escenas y géneros que poco a poco difuminan sus contornos materiales, dejando entrever de manera elíptica, los diversos planos a partir de los cuales se formula un deseo con su cuota de desquicio, desamparo y placer: el crimen. el crimen cita la infancia desgarrada, así como atrae la represión y el control punitivo carcelario en la figura castigadora de la médico, que actúa de puente entre la sujeto y su pena, la pena y la muerte, la muerte y el caos. sujeto que se retira de lo social para formar una cicatriz impensada que atraviesa, de parte a parte, la civilidad estereotipada por el orden burgués. de esta manera, dices miedo, cuestiona la capacidad moderna de generar instituciones normalizadoras que ocultan las aristas duras, los tramos sobresaltados, los vértigos voraces, diseminando sus fuerzas hacia márgenes cuya factura múltiple y anómala descarga sus efectos sobre la devoradora y narcotizada ciudad posmoderna. eugenia brito, poeta y ensayista.

El cofre
El Cofre, primer libro de Eugenia Prado, emerge como una incitación a internarse en un jeroglífico o en un laberinto perversamente estructurado y regido por una sexualidad que no evade ningún cuerpo en su relato, saciándose, para encontrar finalmente su propia carne, disgregada, atomizada y latiendo en cada una de sus partículas. Así, atentando contra una escritura/lectura lineal y burlándose del estereotipo de los géneros literarios, se abre aquí una zona que, barroca, libera deseo de escritura y hambre voraz por la palabra. El hambre y la sed, el excesivo tabaquismo, traspasa esta obra nueva, que auspiciosamente se inscribe con su palabra en la palabra.

El esplendor de la derrota
A mediados del siglo XIX, Matilde Callejas decide abandonar el puerto de Buenos Aries y fugarse tras los pasos de su enamorado, Orèlie Antoine de Tounens, ungido Rey Francés de la Patagonia y la Araucanía. Era un hombre maduro que me doblaba en edad, pero su expresión era la de un niño precoz que quería llamar la atención de los demás a través de sus prodigios –nos confiesa Matilde–. Algo en Orélie asustaba, a la vez que deslumbraba. Vente conmigo, me dijo, y pensé que estaba loco; pero después comprendí que todos lo estábamos. Estábamos en guerra contra la nación mapuche y yo estaba loca por recorrer las mismas pampas que estaba recorriendo mi hermano, el Teniente Javier Callejas Aliaga. Quería ser igual a él, pero sólo por contradecirlo; quería enrolarme en el frente de batalla opuesto; soñaba con disparar desde la otra línea de fuego. En esa otra existencia de miserias en los fortines argentinos y chilenos, Matilde se ve envuelta en deseos sin fronteras y por una pasión desenfrenada hacia Raykén, capitanejo leal al gran Lonko Juan Kalfukura. Con él llegará al Gülumapu, el oeste verde de Los Andes, para descubrir el verdadero juego del amor. Una novela sin respiro. Voces torrenciales que no conocen pausas para relatar una historia intensa, contada por mujeres que revuelan en vidas pasadas, las reencarnan y se apropian de ellas.

Mar Negro
Mar Negro da cuenta de un lenguaje intoxicado donde la lengua es un campo de batalla. El silencio sobre un genocidio no reconocido deforma el proceso de la memoria. En esa desorientación, entre memoria y olvido, Ana Arzoumanian escribe la resistencia. Resistencia que la novela traduce en saturación o en suspensión de imágenes tanto de las escenas públicas de la devastación como de las íntimas y privadas; observando en el texto mismo la traspolación de los programas que estatuye el poder desde lo bélico a lo sexual, desde lo histórico a lo individual. Arzoumanian muestra cuerpos, para signi¬ car personas. El dispositivo fotogrᬠco como entierro, como institución, evoca una grafía de la muerte. La puesta en escena equivale a una puesta en palabras. De tal manera, la exhibición y su teatro consolidan sus rituales en una especie de consolación. El texto como lugar que se hace cargo de la víctima, sostiene su imperativo; ejerce su potencia de apropiación, dispone la máquina que captura la vida en otra crueldad. Ahí donde no se pudo anular la violencia heredada, la novela convierte a la víctima en victimario; el argumento arrasador de la reivindicación. Arzoumanian desgasta al sobreviviente y su descendencia en un incesante encierro de la sintaxis. La discontinuidad en la narración representa la violencia que ejerce el trauma sobre los sujetos. El lector buscará en vano una coherencia lógica allí donde la calamidad ofrece sus consecuencias estéticas, psicológicas y políticas dentro del propio discurso.

The Yellow Yuyo y otros libros
the yellow yuyo y otros libros, es la recopilación de cuatro obras de poesía de ciro beltrán, publicadas e impresas en fotocopias, con encuadernación a mano y editadas como collages, que circularon entre 1987 y 1993, a modo de libros-objeto únicos. the yellow yuyo circuló en una segunda edición impresa en 1988, armada por el autor a mano, teniendo cada libro un dibujo o pintura única. en sus primeros dos libros, the yellow yuyo (1987) y cartas de navegación y referencia (1989), los textos poéticos fueron intervenidos con fotografías y dibujos fusionando disciplinas hasta devenir en poesía visual. las imágenes (muchas veces fotografías de dibujos murales, que el propio autor realizaba en las calles o de sus instalaciones) fueron realizadas de modo paralelo a la escritura poética, logrando que imagen y palabra sean dos vehículos de comunicación que concuerdan y dialogan entre sí. la letra es usada como grafía, los textos van adoptando recursos tipográficos y, en ocasiones, la escritura a mano alzada interviene de acuerdo con la necesidad de expresión y con el carácter de cada poema. en los libros presentimiento (1992) e inundaciones (1993), los poemas se expresan desde la palabra pura, sin que intervengan las imágenes, situando al autor en otro momento de creación, inundaciones, fruto de un viaje/travesía que duró casi un año, fue editado por beltrán a su regreso a chile.

WEICHAN
Weichan, conversaciones con un weychafe en la prisión política es el resultado de numerosos viajes de Jorge Arrate a la cárcel de Angol para encontrarse con Héctor Llaitul y otros mapuches encerrados en los presidios chilenos; surge de decenas de horas de conversaciones entre mundos diversos. Recorrí el sur, milité, hice campaña, y vi el pueblo mapuche, pero ahora entiendo que lo que vi no lo comprendí. Esa fue la forma en que se presentó don Jorge Arrate. Nos dijo que ver no es suficiente para entender. Creo que este libro no va a resolver inmediatamente esta cuestión, pero es un puntapié inicial. Los medios de comunicación no nos dan tribuna, porque están al servicio del poder que enfrentamos. Pensamos que hacer este libro nos permitirá tener un espacio para decir algunas cosas en relación a nuestra situación, a nuestras esperanzas, a los trasfondos de nuestra lucha. No soy un terrorista, como dice el Estado chileno; no soy la representación del terrorista étnico que buscan, soy un dirigente mapuche, parte de un pueblo. Esperamos que la gente que tome en sus manos este libro no lo haga intentando ‘comprender’, sino que le sirva para reflexionar, para debatir.

...Y Todavía No Olvido
Tenemos en nuestras manos un libro estremecedor. La forma en que Iris Aceitón capta los momentos del golpe militar vivido por los estudiantes en la Universidad Técnica del Estado es tan viva y fuerte que es imposible no emocionarse. En este libro nadie muere, todos renacen a una existencia plena, puesto que sus vidas, más allá de la desgracia, adquieren una significación de tanta plenitud como probablemente ni ellos mismos en su momento lo imaginaron.

¿Y tú qué me propones?
¿Qué sentido tiene que un habitante al sur del río bravo, con más de cincuenta años de edad, le escriba una carta abierta a marlon brando a principios del siglo xxi? se pregunta el autor acerca de la intención de su propia obra. su respuesta es: tratar de entender al hombre de la segunda mitad del siglo xx que cambió para siempre el significado de actuar; que nunca dejó de preocuparse por los problemas más quemantes de su tiempo; que fue un ícono adelantado de la generación rebelde que intentaría transformar al mundo en los años de la década del 60; que rechazó el óscar a mejor actor en 1972 por su papel en el padrino; que hablaba en ocasiones como un poeta; que no perdía el humor; y que buscó en las cosmovisiones indígena y oriental una forma de encontrarse a sí mismo, insatisfecho de la oferta valórica y filosófica de occidente. en ¿y tú que me propones? se funden la historia de una vida y la intimidad de una carta personal destinada a este hombre estadounidense y universal. el libro constituye un gesto cultural destinado al lector que desee profundizar en el conocimiento del personaje. aunque de seguro el sujeto de esta obra jamás se lo propuso, el texto sugiere que marlon brando nos tiende un puente para conectar el ayer, el hoy y el incierto porvenir.

Amapolas el delirio de la flor del olvido
Lo que usted tiene en sus manos es un Ponote. Un Poema Novela Teatro Delirante. Delirio adentro y delirio afuera. Donde tragedia y comedia se confunden. Hogar de nómadas del tiempo y vagabundos del espacio. El flirteo de la muerte y la vida en una gota de rocío. Amor y guerra en el escenario del delirio, donde actores de teatro y transeúntes de la realidad buscan las huellas del olvido la memoria, en lo imaginado y en lo real. La búsqueda de una idea que no es sino una ballena, animal mítico y concrexiliados y traficantes de la omisión, en medio del naufragio de neoliberalismos y religiones. Aquí se inventan los semáforos percepción, mientras los personajes cambian de tiempo y de espacio, de camisa y de roles. Aparecen y desy Europa. Este es el extraño espacio-tiempo de la aldea de Amapolas, entre pasado y futuro, laberinto de sombras y luces, muertos y vivos, antepasados y presentes, imaginación y realidad. Para entender un Ponote Delirante, avisa el autor, hay que cambiar de vereda. Hay que transmutar la manera de ver y vivir el mundo.

Canto de las estrellas: Un homenaje a Víctor Jara
El libro aborda la importancia del acto cultural Canto Libre: Jornadas de Purificación del Estadio Chile, organizado en Santiago en 1991 por Joan Jara, buscando sanar aquel espacio infame en el que Víctor y muchos otros fueron detenidos, torturados y asesinados en 1973. El relato traslada luego a los lectores a la comunidad pehuenche del Valle de Quinquén, donde en 1994 se llevó a cabo la rogativa que bendijo los esfuerzos por mantener vigente la obra de Víctor Jara y lograr que sus asesinos sean llevados ante la justicia. Es así como la Colección Ensayo, de Ceibo Ediciones, a través de los destacados autores, rescata la historia del cantautor que conmovió a miles y que movilizó con sus letras al pueblo chileno.

Chilenos en Mozambique
Quien abre este libro se encuentra con un país lejano, de paisaje e historia fascinantes: Mozambique, en la costa oriental del África, con bellas playas sobre el Océano Índico. Y comenzará a leer sobre las vidas de personas y familias que en conjunto equivalen a una breve e intensa novela romántica. Sabrá de cómo crear jardines; verá la iniciación al contacto sobrenatural de una mujer chamán con los espíritus de los antepasados Una niña chilena aprende a comer la tierra roja de Mozambique participará de la aventura de crear fábricas y escuelas, de hacer cine, de desarrollar una administración y un gobierno, de hacer familia en el trópico.

Advertencias de uso para una máquina de coser
Durante siglos, la costura y sus implementos fueron parte de una producción doméstica relegada a la llamada sub-cultura de la mujer. En la categoría de un oficio femenino y por lo tanto, no remunerable giraba en los márgenes de los intercambios económicos y políticos de un espacio público donde los hombres, por su participación siempre activa, se atribuían el rol de sujetos de la Historia. Dado este contexto, no es de extrañar que María de Zayas y Sotomayor (1590-1661) protestara frente al hecho de que le fueran negadas a la mujer tanto las armas como las letras sustituyéndolas por ruecas y almohadillas en un quehacer que las mantenía atadas a la casa y en una posición subordinada. Dentro de una línea artística que legitima los quehaceres femeninos, Eugenia Prado en Advertencias de uso para una máquina de coser, moviliza la costura desde diferentes ángulos y perspectivas potenciándola como un signo de significados plurales y heterogéneos en un haz de discursos que van desde la supuesta objetividad denotativa de las instrucciones y definiciones enciclopédicas a las notas del diario de una costurera y el epígrafe de La piel del zorro de Herta Müller donde un racimo de agujas y un coágulo de sangre representan la maldición de una violencia con sus hilos ovillados sobre el mundo. Advertencias de uso para una máquina de coser se enfoca en un grupo de operarias que trabajan en un taller con turnos extendidos y un sueldo miserable. Entre ellas, Mercedes registra en su cuaderno las voces de esta comunidad de mujeres y reflexiona tanto acerca de este entorno social como en su propio texto: puntadas e hilvanes de historias, de apuntes e ilustraciones que constituyen una confección de retazos diversos. La costura deviene, así, en metáfora de la escritura. Además, el oficio de coser se asocia también con la existencia de la mujer en un zurcir de heridas, entre ellas, aquella provocada en su cuerpo por la gestación de otro cuerpo y el desgarro del aborto. La polifonía de voces al final de Advertencias de uso para una máquina de coser pone de manifiesto un acervo cultural, generalmente silenciado, de diferentes saberes entre mujeres de los estratos populares para provocar un aborto que es herida emocional y un corte de la tela de un cuerpo entre cuyas piernas se enhebra la vida. En el siglo XIX y principios del siglo XX, predominaba tanto en Europa como en Latinoamérica, la imagen del Ángel del Hogar representada por una mujer burguesa que cosía pacientemente frente a una cuna para cuidar a su hijo. Ella era el símbolo de lo que las mujeres debían ser en un imaginario creado por los hombres: virtuosas protectoras de la casa concebida como el lugar de la familia y del descanso que se merecían los hombres después de sus faenas diarias. En este libro, Eugenia Prado transgrede los límites patriarcales adscritos a la costura infundiéndole dimensiones trascendentales que hacen de tal oficio, fuente de reflexión social y artística. Lucía Guerra, escritora y crítica literaria.

El Cuerpo como Máquina
Desde los siglos XVIII en Europa y XIX en Latinoamérica, incluyendo a Chile, la medicina comenzó a ejercer una acción que operó más allá de los límites clásicos definidos por la enfermedad y por la asistencia al enfermo, logrando instalarse progresivamente en todos los campos de la existencia individual y colectiva de la sociedad. La relación de los ciudadanos con sus cuerpos quedó mediada por la higiene y el Estado pasó a ser el garante de esta nueva moral en que la higiene estaba íntimamente ligada a la aparición de la población como problema económico. A la medicina se le exigía que proporcionase a la sociedad individuos capaces de trabajar. El desarrollo de un mercado internacional de materias primas y alimentos, además del surgimiento de un incipiente capitalismo industrial, obligaron a los Estados de la región a centrarse en la ocupación de los grandes contingentes de masas productivas. Este fue el contexto propicio para el desarrollo una medicina científica preocupada por la reproducción y potencialización de la fuerza de trabajo, de ahí la relevancia que tuvo la llegada de un cuerpo médico experto, preparado en el saber científico y en las prácticas modernas de administración que se impartían en Europa. Desde entonces, la sociedad en su conjunto empezaría a ser materia médica. El cuerpo como máquina.

En la Isla /On the Island
Como la familia y la nación, la isla es refugio y utopía, pero también es un lugar de sombras, fábulas incompletas, historias delirantes que la plagan de signos confusos, de amenazas y acosos.En la Isla uno se sumerge en los mitos y leyendas que se pierden en la noche, dejando su huella imborrable en los cuerpos que los atestiguaron. En diálogos inacabados, conversaciones inconclusas o monólogos enloquecidos, Nicolás Poblete resala inhóspitos detalles de la cotidianidad y escenifica con lúcido suspenso cómo la familia, las islas o las naciones se pueblan de inconsistencias, evidenciando, de paso, la bestialidad con que asumen sus infructuosas defensas.

La salud dividida. Chile 1990-2010
Una fenomenología del pensamiento y de los diálogos sobre salud en cuatro quinquenios: la dualidad del sistema o su carácter mixto; la privatización del sistema público por dentro y el interés por homogeneizar lo público y lo privado; la conversión de los actos de la medicina clínica en mercancías por la vía de introducir las prácticas de su compra y de su venta y la fijación de precios por acto prestaciones valoradas; la relación ineludible entre los seguros y los planes o canastas de servicios prometidos; la influencia del ambiente internacional globalizador; la distinción entre seguros y seguridad social; la naturaleza y el papel necesario de la Salud Pública; la rentabilidad del negocio o industria de la salud; las consecuencias de asignar los recursos per capita o por acto; la pugna por controlar a los hospitales y a su personal; y el significado del AUGE, de la autogestión, de la descentralización y de la separación de funciones, vis à vis el modelo de atención integral e integrada.

La vida breve de José Huenante
José Huenante desapareció en Puerto Montt a los 16 años de edad. Su pista se pierde luego de ser visto detenido por una patrulla de Carabineros una noche de septiembre de 2005. Es el primer detenido desaparecido en democracia. Pero, ¿quién es José Huenante? ¿cuál fue el destino de un joven de origen mapuche, pobre, en el Chile de la transición a comienzos del siglo 21, cuando las demandas de justicia, dignidad e igualdad de oportunidades se erigen como necesidades urgentes y desatendidas?.

Letradura de la Rara
Letradura de la Rara de Virginia Vidal incorpora a la narrativa chilena a las obreras como protagonistas pensantes y actuantes. Su lenguaje vivo interpreta el espíritu, el pensamiento, la gracia de sus personajes, sus pasiones y sueños. Desde que se inició el período histórico fundacional de la clase obrera organizada, las mujeres trabajadoras industriales llevaban una vida dura, pero intensa y rica y abordaron activamente ese período histórico. A comienzos del siglo XX, ellas constituían un tercio de la población económicamente activa. Comenzaron a formar sindicatos, a asistir a mítines y manifestaciones, a participar en la Asamblea Obrera de la Alimentación, en la Federación de Trabajadores Industriales del Mundo IWW, en la Federación Obrera de Chile FOCh. La novela recupera lenguaje y costumbres tanto de la población santiaguina como de los gremios. Revive plaza, calles, espacios públicos, como también objetos y elementos empleados en la vida cotidiana. Sus personajes, así vivan en conventillos y pasen toda clase de penurias, no son héroes triunfales ni pretenden inspirar lástima. Trabajan, sufren, se divierten, viven y también se esmeran en conocer la realidad de otros trabajadores del país, en mejorar sus vidas y aportar a los anhelos de todos.

Los días que avanzaron años
La movilización social del año 2011 significó un punto de inflexión en el tratamiento de la crisis del sistema educacional. Los rostros visibles de este movimiento resultan ser los rostros de una generación que está en desarrollo, que va cuajando las contradicciones propias de un Chile que no logra soltar los grilletes de sus 17 años de dictadura. Una generación que llevó a cientos de miles de chilenas y chilenos a la calle para exigir el término de un sistema de educación que juega con las aspiraciones y el presupuesto familiar, promoviendo la desigualdad y aumentando groseramente la injusticia. Los estudiantes son tales durante un tiempo relativamente corto, luego pasan al mundo adulto, en donde los amarres a los tiempos del status quo son mayores. Sin embargo, esta vez han programado que desde este mismo tiempo, se prolongue la marcha por una educación pública, gratuita y de calidad. Los días que avanzaron años es un relato que pretende ser un documento histórico. Un artefacto de memoria de hechos y elaboraciones políticas de estos jóvenes, que junto a la organización estudiantil altamente recompuesta desde la dictadura, hoy se posicionan, exigen, plantean y trabajan por un Chile justo.

Nos siguen pegando abajo
Autor del texto Nos siguen pegando abajo da detalles de su obra sobre Jaime Guzmán y reflexiona sobre el modelo ideológico de la educación en Chile Tras el polémico estreno de la película El tío, la figura del político Jaime Guzmán sigue en la palestra, con el lanzamiento del libro Nos siguen pegando abajo, donde figura como uno de los gestores del actual modelo ideológico de la educación chilena. Para reflexionar sobre esto y otros temas, conversó con CNN Chile Jaime Retamal, autor de la citada obra y Doctor en Ciencias de la Educación. La obra de Retamal se centra en la idea del Estado Subsidiario, propuesta en la Constitución de 1980 por Guzman, que consiste en un Estado disminuido, con un rol secundario y no preponderante en el modelo educacional. Sobre el prólogo de Alberto Mayol, quien asegura que el milagro no es la rebelión del 2011, sino toda la pasividad y complacencia de todo el tiempo anterior, frente a una obra que nació como una monstruosidad, Retamal explica que esa monstruosidad hace referencia al modelo actual, en la cual todos estamos segregados y los estudiantes están condenados a recibir una mala educación por el hecho de ser pobres. Además, agrega que esta idea de Estado Subsidiario contradecían a las recomendaciones de la comisión constituyente de la época. Sin embargo, logró imponerse la propuesta de Guzmán por el contexto de violencia existente y por el nuevo modelo económico que se buscó implementar

Punto de fuga
Para Dora, la vida no tiene misterios. Es una carrera como cualquier otra, durante la que se acumula o se pierde y la meta no es otra que el éxito profesional y el reconocimiento. Todo resulta sencillo en ese mundo uniforme y claro, hasta que recibe la noticia de la muerte de su padre, a quien no ha visto en treinta años. Al verse obligada a enterrarlo y disponer de sus pocos bienes y recuerdos, Dora escarba entre los restos de la desconocida y oscura existencia de ese croata a quien casi no recuerda (documentos, cartas desvaídas e inconclusas, pinturas, fotografías). El reencuentro con su hermano y otras personas de su pasado, la proyecta hacia una siempre pospuesta revisión de su propia historia y al descubrimiento de circunstancias ocultas desde su niñez. Con las cenizas de su padre, retorna inesperadamente a su antigua y extinta patria, la ex Yugoslavia. El encuentro con un mundo que aún lidia con las llagas de las guerras, luego de décadas y siglos de muerte y sangre, despierta en ella una conciencia que yacía dormida en un oscuro laberinto de su espíritu y le da un inesperado giro a su vida, en que ya nada volverá a ser sencillo, uniforme ni claro.

Somos tranquilos, pero nunca tanto…
Quizás la novela todavía pueda decir cosas que no pueden ser dichas de otra manera, como dice Carlos Fuentes, el punto donde la novela concilia sus funciones estéticas y sociales se encuentra en el descubrimiento de lo invisible, de lo no dicho, de lo olvidado, de lo marginado, de lo perseguido, haciéndolo, además, no en necesaria consonancia, sino, muy probablemente, como excepción a los valores de la nación oficial. Cuando la maquinaria de sometimiento del ser humano se ha sofisticado; cuando a las espantosas técnicas de destrucción masiva y de maquila esclavizante se suma la tiranía de la información pre-digerida, la novela cuenta con nuevas armas y nuevas alianzas interdisciplinarias que nos permiten encontrar al menos un respiro, un espacio en que la condescendencia y la hipocresía, la lamida de botas sea mal vista. Necesitamos otros héroes, unos chicos que no lloriqueen de la mañana a la noche, que no se traguen el orgullo para quedar bien; unos muchachones que escupan al suelo cuando les hablen cursilerías, que se resistan a poner la otra mejilla. La lectura de Somos tranquilos, pero nunca tanto, nos hace recordar las palabras de Noel Irías, joven periodista y combatiente sandinista, cuando poco antes de su muerte demasiado temprana nos decía que en ocasiones me pregunto si acaso fueron útiles todas esas bajas. Pero creo que si dentro de 30 años entro a una discoteca y me encuentro con un joven de pelo pintado de morado, o al rape, y con la cabeza teñida de anaranjado fluorescente, 15 aretes en las orejas, 32 pulseras, en taparrabos y sandalias, y lo veo entrar y saludar a sus amigos diciéndoles ‘compas’, o su equivalente político de la época, eso indicaría que todas las muertes no fueron en vano. Creo en el potencial de los jóvenes del futuro, pero creo que hay que transmitirles una cosa, una cosa nada más: que en ellos mismos radica el potencial liberador de los jóvenes del 3000 y del 4700

Nuestras antiguas conversaciones / Taiñ Kuifi Nutram
Taiñ Kuifi Nutram Nuestras antiguas conversaciones

Historia de Amor
Historia de amor es un relato en primera persona de una mente que se extravía en una espiral de dominio y control absoluto sobre el alma y el cuerpo de otra. Habla de la frontera entre la razón y la locura, el amor y la dominación. La novela en español Junto con el estreno de Historia de amor, la editorial Ceibo Ediciones publicó en Chile la novela del francés Régis Jauffret, en la que se basa la obra. Escrita en 1998 con el título Histoire dAmour, esta es la primera traducción de la novela al español.

Valparaíso golpeado
La mañana del martes 11 de septiembre de 1973, las calles de Valparaíso amanecieron copadas por las Fuerzas Armadas. Aquella mañana, otoñal aún, los militares, la Derecha, la Democracia Cristiana y el imperialismo norteamericano, intentaron acabar de golpe con un Chile y un Valparaíso que se construían con la participación activa y desde los sueños de muchos. La violencia del golpe estremeció a Valparaíso, fue más que un temblor, de ésos que en medio de la noche te despiertan desconcertado, tratando de distinguir entre sueños y realidad. Fue artero el golpe, un golpe bajo, un golpe cobarde por la espalda. La ciudad cambió, adquiriendo un tenebroso color azul marino, pero la resistencia comenzó desde el inicio, salvando vidas, escondiendo gente, protegiéndose. Así surgieron los diferentes comités de Derechos Humanos y las incipientes organizaciones de familiares de detenidos y ejecutados. Asimismo, la solidaridad en las poblaciones, en los barrios, en los cerros y en el plan. En medio de la represión, emergió la nobleza porteña, aunque también la vileza de muchos que denunciaron a sus vecinos, a sus parientes, a sus amigos. Era la guerra inventada. Guerra que, de alguna manera, en nuestra ciudad sigue de manifiesto y que sus ciudadanos enfrentan cada día, muchas veces sin saberlo, la violencia de la cual fue objeto. El expolio del hermoso edificio de la Intendencia por parte de la Armada, el cual nunca fue devuelto; los centros de tortura que aún vigilan amenazantes desde el cerro Playa Ancha la bahía de Valparaíso; las familias separadas por el exilio, los torturadores y asesinos que aún caminan por las calles del Puerto en la más completa impunidad. A ello hay que adicionar la conformación de una ciudad que ha visto cómo se ha impuesto un modelo de desarrollo privatizador que la está destruyendo. Valparaíso es hermoso y encanta con sus escaleras, colores y adoquines; sin embargo, la vida a todo ello se la entregamos nosotros, los porteños, quienes transitamos por sus callejuelas, morimos en sus cerros, compramos en sus kioscos y nos perdemos entre sus pasajes para amar a escondidas. Por eso, el golpe en Valparaíso y a Valparaíso fue cruel y aún no termina, porque parecen consumirlo el mercado y el centralismo. Pero la memoria histórica y la fuerza de los movimientos sociales forjarán un taller de reparación de sueños trizados, donde porteños y porteñas podamos acariciar dichos sueños, jaspearlos de arcoíris y echarlos a volar nuevamente hacia el horizonte oceánico. Tito Tricot es porteño, sociólogo (Trinity College, the University of Dublin, Irlanda); Doctor en Sociología (Universidad Alberto Hurtado, Chile); Magíster en Gobierno y Política Latinoamericana (University of Essex, Inglaterra). Es jefe de la carrera de sociología de la Universidad Viña del Mar, docente de la Universidad Alberto Hurtado y ha enseñado también en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha publicado los libros: La lucha del pueblo mapuche (2006) y, Autonomía: el movimiento mapuche de resistencia (2013). Además, ha escrito centenares de artículos, tanto académicos como periodísticos a nivel nacional e internacional. Tokichen Tricot es periodista (Universidad de Playa Ancha, Valparaíso, Chile). Ciudad desde donde partió para proseguir sus estudios de postgrado en España. Es Doctor en Procesos Políticos Contemporáneos (Universidad de Salamanca, España) y, además, Magister en Estudios Latinoamericanos (Universidad de Salamanca, España). Actualmente se desempeña como Director del programa para extranjeros: Chile: Political Systems and Economic Development, al tiempo que realiza labores de docencia en la Universidad de Santiago de Chile. Es autor de varios artículos en revistas académicas y libros, especialmente en el ámbito de las Teorías de los Movimientos Sociales y análisis del movimiento mapuche, tanto a nivel nacional como internacional.

Afuera es noche
Me hubiera gustado ser como ese personaje de un cuento que leí en época lejana. Al salir de la cárcel, un hombre ya viejón se mete en una iglesia para capear el frío navideño en una calle de Manhattan, y al escuchar los himnos celestiales que entona el coro polifónico, descubre que la vida es bella, todo lo humano se le revela divino, por lo que toma la decisión de convertirse en otra persona, alejarse del mal, no robar nunca más ni desear a la mujer del prójimo, desterrar de su quehacer las pillerías y las trampas, perseguir como única meta la virtud, y entonces camina maravillado por las calles de la ciudad. Me gustaría ser como él y que mi ciudad fuera como esa ciudad del cuento. Pero eso yo no lo lograría ni en mil años. Menos en Santiago. Al parecer, crucé hace un buen rato el punto desde el cual no hay retorno. No quiero decir que mi alma albergue una dosis excesiva de perversidad. Lo que pasa es que se infiltró en mi sangre una tendencia irrefrenable a los vicios, y mi voluntad es poca cosa para oponérsele

Black-out
Te vas a caer, niña. Un accidente, un golpe en la cabeza, una rodilla pulverizada y todo se va a negro. Black-out. La lengua materna se rinde ante la del exilio y el alemán trasmuta en la pesadilla de la intérprete simultánea condenada al desarraigo total con un país al que le importó un carajo lo que pasaba con miles de niños como ella. Un país que no los quiso, que no los protegió, que los convirtió en niños non-gratos. En la soledad del shock post traumático, la memoria se desata en chispazos que viajan en las entrañas de barcos carniceros. Naves utilizadas como centros de tortura en la bahía de Valparaíso; naves convertidas en cementerios de alerces en Puerto Montt; naves convertidas en sarcófagos transatlánticos; naves inmóviles y terminales en las que navegan mujeres y niños que –como en Auschwitz– dejan para siempre de cantar y darse entusiasmo.

Chile: por un nuevo modelo económico
En este, el undécimo título de la Colección Ensayo de Ceibo Ediciones, el economista de la Universidad de Chile -de larga carrera internacional-, analiza y describe la implantación del modelo neoliberal en Chile durante la dictadura, su continuidad y consecuencias en los gobiernos de la Concertación y Alianza.

Cosas que pasan
El exilio, la clandestinidad y el retorno; los encuentros fortuitos en Caracas, París y Santiago, marcan la tónica de estos breves cuentos del chileno radicado en Venezuela. Michel Bonnefoy narra con certeza y economía de palabras las historias de aquello que sucede, las cosas que pasan cuando se abren los breves portales de tiempo y espacio, cuando se le roba protagonismo a los grandes eventos y a las tareas impostergables, para permitir la irrupción de lo incalculable y lo azaroso.

La conjetura del Quincunx
¿Y si los grandes cataclismos no fueran obra del capricho de la Naturaleza? ¿Y si nuestro Universo, nuestro tiempo y espacio, no fueran únicos? ¿Y si la gran colisión entre la materia y la antimateria fuera reversible? ¿Y si todo fuera posible gracias a la conjunción del Quincunx? Las respuestas han permanecido ocultas en las palinodias, las retractaciones fi losófi cas de Aristóteles y Tomás de Aquino. En ellas se encuentra la descripción del mecanismo del quíntuple y la forma de detener el retorno al origen del todo. Los Excavantes, como filósofos y sofistas, se dividieron entre quienes querían encontrar tales palinodias para destruirlas y quienes para hacerlas públicas. Unos, para evitar la humillación de los filósofos y la pérdida de sus ideas y concepciones; los otros, para hacer valer su última verdad, aunque ella fuera en contra de todo lo que afirmaran con anterioridad. Unos para develar el Quincunx, otros para atenuar su posibilidad. ¿Quiénes, en la historia, fueron Excavantes? No hay registro alguno. Sin embargo, pertenecieron a ella con seguridad reyes y gobernantes, obispos y cardenales, si no algún Papa; artistas y escritores, músicos y profesores, también artesanos y campesinos. Cirujanos, biólogos, arquitectos y vidrieros. Y desde luego, asaltantes, ladrones y usureros. El Quincunx ha sido convocado. El viaje hacia los otros posibles comienza aquí y ahora.

La desaparición de Cristal
Concepción, Schwager, Santiago, Chacabuco, Valparaíso, Londres, Cardiff y París. No una, si no mil veces. No las luces, si no las sombras, las humedades, los desarraigos, las soledades. Las mujeres son tablones a la deriva en un mar encabritado a las que se aferra Federico Cristal. Las tempestades son avalanchas de utopías desechas, traiciones, absurdos y desgarros.

Muerte de Conejo por Vodka
Me hubiera gustado ser como ese personaje de un cuento que leí en época lejana. Al salir de la cárcel, un hombre ya viejón se mete en una iglesia para capear el frío navideño en una calle de Manhattan, y al escuchar los himnos celestiales que entona el coro polifónico, descubre que la vida es bella, todo lo humano se le revela divino, por lo que toma la decisión de convertirse en otra persona, alejarse del mal, no robar nunca más ni desear a la mujer del prójimo, desterrar de su quehacer las pillerías y las trampas, perseguir como única meta la virtud, y entonces camina maravillado por las calles de la ciudad. Me gustaría ser como él y que mi ciudad fuera como esa ciudad del cuento. Pero eso yo no lo lograría ni en mil años. Menos en Santiago. Al parecer, crucé hace un buen rato el punto desde el cual no hay retorno. No quiero decir que mi alma albergue una dosis excesiva de perversidad. Lo que pasa es que se infiltró en mi sangre una tendencia irrefrenable a los vicios, y mi voluntad es poca cosa para oponérsele

PALABRAS DE TIERRA
Estas crónicas y artículos versan sobre los más diversos temas. Hablan de dignidad, de lucha, de guerra, de militarización, de limpieza étnica, de criminalización, injusticia, terrorismo y demandas sociales. También, por cierto, de forestales y parlamentos. De frustraciones. Y, sobre todo, de esperanza. No hay chileno que no haya visto imágenes de estos acontecimientos. La duda es si lo han comprendido. Entender es ponerse en el lugar del otro. Supone un aprendizaje social. Ese es el mensaje del autor de estos textos. Comprendo cuando logro captar el sentido del actuar, el pensar y el sentir del otro. Para el lector agudo, estos textos serán un aporte al propósito de dar más visibilidad a la causa mapuche, que se oculta o se deforma por interés o por incapacidad de ponerse en el lugar del otro.

Rapaz
Diversos son los micromundos que devela este conjunto de relatos de Irene Escribano. Mujeres y hombres al borde de una derrota, de un descubrimiento, de una biografía oculta o paralela, vértice común de la realidad actual tan imaginaria como posible. Algo de fragilidad y dureza rodean a estos personajes por momentos. Todos ellos, habitando la ciudad, que se reitera rutinaria y tediosa día a día. Sin embargo, hay fuerzas en pugna, una niña enfrentando al poder corrupto con la justicia ingenua de su voluntad o el regreso de un hombre sospechando de sus fantasmas. Escribano corre la cortina con la sutileza del testigo accidental, de aquel que por casualidad se dio cuenta del secreto de una vecina aparentemente sin macula. Sea un panadero, un político frustrado, un ex combatiente o una parvularia, sus vidas comunes se sostienen en la inercia del ensimismamiento cotidiano. Aura que se equilibra a ratos con paisajes atávicos de lo natural. Un aguilucho, ave rapaz visitante-espectador como símbolo de un tiempo único. Presencia de paisajes o genealogías familiares, hermanos que van a morir como viejos elefantes a un refugio. Porosidad y aspereza enfrentadas como fuerzas en acción. Una narrativa que prefiere el matiz, el detalle, lo común para transformar lo ya visto en un extrañamiento lúcido y mágico.

Será de madrugada
Los electrodos zumbaban cada vez con mayor intensidad en mis sienes. El dolor de cabeza y las ganas de vomitar me hacían desear la muerte, me revolqué tratando de cortar los cables conectados a mis oídos y testículos. Y cuando pensaba que ya no resistiría más aquel zumbido… abrí los ojos. El género negro en la literatura en este último tiempo ha demostrado una gran capacidad de crecer, evolucionar y trascender sus propios límites y señas de identidad. En distintas regiones hemos visto aparecer particularidades que reflejan realidades de cada país. Una corriente que, sin aparente coordinación, ha ido surgiendo en Chile, es la que incluye entre sus personajes a ex combatientes que lucharon contra la dictadura o que participan en conflictos políticos y sociales del Chile dictatorial y post-dictatorial. A modo de ejemplo, podemos citar la novela Operación Cavancha de Ricardo Candia, cuyo protagonista es ex miembro del FPMR. O el caso de Antonio Feger, protagonista de esta nueva novela Será de Madrugada, que ahora presentamos. Esta vertiente dentro de la novela negra es muy chilena. En ella, podemos situar también a Marco Buitrago, protagonista de las novelas La sonrisa del caimán y Los tiempos de la caimaguana de Daúno Tótoro Taulis. Textos como los mencionados, nuevos lanzamientos como este de Eduardo Contreras, o el desarrollo en el año 2014 del III Festival Internacional Santiago Negro, entre otras actividades, muestran que el género está muy vivo en Chile, reflejando conflictos propios de nuestra historia reciente.

Un Sociologo en el Frente Patriotico Manuel Rodriguez
Digamos las cosas por su nombre: a la dictadura no se la derrotó con un lápiz y un papel, ese fue sólo un acto, un nanosegundo en 17 años. Nada hubiese sido posible sin la lucha multidimensional que se llevó a cabo durante casi dos décadas. El discurso de que a la dictadura se la venció en las urnas ha servido para ocultar el hecho de que parte de la clase política negoció con los militares. Esta ha sido una transición pactada, privatizada, constitucionalizada, binominalizada, dictatorializada.

El insoportable paso del tiempo
La creencia en la reencarnación siempre ha tenido una con- Francisco Rivas cepción progresiva. Se vive y se muere, se muere y la muerte conduce a la reencarnación, que tendrá distintas cualidades y propósitos según la religión que la determina. La reencarnación, como concepto de término medio, sigue el tiempo lineal de Newton hacia el futuro el cual es naturalmente incierto. No obstante lo anterior, cabe preguntarse por una reencarnación regresiva en el tiempo y ya no montada en el movimiento inflexible de los punteros del reloj del físico inglés, sino fundida en la enrejadura del espacio tiempo. De tal modo que no sólo se pueda reencarnar hacia una nueva vida y en una nueva envoltura posterior a la que abandonamos, sino que el movimiento de reencarnación sea retrógrado. Y que este proceso no sólo o quizás en ningún caso enriqueciera al sujeto con virtudes, pero sí con experiencias. Y como no está señalado en las reencarnaciones clásicas, la memoria de estas experiencias en voluntades y substancias ajenas en tiempos pretéritos, si bien no completa, se conserve en parte, fraccionada, quizás diluida. De ese modo, un personaje actual o de un futuro cercano podría apoderarse parcialmente de los recuerdos de su tránsito por el pasado, pudiendo volcarlos, utilizando esa virtual inmortalidad, en su presente y aprovecharlos en beneficio de su propia historia, personal o colectiva. La narración, que se inicia con el relato de un hombre con su conciencia oscurecida y su memoria fraccionada, nos lleva, en un viaje asombroso, a innumerables lugares y con, si bien algunos no conocidos, extraordinarios e importantes personajes. Todo ello enriquecerá nuestra visión de la historia, del pasado remoto y del reciente, a veces incompleta y tantas veces sesgada.

El que no lo vea, renuncie al porvenir (tomo I)
La Historia de América que propone este libro se caracteriza por concebir el desarrollo del continente en su estrecha vinculación con las potencias extranjeras que lo han dominado. Lo que supone explicitar el tipo de relación de dependencia que se ha establecido con ellas. Esas potencias no figuran en nuestra visión como un factor exógeno que de alguna forma –en todo caso no esencial- influiría en una historia americana que sería básicamente autónoma. Por el contrario, las concebimos como fuerzas que interpenetran a nuestras sociedades convirtiéndose en decisivas configuradoras de sus trayectorias históricas. Concepto que, por cierto, no supone negar el rol de los factores y sujetos propiamente locales.

¡Hagan un trencito!
¿Cómo fue que la cumbia llegó a ocupar un espacio tan relevante en nuestra vida festiva y sonora? ¿Cómo, cuándo y por dónde atraviesa nuestras fronteras? ¿Cómo nos fuimos apropiando de los clásicos cumbiancheros? ¿Qué historias permanecen aún ocultas tras más de medio siglo ininterrumpido de cumbia en Chile? ¿Existe una cumbia propiamente chilena? ¿Qué interrogantes abren la cumbia y el tropical a la idea de chilenidad? Durante más de cinco años, la Colectiva de Investigación Tiesos pero Cumbiancheros ha tenido el privilegio de entrevistar a una amplia diversidad de cultores, gestores, locatarios y públicos de la cumbia en Chile y otras latitudes. Y aunque este recorrido por los procesos de llegada, adaptación y apropiación de la cumbia en Chile continúa, ¡Hagan un trencito! abre el juego a los testimonios de sus protagonistas, quienes estarán por siempre en el panteón eterno de la sabrosura.

Los años de la serpiente
Los años de la serpiente es una novela política y, a la vez, un ejercicio de memoria íntima y colectiva. Un padre escribe a su pequeña hija cartas que nunca despachará. ¿Dónde empieza, verdaderamente, la historia que le va a contar? ¿Cuando abandona a su esposa y su hija? ¿Cuando, en medio de las protestas de los años ochenta en Chile, conoce a su amante? ¿Cuando se reintegra al partido revolucionario que había abandonado por divergencias ideológicas y se enrola para regresar a Chile como combatiente clandestino? ¿Cuando delata a sus compañeros? Los acontecimientos se mueven en pequeñas singularidades, apenas sostenidas por la voz que escribe para inventarle una memoria heroica a su hija. En Los años de la serpiente se habla de represión, de torturas, de traición, de la caída de los paradigmas ideológicos, de la derrota. Esta novela –escrita en código de autoficción– se construye desde la ambigüedad posmoderna pero sueña con las utopías de la modernidad. Desde esta perspectiva, cobra sentido lo señalado por el profesor y doctor en literatura, Rodrigo Cánovas, cuando escribió en Cuadernos hispanoamericanos (1992, N°499): Los años de la serpiente es un testimonio de una generación joven que sobrevivió a todos los discursos autoritarios de la época, y que está dispuesta a devolverle a la vida un discurso ético y a generar nuevas utopías para la realización de una comunidad. En el paisaje literario chileno, un discurso saludable; acaso el único que logra hermanar política y literatura, deseo y necesidad.

Para una historia de las ideas en nuestra América
Es posible sostener que en Nuestra América existe una tradición de pensamiento y que los intelectuales de estas tierras han reflexionado sobre las realidades que le tocara vivir a sus países y al conjunto de Nuestra América. Ese pensamiento, con sus problemas y tesis, configura una trama intelectual, una tradición reflexiva, que se ha desarrollado en el tiempo. Teniendo a la vista estos hechos se puede afirmar que la mencionada tradición debe ser tenida en cuenta y valorizada. Es a tales efectos que, desde ya, se hace necesario escribir su historia. Bajo tal convicción se ha procedido a elaborar este texto.

Relatos de paisaje y toponimia en el valle de los ríos San Pedro y Calle Calle
Relatos de paisaje y toponimia en el valle de los ríos San Pedro y Calle Calle da cuenta de los hitos naturales y culturales de un valle, de la memoria grabada en un eje hidrográfico, en su historia, en sus mapas y habitantes. Explotación maderera y balseos en los ríos San Pedro y Calle Calle, relatos de historia ferroviaria, minas de Pupunahue, terremoto de 1960 y Riñihuazo, además de bosques nativos de la eco-región valdiviana que conviven en serranías y praderas, conforman una identidad de paisaje de especial interés para la Región de Los Ríos y de alto valor de conservación para el país. Como indicadores de paisaje que reconstruyen imaginarios territoriales, describiendo la condición y modo de organización de un territorio, sus cualidades y rasgos relevantes, los topónimos de este valle –patrimonio inmaterial sincrónico de voz indígena– hacen referencia al sol, a colores, al agua, animales, vegetación, formas y sonidos del espacio; todos nombres que significan el lugar, su uso y la percepción que se tuvo de él, configurando un legado para el saber del espacio geográfico e integrando escalas de tiempo con el espacio actualmente habitado. El paisaje es aquí una opción para construir un relato interpretativo basado en el conocimiento científico y en el saber local, es decir, una narrativa que permite comprender un territorio de manera integral, destacando hechos, procesos y lugares.

Un ángel de abrigo azul
Los personajes protagónicos de esta nueva novela de Poli Délano son escritores ligados al Instituto Pedagógico de los años 50 (siglo veinte, cambalache) y a las enseñanzas de maestros exteriores a la universidad. Nutridos de la savia latinoamericanista del Canto General, más que la edad, los une la afinidad ideológica y la pasión de escribir y reflexionar, en una época convulsionada por la Guerra Fría que envuelve al mundo y cuyas repercusiones y secuelas se viven en Chile. Con el trasfondo santiaguino del estallido social del 2 de abril de 1957, y de las primeras tomas de terrenos emprendida por trabajadores que sobrevive en condiciones misérrimas, se cruzan los amores, las ideas y afanes de este grupo que han formado el poeta Jorge, el profesor y novelista Rubén, los jóvenes narradores Rolando y Manuel, y Lucho, el muchacho pensador amante del tango, grupo que además participa con frecuencia en las apasionadas veladas en la casa ñunoína y generosa del compositor Roberto Falabella, apodado en la época como el Mozart chileno. Una década que termina sacudida, en la cronología de la política mundial, por el sismo de la revolución cubana, 1959, y en Chile marcada por la devastadora catástrofe natural de Valdivia en 1960.

Álvaro Corbalán el dueño de la noche
Pocos períodos de la historia nacional han sido registrados de modo tan profuso por el periodismo como el de la dictadura. A pesar de ello, sigue habiendo historias que contar de esos años, ya sea porque permanecen desconocidas o porque sólo la distancia del tiempo permite calibrarlas en plenitud. La trama que narra este trabajo periodístico corresponde a este último caso: cómo un grupo de agentes del Estado, los mismos que de día perseguían y aniquilaban a compatriotas, por la noche se vestían de gala, tocaban al piano canciones de Frank Sinatra y animaban fiestas interminables junto a artistas y gente del espectáculo. Como en una mala película en que actores de pacotilla hacían de villanos e imitaban a James Bond, hacían desaparecer al jovencito y, antes de que rodaran los créditos, se iban a la cama con la chica más guapa. La mayor parte de los protagonistas de esta inmunda película siguen con vida y, por lo mismo, rescatarla en detalle para esa mayoría que no vivió en carne propia el horror es, a mi juicio, uno de los méritos de este trabajo. Otro, es el rigor con que se realizó: sus autores dieron cuenta de una época, de sus actores y de su retiro de las tablas en Punta Peuco, con base en un acucioso reporteo y una exhaustiva revisión de archivos.

Cartografía de la novela chilena reciente: realismos, experimentalismos, hibridaciones y subgéneros
La narrativa chilena reciente –a cuyo estudio está dedicado este libro– es múltiple y variada. Cada año se publican en el país más de doscientos títulos en los que se representan diversas experiencias ligadas a la dictadura y a la postdictadura, a la mundialización del capitalismo, a la sociedad del espectáculo, al reino de la intimidad y al giro subjetivo, entre otros hechos significativos de la historia de nuestra época. En este panorama proliferante de cientos de nuevos libros editados anualmente, no sólo el lector, sino incluso el especialista en estudios literarios chilenos se marea y se pierde. Como una forma de enfrentar esta multiplicidad e intentar comprenderla, en este volumen presentamos una cartografía que distribuye las novelas publicadas en Chile en las últimas décadas en cuatro territorios: los realismos, los experimentalismos, los subgéneros y las hibridaciones. Nuestro intento es hacer un mapa, es decir, esbozar estos nuevos territorios y proponer trayectos de lectura que nos permitan adentrarnos en ellos. Para realizar este mapa de los relatos del presente se ha considerado más de un centenar de obras actuales y se han analizado novelas de Diamela Eltit, Nona Fernández, Alberto Fuguet, Jorge Baradit y Álvaro Bisama, entre otros

Objetos del Silencio secretos de infancia
La escritura de Eugenia Prado habla desde la imposibilidad de la palabra. La palabra cercada, todos estos secretos de infancia son una historia apenas revelada por el epistolario familiar, de la confesión, y la letra de una madre que escribe, desde el desborde de la mirada cómplice que es testigo y pulsión, y que desarticula desde la escritura, la posibilidad del decir, de una revelación que nombra a estos «pequeños cuerpos habitados por una lengua»

Muñeca Brava
En los intersticios del poder, transcurre la historia de diversos personajes que participan en los movimientos de resistencia contra la dictadura. Desde una mirada crítica, se hace una parodia de la ideología fascista y sus nociones de la masculinidad mientras se van develando experiencias de la mujer en las zonas silenciadas de su praxis cultural y de su sexualidad. El elemento mágico de las ánimas adquiere un valor sagrado que transgrede todo racionalismo y sus voces se unen a una polifonía donde se entrelazan el humor y la tragedia devastadora, los mecanismos del poder y las acciones que lo socavan.

Lágrimas de volcán
Una casa perdida en la llanura veracruzana, habitada por sicarios y traficantes de cocaína, marihuana y gasolina. Son ex soldados de las fuerzas especiales mexicanas. Este es el nuevo campo de batalla en que las utopías de antaño habrán de batirse contra el cinismo desgarrado del presente. Allí, junto a su amigo Julien, un documentalista, Diego espera la llegada de los capos, quienes les darán luz verde para realizar un filme sobre el cartel más cruento de México. Diego es chileno y, como los matones de los Guerreros del Norte, él también agarró un fusil hace mucho tiempo. Pero por otra razón. Para luchar contra la dictadura de Pinochet que lo hundió en la clandestinidad, lo arrojó en el camino del exilio donde se entrenó militarmente en Cuba y luego combatió con la insurgencia salvadoreña en los años 80. Bajo el inclemente sol que reverbera sobre los techos de tejas y de lámina, Diego intenta entender por qué, si en los 70 y 80 los jóvenes empuñaban las armas guiados por un sueño libertario, en los albores del siglo XXI lo hacen para comprarse unos Nike o un reloj de marca. Cuando llegan los jefes, Diego los reconoce. Fueron ellos mismos quienes, veinte años antes, siendo soldados, liberaron al banquero que el chileno y un comando de ex internacionalistas habían secuestrado en México para fi nanciar la guerrilla salvadoreña. Y también los que mataron a Carla, el amor de su vida. Hoy que los sueños de un Mundo Nuevo se han desmoronado, no le queda a Diego otro camino que la venganza.

AUKAN
Obra que trata el conflicto entre el pueblo mapuche y el Estado chileno a veinte años del surgimiento del Movimiento Mapuche Autonomista en Lumaco.

COMENTAR OBRAS DE DANZA
No son los expertos en la esfera del arte los que deben decidir la validez o la viabilidad de una propuesta estética, sino los espectadores, justamente aquellos que son a la vez destinatarios y partícipes de la producción de la obra. Con esta sentencia, que sintetiza la mirada erudita de Carlos Pérez respecto del arte, el autor invita a apreciar la danza como paso previo imprescindible al comentario. Este libro, cuyo eje gravitatorio es ciertamente la danza, se hace cargo de la exigua producción de textos acerca de la historia de la danza y de las obras que la relacionan con las otras artes, o con las diversas Ciencias Sociales. A pesar de lo que el autor denomina un boom de la práctica misma de la danza –desde hace algunas décadas-, lo escrito y publicado generalmente no logra pasar el nivel historiográfi co del mero recuento. La gran mayoría de las historias de la danza, es decir, de los textos que se proponen describir una perspectiva histórica, una época, un conjunto de obras, no logran ser algo más que historias de autores o, incluso antes que ellos, historias de intérpretes. Así, la mercantilización y la banalización del arte han intervenido y distorsionado profundamente la posibilidad de experimentar en toda su dimensión aquello que las obras de arte tienen de propiamente artístico. Han usurpado, por decirlo de alguna manera, la posibilidad del sentimiento estético, reduciéndolo a la facilidad del agrado, han reducido las destrezas y focos de la percepción a los aspectos formales más simples. Carlos Pérez, en Comentar Obras de Danza, nos invita a analizar la relación entre las artes, sus historias, las políticas del arte, por cuanto desde la construcción de las pirámides hasta la decoración de la Capilla Sixtina y las Cantatas Religiosas de Juan Sebastián Bach, siempre lo que reconocemos hoy como arte fue un elemento al servicio de la política, es decir, más directamente, al servicio del poder. La viabilidad del poder, incluso del más brutal, sólo es posible a través de la construcción de un entorno simbólico que lo haga de algún modo aceptable. Como contraparte y propuesta, el autor rescata la defi nición de un arte que se constituye como un conjunto de actos que se sienten participando de un movimiento general, del cambio de sociedad, de la impugnación de un orden caduco; su política es, directamente, la del movimiento social que integra. Y su tarea es hacer, en la esfera del arte, lo que el movimiento social como conjunto quiere hacer en la esfera social.

Laberintos de otoño
Juan Bermúdez, ex combatiente internacionalista, guerrillero del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en las verdes y entreveradas montañas de Nicaragua, antiguo y ejemplar colaborador de la Cuba revolucionaria, vive acosado por los fantasmas del pasado. La muerte y el miedo lo han marcado a fuego, son los espectros del laberinto en el que vive tras casi dos décadas del fin de su misión guerrera y del que le ha sido imposible escapar. Es el peso de un pasado que lo lleva al encierro, y a la negación del amor… Sin embargo, vive rodeado de quienes lo acogen y contienen, como su mejor amigo, el judío Ackman; la Rosales, el amor de su vida; el Tuerto uruguayo, su compañero de lucha. Pero están también los fantasmas atrapados en los vericuetos de su memoria: Clementina Pizarro, su esposa asesinada por la Guardia Nacional de Somoza, con quien tuvo una hija, Melisa, a quien abandonó a los dos meses de edad y que habrá de convertirse en su salvación, su última esperanza. Managua, Santiago de Chile, Montevideo, Tacuarembó, La Habana y Camagüey, son algunas de las estaciones del viaje de Juan Bermúdez, la ruta intrincada y dolorosa que lo conducirá hacia el final del laberinto.

La Planificación en la Atención de Salud
El Esquema de Pensamiento de Planificación en Salud comprende todo el proceso por el cual una sociedad define lo que se propone lograr –en el futuro– en el campo de la salud y determina sus opciones de distribución de recursos para ese fi n. Con el objetivo de comunicar y manejar en forma clara este tema, conviene distinguir dentro de su marco general un cierto número de pautas elementales. Cada una de estas pautas describe un aspecto parcial y simple de la planificación. Y todas ellas están relacionadas entre sí. El presente módulo presenta el conjunto de dichas pautas y describe cada pauta en particular. Esto ayudará a resolver confusiones terminológicas y a evitar los malos entendidos que suelen existir entre diferentes escuelas de Planificación de Salud.

Proposición de un Marxismo Hegeliano
Carlos Pérez propone en este texto lo que denomina un marxismo hegeliano o, en otras palabras, leer de manera hegeliana a Marx y, a la vez, leer de manera marxista a Hegel. Una reinterpretación cruzada que desacralice a la filosofía per se, que sacuda la nefasta tradición de seguir los textos de Marx de modo literal y con rigidez autoritaria pues, como sostiene el autor, no hay aval textual suficiente en Marx como para atribuirle de manera precisa y unívoca una sola línea filosófica, y es un error tratar de forzar su precisión a partir de frases o párrafos aislados, sobre todo si están contenidos en apuntes no publicados. Pérez hace un aporte a la construcción de esta nueva lectura afirmando que lo importante no son los textos, sino los autores; y que lo fundamental, en realidad, no son tampoco los autores, sino las ideas argumentadas, coherentes, verosímiles y, por sobre todo, íntimamente vinculadas con la realidad social de nuestros días. Porque, ¿cómo podemos los marxistas contribuir al movimiento social en alza, a las luchas por la educación, por la salud, por recuperar nuestras riquezas básicas? Es obvio que, en tanto ciudadanos, podemos hacerlo sumándonos a sus múltiples manifestaciones, promoviendo organización y programa. La cuestión, sin embargo, es cómo podemos aportar en tanto marxistas, que no sólo integramos el movimiento social en virtud de una voluntad radical y nuestros desarrollos conceptuales; estamos allí también, de manera inevitable, por nuestra historia, llena de luces y sombras. Para los que luchan, el futuro es mucho más importante que el pasado, porque es hoy que nos abruma la injusticia, la explotación, la violencia institucionalizada. Sólo cuando hayamos triunfado podremos contar, entre nuestras glorias y trofeos, con el derecho de construir un pasado. El de Carlos Pérez es un texto político que no pretende certificación alguna ni quiere ser una pieza retórica más en el amplio caudal de las querellas internas de la izquierda académica: Un libro dedicado no a la academia y sus retruécanos, sino a personas comunes y corrientes, a los estudiantes universitarios y de Educación Media, a los pobladores, a las mujeres oprimidas en las soledades del patriarcado, a los migrantes entristecidos por la discriminación y el trabajo precario, a los oficinistas; a los que sienten, a los que piensan y se preguntan honestamente, sin barajar respuestas prefabricadas ni auto concluyentes.

Agustina la salteadora a la sombra de Manuel Rodríguez
Agustina Iturriaga existió. Acaso sea la primera y única salteadora del siglo XIX. Virginia Vidal, escritora y periodista chilena de larga trayectoria, recrea bajo su prisma y pluma la odisea de un personaje que en su condición más plena de mujer se incorpora a una partida de bandoleros donde ejercerá sin desmayos el insólito oficio al que la arrastró la vida. Esta obra de ficción se sustenta en acontecimientos reales, pone de relieve a su protagonista femenina y a algunas de las heroínas anónimas que amaban, criaban hijos, aposentaban a fugitivos y se empeñaban en construir la patria y la historia desde abajo. Agustina, violentada y violenta, tierna y feroz, le rinde culto a Manuel Rodríguez después de ser asesinado, admirando la absoluta consecuencia del héroe entre sus actos y sus principios. Él vive en ella y en sus pares –aunque estén al margen de la ley de su tiempo– y su ejemplo es un poderoso escudo contra toda desilusión. El país, su capital, sus abruptas montañas y buena parte de su territorio, cuerpo vivo y dinámico que vibra con la acción de sus habitantes, es el escenario de intrigas y juego político de una oligarquía empeñada en proteger sus intereses y ejercer el poder con la misma contumacia que empleó durante los tiempos de la Conquista y la Colonia. Agustina se suma a otras mujeres olvidadas por la historia oficial que, por participar en el complejo proceso fundacional de la República, sufrieron atroces castigos y hasta dieron la vida, convencidas que actuaban al servicio de los sedientos de justicia y equidad. Agustina la salteadora a la sombra de Manuel Rodríguez se sustenta en sucesos del pasado, pero cuya similitud con muchos de los acontecimientos recientes en el Chile de hoy resulta ineludible.

La Hoja Sanitaria
investigación sobre la institucionalidad médica y estatal del Chile de principios del Siglo XX, a partir de la información contenida en los instructivos homónimos, publicados en Santiago y Valparaíso por la sección chilena de la organización sindical anarquista Industrial Workers of the World (I.W.W.), entre los años 1924 y 1927. Nacida en Estados Unidos en 1905, la Hoja Sanitaria fue un periódico difundido de forma mensual, que proporcionaba conocimientos de fisiología y anatomía humana, principios básicos de higiene para evitar enfermedades y una que otra creación literaria con fines pedagógicos, como cuentos, dramaturgia, etcétera. La publicación se imprimía en una imprenta de Santiago que funcionaba, además, como Policlínico Obrero auto gestionado por la organización. El funcionamiento del Policlínico estaba a cargo de un médico jefe y de dos auxiliares (estudiantes del último año de medicina), una matrona, un dentista, un practicante y un delegado de turno, configurándose de este modo un eficaz espacio para la enseñanza y la práctica de la higiene pública. El carácter instructivo de este libro es lo que, según los autores, le da doble valor archivístico a este documento: Por un lado, dialoga con el dato biológico y racial que caracterizó la formación de la institucionalidad médica y estatal en el país y, por otro, establece una política del nombre que opera organizando los órganos de un nuevo cuerpo

¿Quién le robó el sombrero al profesor?
Como señala el autor, los ilusionistas esconden cualquier cosa en un sombrero y luego la hacen aparecer como por arte de magia. Cintas de todos los colores, pollos asados, teorías económicas y tantas sorpresas más, que sería difícil enumerarlas todas. Con su estilo peculiar, siempre lleno de humor y poesía, Líbero Amalric lleva al lector a situaciones desquiciadas y absurdas, confundiendo la sublime comedia con la tragedia dramática, desnudando la condición humana escondida bajo los sombreros que se ponen y se quitan con tanta facilidad, según las circunstancias de la vida cotidiana. Nos dice uno de sus personajes: La noche es cómplice de nuestra existencia durante el día, cuando aparentamos ser lo que no somos, y el autor hace confluir la noche con el día en los atardeceres, allí donde –de acuerdo con las tradiciones culturales de las civilizaciones de antaño–, nacen los cuentos. Creencias primitivas actualizadas en dioses, religiones e ideologías como el neo-liberalismo, para concluir en forma irónica que sin sombreros, la historia de la humanidad hubiera sido otra.

BioVersidad
En un juego de palabras el libro BioVersidad hace un guiño al cuaderno de campo etnográfico y nos invita a recorrer el desierto del norte de Chile, ya no como un despoblado sino como un lugar diverso, cargado de vida. La naturaleza y la cultura, se entrelazan en un conjunto de poemas que nos invitan a reflexionar acerca de nuestra herencia natural y cultural, así como también la responsabilidad que nos cabe en mantenerla viva. Sus textos se inscriben en la denominada antropología literaria o literatura antropológica, vertiente que enfatiza en la construcción de textos que se crean en un espacio fronterizo entre la antropología y la literatura en un quehacer sentipensante.

El Despojo de la Villa San Luis de Las Condes
Luego de que las madres despertaran a sus hijos y cargando las pocas cosas que alcanzaron a tomar de sus hogares, las familias fueron forzadas a subir a unos camiones de basura (…) los niños, adultos y ancianos permanecían en el interior –oscuro y reducido– de los camiones. Desconcertados, sus rostros se contraían en muecas de desesperación y aflicción, mientras que la velada bruma que arrastra la noche mezclaba sus temblorosas siluetas. La noche del 28 de diciembre de 1978, 112 familias fueron desalojadas de la Villa San Luis de Las Condes. Tras ser expulsadas de sus hogares y abandonadas en distintos lugares de la periferia de la capital, los periódicos de la época se referirían a dicho episodio como operativo deshumanizado y no dudarían en tildarlo de insólito, violento y brutal. Historia de la Villa San Luis es un reportaje de investigación mediante el cual se pretende reconstruir todos aquellos hechos y circunstancias que resultan determinantes para comprender el inopinado e injustificado desalojo de una población santiaguina en tiempos de la dictadura militar. El caso de la Villa San Luis, historia que esconde graves atropellos a los derechos humanos, ha sido tratada escuetamente por los medios de comunicación. Esta situación ha permitido, en cierta forma, que las injusticias y abusos cometidos contra los ex pobladores permanecieran silenciados por –tal vez– demasiado tiempo. Este reportaje rescata los velados testimonios de quienes fueron partícipes de la historia de la villa y, al mismo tiempo, presenta una exhaustiva recopilación de documentos que permiten iluminar aquellos episodios que permanecían –hasta hoy– en las sombras.

El Quinteto Imperfecto
Hubo un historiador que afirmó que en Latinoamérica hay una querencia, una predisposición política hacia un sistema conocido como Sucesivismo: una forma de perpetuación de sistemas dictatoriales detrás de los cuales se esconden empresarios, banqueros, especuladores y los dueños de la tierra. Se cambia el nombre del tirano, se mantienen las políticas de rapiña insaciable, de injusticia social, violadoras de los Derechos Humanos, empobrecedoras del pueblo, depredadoras culturales, esencialmente antidemocráticas.

Informe sobre la muerte de Manuel Quiroz
La vida del abogado José Miguel Marín Quiroz transcurre entre el tedio y el buen pasar en un pueblo del sur de Chile. Un encargo legal lo saca de la rutina y lo lleva a indagar en la vida de tres parientes. En la medida que elabora los informes, descubre cosas que lo llevan a cuestionar su propia vida. Con elementos de la crónica, el relato político y la novela histórica, la novela abarca cien años en la vida y la circunstancia (en términos orteguianos) de tres hombres. Se inicia a fines del siglo XIX al norte del Biobío con la vida y muerte de Manuel Quiroz Pincheira, empresario, farrero y putero (hasta que se le acabó la suerte); continúa con su hijo Manuel Quiroz Gauthier, mujeriego, hedonista y arrabalero; termina con el nieto, Manuel Sperberg Quiroz, el primer universitario de la familia y el primer idealista, el único que no organizó su vida en función de tabernas y burdeles. La historia gravita en torno al asesinato de un grupo de campesinos en el puente Rodrigo de Bastidas de Villarrica. Por sus páginas se recorren burdeles, tugurios, paisajes de Concepción, Talcahuano, Contulmo, Temuco, Villarrica, Neltume y la Patagonia Argentina. En el trasfondo, como una presencia permanente, la novela se entrelaza con la historia del MIR, la Universidad de Concepción en la década del sesenta y los sucesos del Complejo Maderero y Forestal Panguipulli.

La Montaña
¿Qué pasó con la vida mientras en este país se instalaba en el poder, la arbitrariedad, la injusticia y la violencia, y todos nos alineábamos en uno u otro bando? La Montaña es un libro-documento, y en ese sentido debe ser considerado como un valioso testimonio de la experiencia vivida en la sociedad chilena durante los últimos años. Esos años que han dado tanto que hablar a los chilenos, porque son innumerables los testimonios escritos que nos han quedado de ese período, y que aún se siguen escribiendo.

Nunca nada volvió a ser como antes
A partir del Golpe de Estado de 1973, en la Araucanía la represión presentó un componente que la hizo aún más perversa que en el resto del país: al carácter clasista con que esta violencia se expresó a lo largo de Chile, se agregó aquí el racismo, especialmente en el sector rural de Lautaro, Galvarino, Pillanlelbún y en el sector costero de la provincia de Cautín. El resultado de esta política de aniquilamiento contabiliza la muerte de 191 personas sòlo en La Araunanía.

Cuentos pendientes
Los quince relatos que componen este libro de Jorge Quiroz trazan una suerte de radiografía de varias décadas del desarrollo de Chile desde una perspectiva a la vez íntima y social. Son cuentos que nos adentran en capítulos de la historia cotidiana del país, que recrean un mundo propio en los avatares de sus devaneos políticos y económicos, y que van urdiendo una filigrana de situaciones y elementos familiares, aparentemente banales, y a través de los cuales va surgiendo una realidad inquietante, a veces incluso cruel y brutal, cuyos límites resultan ser muchas veces transgredidos.

Desaparecer
Fernando recuerda a Claudia y aparece Loreto. Fernando sigue recordando a Claudia y aparece Eugenia, una tarotista y Carlos, un músico popular. Fernando asimila su nostalgia a una casa que se derrumba: la casa familiar no existe porque Santiago es el reflejo de una pérdida, porque en medio de los monumentales edificios y las grúas, en medio de la vorágine de la vida moderna, en Santiago nada persiste y se irá borrando todo indicio de pasado. Porque Santiago y, por extensión, Chile, es como la casa de Usher: condenada, multiplicándose en su condena, arañándose, inexorable… para ser, finalmente, un montón de escombros. Porque en Santiago todo desaparece así como Claudia que también lo hace. Y repetirlo es negar su aparición. Porque Claudia ya no estará cuando Fernando se levante por la mañana y juzgue el día por el encanto del último mensaje recibido, ya no permanecerá en los poemas que prolijamente se amontonan en el escritorio. Son huellas que se agolpan en el crisol de los recuerdos. Y qué más queda sino la nostalgia, como una gran porción de noche en medio del día.

El tiempo que nos pertenece
La escritora Julia Guillén es la protagonista de esta novela ambientada en Santiago de Chile y en Buenos Aires, durante la década de 1970. Su compromiso político con la Unidad Popular y su amor por el activista Montonero Ignacio Wilmart no reconocen fronteras, ni escatiman abnegaciones. Este mundo y este tiempo sólo les pertenece a los que se atreven a vivir y a luchar por lo que es justo: así sintetiza Ignacio la actitud militante de ambos. Toda una vida íntimamente vinculada al fervor revolucionario. Los arengas políticas de Salvador Allende y de Juan D. Perón, son el telón de fondo en el que se proyectan la mala suerte, la trampa y la desilusión que marcan los 24 capítulos cortos de la novela. Nada iba a resultar como se esperaba, ni en el mundo de los afectos ni en el de la política, donde impera una visión irónica y paródica de la realidad. Escrita con un lenguaje directo, la historia ahonda en los vértices a veces torcidos de las relaciones humanas, y en los conflictos que se produjeron entre los militantes de la década de las ilusiones revolucionarias. Un modo de existencia voluptuoso y condenado, hecho de deseo, fuga y clandestinidad. Una noche reciente, Julia ilumina el puzzle de papel picado que navega sobre las aguas turbias que la cubren en sueños. Comprende que no son otra cosa que los archivos trizados de su propia vida, su Oficina de Seguridad, su órgano de inteligencia privado. Acompañada por Manuel, su amigo chileno y también escritor, su hijo Nacho y el arquitecto Gonzalo Urrutia, su actual pareja, Julia consigue sublevar las fronteras y reabrir aquel oscuro Despacho de Evidencias que durante tanto tiempo había permanecido clausurado y en el que guardó durante muchos años sus recuerdos. Un relato donde realidad y ficción se funden y confunden. Una suerte de feedback con zonas de sombra que representa la conciencia de una historia viva, cuya representación misma sigue actuando. Un libro escrito contra el olvido.

Fuga en Santiago
La madrugada del 30 de enero de 1990, una noticia increíble despertó a los chilenos: 49 prisioneros políticos habían escapado durante la noche de la Cárcel Pública de Santiago, cuando faltaban sólo seis semanas para que Pinochet entregara la cinta presidencial a Patricio Aylwin. En este libro, Fuga en Santiago, de Anne Proenza y Teo Saavedra, son los propios protagonistas de esta hazaña quienes relatan a los autores los detalles de su fuga excepcional, construyendo un texto al más puro estilo de las novelas de acción. En la mitología política, el sacrificio y la entrega de miles de chilenos que combatieron a la dictadura ha quedado eclipsada por las negociaciones a puertas cerradas que se sucedieron durante los meses posteriores al plebiscito de 1988. En el olvido quedan en esta versión las luchas populares y –la mayoría de las veces– sus anónimos combatientes. Si las campanas de alerta de esta traición a la soberanía y a la dignidad sonaron tímidamente en las calles de las ciudades chilenas en los albores del pacto de silencio que conocemos como Transición a la Democracia, lo hicieron con más fuerza al interior de los muros de las prisiones en que se encontraban decenas y decenas de prisioneros políticos. Cavar contra el tiempo y contra el olvido, cuando la existencia de los presos políticos dejaba de ser reconocida en la sociedad chilena post dictadura. Cavar y cavar para salir del boquete seis semanas antes del inicio de la medida de lo posible, seis semanas antes de la parodia democrática, un 30 de enero de 1990, como un último acto de guerra de 49 hombres contra Pinochet y un primero de rebeldía contra los simuladores.

Jesús retorna a testificar
José, el carpintero, personaje casi olvidado si no apenas tangencial en los Evangelios canónicos, se alza en Jesús retorna a testificar como el coprotagonista y narrador de una historia donde se entremezclan el delirio ficcional, la parodia literaria, la fantasía y el humor. La novela nos relata cómo, bajo el alero de Jorge Luis Borges oficiando de Sherlock Holmes, José emprende la ambiciosa tarea de desentrañar el enigma tras el Parto Virginal; encontrar la huella que lo conduzca al origen y la resolución del gran misterio: el Espíritu Santo como intermediario de Dios en la concepción divina de Jesús. En su indagatoria José recorre la Palestina de principios de la Era Común –Jerusalén, Cafarnaum, Queirot, entre otras ciudades y pueblos– hasta recalar en Nueva York en pleno siglo XXI. Pues en Jesús retorna a testificar el tiempo es abolido, y el relato transcurre como si estuviésemos en un eterno presente. Jesús resucita en cuerpo y alma, y en calidad de testigo debe enfrentaral fiscal Louis Brandeis en la principal Corte de Justicia de la Gran Manzana, en una ambigua condición entre el Mesías esperado por los judíos religiosos, y la Parusía o Segundo Advenimiento de Jesucristo. El retorno y testimonio de Jesús de Nazaret desafía a la sociedad judeo-cristiana con una punzante pregunta. En palabras del propio José: ¿Estábamos asistiendo a un nuevo Génesis en Occidente?.

Jinetes en el cielo
Benjamín habita en un Universo paralelo al de nuestro cotidiano, uno cuyo aire está impregnado con el olor amargo del cansancio. Pero es tan paralelo, tan condenadamente paralelo, que resulta ser el mismo, indistinguible. Aquí hay vagabundos que telefonean a sus hijos inexistentes desde cabinas descompuestas; octogenarios que hacen de escudos humanos para detener el avance de la invasión neoliberal, mientras ensartan tenedores de plástico en los uniformados que los masacran; jóvenes que deciden abrir la llave del paso del gas para suicidarse, a sabiendas que llevan meses sin pagar la cuenta y que las cañerías están vacías, y que resucitan antes del tercer día, arrullados por el ronroneo de un gato tiñoso llamado Rosa Luxemburgo; una gorda cubierta de dinamita que salta desde un décimo piso y se hace estallar en el aire, llenando la tarde de color y de esperanzas. Y luego están los otros, todos los demás, unos niños perdidos que no tienen idea de nada, solo que quizás ellos también se merecen un cunnilingus, o un helado, o un apretón de manos, o cualquier cosa; una compensación por el pasado mentiroso y el futuro que no es posible cambiar. Para cabalgar los cielos de este Universo descompuesto están las pastillas para subir, para bajar, para caminar hacia los lados, para reír, para llorar, para contactar a tu mascota muerta, para entender todo lo que dice tu abuelo sin su placa. En un muro al que da la ventana de Benjamín, alguien ha pintado con esténcil los rostros de tres detenidas desaparecidas. A veces al mirarlas me termino de convencer de que todo es una mierda, que todo está podrido y me arrodillo con pena, con más pena que la mierda, esperando que caiga luego un meteorito que nos reviente a todos. Las miro fijamente por la ventana vigilando que ningún imbécil vaya a pintarles algo encima o a rayarlas o a molestarlas de cualquier manera, porque, mierda, si no pude defenderlas hace treinta años, tal vez, quizás ahora, recién ahora, pueda hacer algo. –¿Por qué te drogas, Benjamín? – Porque a mi perro le cortaron la cola y ni siquiera tengo perro, porque es una forma de acabar con las jerarquías, porque a mi papá lo torturaron y ahora habla de libre mercado, me drogo porque hace rato que no se ve la cordillera… Los jinetes en el cielo tienen claro que Dios es un padre barrero y que, definitivamente, nadie se cuenta entre sus favoritos.

La modernidad sucia
La propuesta que recorre las páginas del libro es que, a nivel de la producción de texto, en este caso cinematográfico, lo que llama las formas melodramáticas constituyen una manera especialmente capaz de recoger los rasgos que pueden explicar ciertos fenómenos centrales de la realidad latinoamericana como los que se refieren a la relación entre marginalidad, violencia y la ruptura de lo socialmente compartido. Por ello y por otras razones, el trabajo es estimulante en su análisis y sus conclusiones, ya que pone claramente de manifiesto las complejas relaciones y articulaciones que son evidentes en la sociedad latinoamericana de estos tiempos, así como explica cierto tipo de cine que surge en la región

La Reja
Una reja es la protagonista de esta novela. Una reja de fi erro, grande, elegante y antigua, trasladada desde su ubicación inicial a distintos lugares de la ciudad y, gracias a esas oportunidades, conocerá personas distintas y todo tipo de animales y cosas con las que entablará profundas amistades. Las conversaciones de La Reja nos acercan a lo que piensa y siente un poeta, un canario, un loco, un gato y otros personajes que, aunque parezca lo contrario, tienen mucho que contarnos y enseñarnos. Lo más interesante de todo es que La Reja no solo se entretiene sino también irá transformándose con esos diálogos, tal como sucede con todo ser inteligente que se preocupa de conocer a los demás a través de las palabras y sus acciones. Esta novela está escrita para ser leída por niños y jóvenes, pero también por sus papás, mamás, hermanas, hermanos, tíos, amigas, incluso sus abuelos. En definitiva, por todas aquellas personas que parecieran escuchar, en medio del silencio, el profundo lenguaje de las cosas.

La ruta finlandesa
Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, miles de personas buscaron asilo en las embajadas para salvar sus vidas. Este libro rescata la historia, desconocida para la mayoría de los chilenos, del asilo otorgado a los perseguidos por diplomáticos de distintos países en condiciones extremadamente adversas, pero especialmente la actuación del Encargado de Negocios de Finlandia, Tapani Brotherus. Heikki Hiilamo, autor de La ruta finlandesa, indaga en la actuación silenciosa y eficaz de Brotherus y su esposa en la protección de los perseguidos. La sede de la representación diplomática finlandesa estaba en el centro de la ciudad. Las personas que buscaban refugio no llegaron a las oficinas, sino que golpearon la puerta de la casa del diplomático. Sin importar el riesgo, ni las órdenes de su Cancillería (que le conminaban a derivar a los refugiados a otras sedes diplomáticas), Brotherus no dudó en exponerse y salvar vidas. El autor se refiere también a la contribución finlandesa en la Acción Internacional por los Derechos Humanos, creando en marzo de 1974 la Comisión Internacional Investigadora de los Crímenes de la Junta Militar de Chile, también conocida como el Tribunal de Helsinki, que reunió a personalidades de distintos países y que fue un actor clave en el movimiento internacional de solidaridad por Chile. Tapani Brotherus dejó Santiago en abril de 1976. Poco tiempo después, la Embajada de Finlandia en Santiago permaneció cerrada por más de una década. Hiilamo deja constancia que Brotherus no recibió críticas ni felicitaciones de vuelta en Helsinki y que en un libro sobre la historia del Ministerio de Relaciones Exteriores de Finlandia apenas se menciona la acción humanitaria de la Embajada. Tal como lo relata Hiilamo, a Tapani Brotherus y a su esposa Lysa les correspondió una tarea que excedía con creces las funciones de representar a su país en Santiago de Chile. Elizabeth Lira

Las pistas de Lucifer
Las pistas de Lucifer es una colección de cuentos que se sitúan en la línea estética de lo fantástico. Los relatos transcurren en espacios diversos (Londres, ciudad de México, Hollywood, Nueva York, Santiago, una isla en el Caribe) y están unidos por vivencias cotidianas que son interrumpidas por el crimen y la violencia mientras la realidad se contamina con la fi cción (cine, literatura), con lo imaginado por un personaje desde una perspectiva alucinada o con la insólita aparición de un elemento extraño. A modo de sub-texto, se da una trama de violencia donde se entretejen el incesto, la violación sexual, los excesos del poder y ciertos rituales paganos. Como en un libro anterior (Frutos extraños, ganador del Premio Municipal de Literatura en Chile y del Premio Letras de Oro en Estados Unidos), Lucía Guerra, en estos cuentos, elabora las oposiciones entre el Bien y el Mal en una intersección ambigua que contradice los presupuestos de la moral convencional.

Lóbulo
El lóbulo de la oreja izquierda se recalienta contra el auricular, amortigua con su blanda estructura las conversaciones paranoicas que Sofía, de manera imaginaria o real, sostiene con su otro-masculino. No sabemos de ese otro más que por la forma en que rebota en las concavidades mentales de la protagonista. Desde ese juego de ecos aleatorios podemos adivinar de Ese otro sus consejos imperativos que el lóbulo de Sofía procesa a su modo: blandiendo su blandura. Ni siquiera sabemos si el teléfono ha sonado de verdad o si es sólo un hito en el itinerario psicótico de esta mujer loca que puebla las páginas de la novela de Eugenia Prado. No sabemos cuánto efectivamente transita por el insomnio de Sofía, y hasta qué punto el insomnio mismo, cristalizador de fantasmas, no es también un fantasma más, otro nudo en la correa del látigo del amo (Kafka). Pero todo empieza y termina en ese insomnio donde se van haciendo más tenues los límites entre la memoria y su reproyección. Contra las distinciones claras, estas horas impías que yacen fuera del ciclo natural del mundo, estos fantasmas sudan frío y sordamente hierven. Al menos para Sofía, cuya cabeza divaga entre la suavidad y el desvelo.

Cierta Femenina Oscuridad
«Cierta Femenina Oscuridad» de Eugenia Prado es un texto atravesado por múltiples formas: en él comparecen tanto la lírica como el drama y el tejido fi ccional propio de la narrativa. Un poema dramático estructurado en siete capítulos que en realidad confi guran un solo diálogo, más bien un monólogo entre consciente e inconsciente, entre hombre y mujer, vicio y virtud, amor y erotismo, sumisión e irreverencia. La pregunta que dota de sentido al texto es la pregunta por la sexualidad femenina, encarnada en forma par por dos personajes símbolos: Tulcea y Udine. Cierta Femenina Oscuridad es un texto en trance de parirse, parirse como poema, como drama, como épica. No lo sabemos, es multiforme y multilingue. Desde la Biblia hasta el I Ching, pasando por textos de psicología de divulgación, se predican «argumentos » sobre la mujer. Se la califi ca, se la tacha, se la predica, La mujer es el objeto de sermón bíblico, religioso, lingüístico, lexicológico, psicológico, etc. Que ocupa una buena parte del texto de E. Prado. Como si nos propusiéramos llenar un espacio inconcluso, una zona devastada, desamparada y lo hiciéramos mediante palabras: no muchas, las que circulan, desde occidente a oriente en el medio local. El texto de E. Prado logra atraer por el predominio de lo semiótico y pulsional que devora el lenguaje en sucesivas formas, constituyendo una especie de desesperado diccionario de esa psicósis en llamar amor: cuando el ser de la mujer encarna en otro y experimenta así el vacío, la ausencia, el misterio de la muerte y la vida en su inextricable conjunción. El texto llena con astucia, con ironía y belleza ese pasaje entre cómo se llega a ser mujer casi sin desearlo, con ira y rebeldía, con cansancio y con odio. Ese es el límite del texto, lo pulsional y el lenguaje cultural que bosqueja como un formato mayor el texto de los personajes, los que dotan lo femenino como una oscuridad. Y para terminar cabe decir, que el gran arte del texto es la productividad de su escritura, entrecortada con el decir común y conservador, emergen las voces que pueblan un paisaje por todos conocido: la tiniebla femenina, la grieta que todo lo contiene, la Medusa que apenas si se ríe esta vez de si misma y de sus sombríos pelos.

La versatilidad de mi mundo
La emergencia del primer libro. Pietro Rovira Gutiérrez, acaba de cumplir 19 años, lee mucho y escribe desde niño. Lee porque le interesa, porque se apasiona, vibra. Ahí, la esencia de quienes nos dedicamos a estas cosas, nos reconocemos. Sabemos que escribir es cosa de trabajo y también un acto de valentía, una búsqueda por construir identidad y salir del espacio personal para entrar en el mundo de las formas y de los demás. Sabemos que la palabra es materia viva y fuente indispensable, y que, aun cuando sea ficción, nos compromete y nos mueve tan profundamente que puede volverse fulminante o modificarlo todo de un minuto a otro. Empezamos un taller de edición con Pietro en marzo. Me parece que fue poco después de la pandemia. Marce Mercado, activista de las letras, nos contactó, pero ella no sólo es activista de las letras, también la he visto peleando por los presos políticos de la revuelta, trabajando en ollas comunes, y compartiendo libros del Club del Lectura Rebelde. Son los tiempos. El amor y la vida en pandemia hace que los tiempos se diluyan. Los días se confunden con los días y a veces pareciera que las semanas son todas iguales. Nos conmueve el dolor de algunos que han vivido pérdidas o que están sufriendo en estos meses de incertidumbre y de asfixia. Por eso iniciar este taller fue crucial, porque nos ayudó a ambos a construir un espacio distinto y a viajar por los libros. La versatilidad de mi mundo de Pietro Rovira, es un primer libro indispensable, porque escribir en tiempos de emergencia puede salvarnos de la falta de razón en un mundo que zozobra, camino a otro distinto y mejor. Es lo que esperamos todes. Eugenia Prado Bassi, editora.

Baldío
Como en el cuento de Monterroso, el poeta despierta en Baldío para comprobar que la pandemia de su sueñosigue ahí, que la pesadilla y la realidad son una y la misma, que lo que él ha estado soñando desde hace mucho, y con él tantos otros, desde Defoe hasta Eliot, es espantosamente cierto. El tiempo ha llegado del ocaso del ser humano sobre la tierra. El tiempo ha llegado del vaciamiento irreversible del planeta. Porque la pandemia no es un accidente, amigos míos, sino un capítulo y pudiera ser que el último y el más horrendo, en una sucesión de catástrofes, todas ellas atribuibles a nuestra insoportable levedad de existir. En Baldío, Nómez apaga la luz y le cierra la puerta a la especie. Sobrecogedor en su pregunta de cierre, yo no sé de otro poeta chileno en el que la cercanía del apocalipsis se haya manifestado con este grado de ansiedad: «¿Mutaremos?».

Decimar
Carolina Grekin se aparta del gusto por la vanguardia y posvanguardia de la poesía y la narrativa chilena contemporánea; más bien busca descubrir y palpar –desde las matrices tradicionales de la décima y la rima– al ser humano en su verdad existencial. Ofrece su juicio crítico sobre la caótica y derruída convivencia chilena en la que todo lo serio y lo solemne ha sido desvirtuado convirtiéndose en patético despojo. Muestra cómo el sustento trascendente y sagrado –en la Iglesia– y lo justo y fraterno de lo político –en la economía y el Estado–, han sido socavados haciendo que las instituciones pierdan la aceptación y el respeto de la ciudadanía y ese digno lugar en nuestra historia que en el pasado sí alcanzaron. Y, con persistencia incisiva en una vuelta de tuerca, invita al lector –mediante una antigua forma poética– a la aventura de ir tras la conquista de un nuevo pensar original y autónomo: el viaje.

On Modo Espejo Electrico
El espacio abierto del espejo electrónico se convierte en el lugar de asidero de la voz poética. Cuando se pasa de un lugar para estar en otro, cuando la sensación de estabilidad la abandona, cuando en el contexto del capitalismo global, que permite la movilidad de los cuerpos desde el lugar virtual, el cuerpo se construye en plural, como este trabajo visual y poético de las autoras, y la vivencia encarnada lo transforma junto a las imágenes en un modo de estar en este lugar para buscar la promesa de la casa, del lugar desde donde hablar: ante el espejo eléctrico del día, ruedan como frutas, de esas que nos dejan en casa pero que no son las de exportación, de esas que hay que buscar en otros países donde todo el año hay la fruta nacional de primera en cada esquina. Im free to dicide…. El primer elemento que es necesario subrayar rompe con la mirada tradicional. Me refiero al símbolo del espejo. Los poemas escritos por Andrea Leyton Beltrán y las imágenes creadas por Johanna Rodríguez Ahumada componen la doble cara que se refleja en la construcción misma del poema. El espejo entonces no es un reflejo de sí mismo, sino un instante que construye la palabra, la poeta, la viajera que se contempla más allá del tiempo a través de este espejo de tinta que es la palabra. Las figuraciones de la subjetividad y el trabajo con la palabra, como son los poemas Charada irresoluta y Otra charada irresoluta, se enlazan con rituales para acoger, a través del silencio, la visión de las mujeres ancestrales: Contemplo, con una paciencia atávica que me viene de las abuelas, brujas cauterizadas bajo el dedo de un dios que nunca las vio, brujas que viven en mi carne y que me arden.

Río de huesos
Lo desconocido, la separación, es el destino del caminante, alcanzar el centro y adherirse a la claridad, reza una de las numerosas citas de sabiduría que abundan en este libro, escrito por una caminante de lo profano y lo sacro. Su autora, Claudia Lira, es una académica especializada en pensamiento oriental y tradiciones religiosas andinas que en este texto evita lo que sus personajes llaman el resumen etnográfico, para arriesgarse más allá, a un límite difuso y existencial del viaje y la textualidad misma. En esta línea, no se podría decir que Sei (¿su alter ego?) sea la protagonista de una historia, propiamente; el relato esboza apenas una cronología, unas circunstancias, algunos encuentros y desencuentros, para explorar las subjetividades en los fragmentos o esquirlas que dejan sus epifanías. La escritura gira en torno a los nomadismos, el tránsito, las metamorfosis, el redescubrimiento de los cuerpos, movimientos intensos que se registran también en la lectura, efectuada a saltos, entre mensajes que se espacian en el tiempo e imágenes que bellamente acompañan el recorrido, desde rituales y lugares ancestrales a otros de geografía postmoderna. La letra tampoco está fija y es en el barroquismo y el travestismo del lenguaje que esta historia, intensamente mística y erótica, halla el mejor cauce para su expresión. Late, por debajo de ella, otro tipo de emoción y desplazamiento, esta vez temporal, memorioso, hacia los orígenes del padre y de la madre, un hilo que la Ariadna de esta historia se encarga ella misma de reovillar en un lento ejercicio de autodescubrimiento.

Los esquilmadores
En Los esquilmadores, Luis Caroca nos sumerge en una atmósfera extraña, a veces en un tiempo y espacio imprecisos, aunque no por ello menos evocador. Cada diálogo, cada descripción nos confirma que nada bueno podría ocurrir y que, al contrario, el desastre o el absurdo está a la vuelta de la esquina. Milicianos idealistas, mascotas expuestas a concursos de pedigrí, hipocresías, caretas, camarillas, mundillos profesionales, bohemia y sexo, entre otros temas, conforman un escenario intra e intertextual, variopinto, seco y vertiginoso, donde el lector tiene que escarbar entre lo que se dice y, aún más, en lo que se desprende. Cierto hálito brumoso ausculta una violencia ubicua y tectónica, como si el ejercicio de toda resistencia siempre desembocara en derrota. O bien en ostracismo, inadaptación o soledad. El autor, agudo e irónico, bien podría decirnos: Hay fuerzas que no se pueden torcer por más que se les enfrente. En definitiva, un conjunto de cuentos entrelazados por la figura de un tal Prat y un Félix silbante, más ominosos que deslumbrantes, donde la resaca existencial campea y que constituye la memoria literaria de no pocos en este áspero Chile.

La Mujer de octubre
Octavia se nos presenta aquí como una mujer íntegra a toda prueba, llevada por un compromiso inclaudicable con la lucha por una sociedad más justa. Comunista de nacimiento y vocación. Elegante, culta, fuerte de carácter, de una eficiencia implacable y sin pelos en la lengua, generosa sin medida. Justa, valiente sin aspavientos e indiferente a las luchas por el poder. No esquiva tarea alguna, independiente del riesgo personal que esta implique, siempre ética. Una mujer cuyo trabajo anónimo e imprescindible –como el de tantas otras sin las cuales nada habría sido posible–, no es recogido por la historia oficial. Eso y mucho más es Octavia, la mujer de Octubre. Su historia nos va siendo develada en la voz de su hijo, en un relato emotivo y certero, pleno de humor. Este homenaje a una mujer tan real como cada uno de los episodios relatados, detalles y lugares más o menos ficcionales, nos regala un ejemplo de vida frente al cual es imposible permanecer indiferente.

Historias extremas
En este libro pueden leerse alucinaciones y poesía, sangre y espiritualidad, pasión mística y goce neurótico; las obsesiones de seres que eligen la deriva controlada por el entrenamiento extremo; el que mejor se prepara, menos sufre en el campo de batalla. En Historias Extremas, los hombres y las mujeres no quieren morirse. -Cristián Alarcón Consigue con gran maestría y riqueza del lenguaje retratar a un personaje controvertido en sus múltiples facetas y profesionales, utilizando con brillantez técnicas periodísticas y literarias que hunden sus raíces en la mejor tradición del nuevo periodismo iberoamericano. -José Antonio Vera Presidente de la Agencia Efe, Jurado el Premio Don Quijote Rey de España 2013. Federico Bianchini (Buenos Aires). Es periodista. Editor de la revista Anfibia. Colabora en diarios y revistas de Latinoamérica y Europa. Fue redactor del diario Clarín durante cinco años. En 2010, con un perfil del escritor Rodolfo Fogwill, ganó el premio Nuevas Plumas, organizado por la Universidad de Guadalajara. En 2013, con una crónica del Juez de la Corte Suprema de Argentina Raúl Zaffaroni, obtuvo el premio Don Quijote-Rey de España. En la actualidad, imparte talleres de crónica y perfil y es profesor en la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina (UNLP).

Calugas
En este libro encontramos a la Gabi de los 20 años. La que decidió ir a almorzar un 24 de junio de 1987 a casa de sus padres en La Reina, con su pololo, a pesar de las advertencias, momento elegido por los organismos de seguridad para caer en multitud sobre esa supuesta escuela de guerrilleros. Y esa Gabi quedó profundamente prisionera, solo con el recuerdo de su Negro en la mente y en sus manos y con la esquiva posibilidad de escribirle y de leerlo ininterrumpidamente? Él también estaba preso, en otra cárcel, a solo algunas cuadras de distancia. Esa Gabi es la que ahora se nos entrega.?20 de noviembre, 1987. Hola, mi amor, ¿cómo le va hoy, ayer, mañana, ese que no llega nunca? Se acaba noviembre y tú ahí sin hacer nada para que el año no se acabe. No, en realidad es mejor que el tiempo pase rápido? Tiempo maldito. ¿Sabes, Negro?, vamos a tener que vivir hasta los 100 años para recuperarnos de la cana. Aquí, cada día es igual al otro. Son cosas muy extraordinarias las que producen pequeños cambios y por eso hay que pelear duro, para no estancarse. Pero en todo esto estás tú, mi Negrito, mi gran refugio. Estoy escondida en ti muchas veces en el día y por muchos motivos distintos. No sólo me sirves para escaparme de las malas ondas, también cuando estoy pasándolo bien, cuando nos cagamos de la risa, cuándo estoy haciendo los regalos de pascua o haciendo los turnos?.Cartas de Gabi es un epistolario que nos transporta a otros tiempos, quizás más o tan duros como los actuales. Es la correspondencia de una joven chilena encerrada en las cárceles de la dictadura durante tres años. Son cartas de amor a su pareja, a su familia. Son cartas que además retratan lo que era el Chile de fines de los 80, desde una perspectiva muy específica. La de un encierro en el que se sobrevive gracias al amor y a la esperanza en que siempre habrá una nueva oportunidad.

Informe de daños
Desde distintas estrategias narrativas, Informe de Daños va estructurando relatos que se mueven entre la vitalidad y la desesperanza. La melancolía recorre las superficies narrativas como el resultado de un duelo íntimo y nunca develado que envuelve a los personajes y los ubica en una forma descampado síquico, separados de ellos mismos. Ajenos. Pablo Solé ingresa al campo literario de manera sólida a partir de la pluralidad de escenarios que aborda, siempre complejos, irónicos que muestran a sujetos frágiles que no renuncian a transitar sus espacios alejados del triunfalismo.

Y entonces estaban ellas
Y entonces estaban ellas es el testimonio de un grupo de mujeres heroicas que desde los primeros días de la matanza desatada en Chile a partir del 11 de septiembre de 1973 ESTUVIERON AHÍ. Estar ahí, expresión símbolo de que se hicieron cosas, de que se podía contar con ellas. Un sueño se rompió aquel ya lejano día martes, transformándose en la peor de las pesadillas, y estas mujeres, que habían logrado derrotar al miedo, estuvieron ahí por mucho tiempo, diecisiete años, y las que siguen vivas, todavía están ahí. Un país que olvida vuelve a repetir su historia señala el epígrafe del libro y debido a esa razón nuestras autoras se han propuesto, a través de los años que corren tras la derrota de la dictadura, no dejar que Chile olvide. Y en estas páginas las tenemos recordando sus angustias ante la persecución, los allanamientos, tanta muerte, pero también entregándole al mundo, con alegre orgullo, una cuenta de todo lo que realizaron: conseguir alimentos y ropas para las familias más desprotegidas por la muerte, la desaparición o el exilio de sus miembros; lanzar panfletos explosivos en las calles de Santiago; editar y repartir entre la gente incisivos folletos como La Hojita y Remolino; arrojarles cabezas de pescado a esos corruptos jueces que rehusaban otorgar recursos de amparo a los detenidos; representar en casas vecinales breves obras de teatro que reflejaran aspectos de la situación chilena; cambiar el nombre de la calle 11 de septiembre por el de Nueva Providencia en operaciones relámpago; rendir homenaje a los generales democráticos asesinados por la dictadura; y otras acciones. Cumpliendo un destino, construyendo una gesta, ellas estuvieron ahí, bravas, seguras, haciendo estas cosas que ahora nos cuentan con el propósito de que nada se olvide.

ESTIGMATIZACIÓN
Chile ha cambiado. Las nuevas generaciones proponen nuevos lugares desde donde mirar la realidad. La lingüística, la antropología y la filosofía han cuestionado ese pedestal desde donde nos situamos como un nosotros y construimos la representación del otro. Aún nos cuesta entender que los relatos históricos y las clasificaciones que hacemos sobre los demás son la parte de un discurso; que en la interacción cotidiana hay un tejido de verdades que coexiste en todo país y entre todos los pueblos. Este trabajo incita a la reflexión sobre un tema de actualidad en la sociedad chilena, aunque de larga data para la sociedad mapuche. Los chilenos y chilenas ya no creen automáticamente lo que cuentan las noticias y cada día son más los que adoptan una posición de solidaridad y respeto hacia ese pueblo que es desvirtuado y estigmatizado en la prensa de la sociedad mayoritaria. Este libro es una explicación en winkazügun de aspectos fundamentales en la memoria colectiva mapuche sobre la discriminación que ha sentido, y es una invitación a no repetir inexorablemente las palabras y las consecuencias del racismo. Nosotros somos un capítulo en la historia. Somos la historia contada por capítulos. Ruth Huenupil Andrea Ismali Palma Neyra. Doctora (2004) y Magister (2000) en Ciencias del Lenguaje por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Francia. Grados que obtiene luego de su Maestría en Ciencias y Técnicas mención Información y Comunicación Multimedia(1999) Universidad Paris VIII. El 2005 fue la encargada de la sistematización de la propuesta de Marco Curricular, Objetivos Fundamentales (OF) y Contenidos Mínimos Obligatorios (CMO) del Subsector de Lengua Indígena aprobado el año 2006. Desde esa fecha y hasta el año 2008 asesora lingüística y curricularmente la elaboración de los insumos para los Programas de Estudio de los idiomas Aymara, Quechua, Rapa Nui y Mapuzugun o Chedungun. Ese mismo año, expresa públicamente su oposición a la Aplicación de la Ley Antiterrorista y su preocupación por la Huelga de Hambre mapuche 2008; durante el 2010 también solidariza con los presos Mapuche en Huelga de Hambre. Sus áreas de investigación son: Análisis de discurso y Socio-lingüística, Educación intercultural, Etnolingüística, Semiótica y nuevos formatos digitales. Es co-autora de los Programas de Estudio Quechua para primero básico, 2011 y autora del libro Conversaciones mediadas por una pantalla (2011), Edición UAHC. En la revista Synergies Chiliha ha publicado diversos artículos indexados 2012, 2011, 2008 y 2006. En 2013 publica Estigmatización ¿Rüf kam Koyla Illamuluchen? en Ceibo Ediciones.

Operación Cavancha
Un transeúnte común lo confunde con un vago y alguna dama temerosa arrisca la nariz a su paso. Su precaria vestimenta lo transforma en sospechoso de misera, hasta para el más bien pensado. Sus ojos flotan en un rojo adquirido por las noches en vela y los días de alcohol, pero no ocultan el resplandor de cierta viveza. Vive en el desamparo propio de un náufrago. Digamos que este sujeto llegó a ser una leyenda entre sus camaradas. Fue el autor intelectual y ejecutor de las mayores operaciones subversivas contra el régimen del dictador y, por mucho tiempo, sus acciones fueron portadas en los diarios, reportajes en cadenas extranjeras y el misterio que lo rodeaba motivó las más extravagantes conjeturas. Pero de eso hace ya tiempo. Todo ha cambiado. Todo se ha podrido. Incluso él. Este perdedor está a punto de ser el protagonista de una aventura extraña, de riesgos altos, impropia de la imagen que hemos trazado de él en pocas palabras. Nos ha costado mucho tiempo llegar hasta ti le dicen. Debimos mover muchas influencias para encontrarte. Sabemos que fuiste el mejor en operaciones urbanas durante la dictadura y uno de los mejores combatientes que pasaron por la escuela cubana de Guanabo. Los expedientes de los servicios de seguridad de la dictadura nunca fue quemado. Hoy sabemos que están intactos, fuertemente custodiados en una casa de seguridad del Ejército. Se trata de entrar a la casa donde se encuentra guardado el archivo, sacarlo de ahí y ponerlo a buen recaudo

Según pasan los años
La obra de Poli Délano (1936) ha sido ampliamente traducida y comentada, llegando a ser una de las figuras preeminentes del cuento hispanoamericano. Su mundo narrativo revela un número de demonios literarios que forman parte de la estructura temática de sus cuentos. El amor es uno de ellos, pero el amor en sus escritos es, raras veces, una cuestión de armonía y casi siempre un fenómeno que produce ruptura y soledad. El amor va y viene abruptamente y cada relación deja una marca indeleble. Como consecuencia de esto, un profundo sentido de nostalgia permea los relatos de Délano. En términos generales, dicho tono tiende a estar relacionado con la pérdida de la juventud, de la virilidad, con el recuerdo de un amor que se terminó demasiado rápido. Pero otros cuentos tienen que ver con la pérdida de amigos, hombres y mujeres, víctimas del terrorismo de Estado, que han desaparecido o han sido expulsados de su país, como el propio Délano durante sus diez años de exilio.

La broma de una mantis religiosa
La vida de Lorena parece haberse vaciado, haber perdido razón. La pasión, el cariño, el sentido de la maternidad y del matrimonio, todo se ha ido. Es entonces que ella muta, se transforma en la cazadora, en la mantis religiosa. Julián Ramírez, investigador privado, hace al veterano detective de homicidios Néstor Barría una descripción devastadora: a la mantis le motiva la carne; atrapa a sus víctimas con sus poderosas púas, mientras sus enormes ojos giran en todas direcciones; se mimetiza, se oculta y ataca. Bajo la apariencia de un ángel se esconde un de- predador que devora al macho luego del coito. Las evidencias de un crimen alevoso, cargado de pasión y venganza, conducen al avezado policía por el nutrido reguero de pistas que inculpan a una colección de presas de la mantis. Las motivaciones sobran y las oportunidades son infinitas. La astuta cazadora, sin embargo, ha urdido con intrincada pericia su último engaño: la broma fina.

Plaza Montt - Varas sin número
(…) En Chile: las leyes las han dictado siempre los poderes fácticos (alianzas de militares, empresarios y políticos), sin participación ciudadana, lo que transforma a los jueces, de hecho, en funcionarios e instrumentos de esos poderes y no en representantes de las fuentes soberanas del Derecho. Obligándolos, por tanto, a realizar una odisea introspectiva personal y de riesgo exterior inminente, para llegar, por caminos heroicos y astutamente retorcidos, a la justicia verdadera.

MICROBASURA
Un minuto antes de su muerte, Cobain, declaró: Me encanta todo lo que comienza con B: Bukowski, Becket, Burroughs. Y a mí me encanta lo que le encanta pero añado Bertoni, Bradbury y Baudelaire Brazil de Terry Gilliam Bates Motel in the origin Bunbury Blondie Bolt Thrower Black Sabbath Bonnanno, Bakunin, Bowie, Borges y Basquiat Y tampoco podría morir tranquilo sin decir que detesto muchas cosas que comienzan con N, como Nazi, nazareno y nacional Pero sobre todo con P: Policía, periodista, profesor, poeta, panóptico, político, psicólogo, philosopher, prensa y poder (y más que todo, algunos escritores reformistas que empiezan con p de PURA MIERDA).

La leva
La felicidad es una perra en celo, y todos quieren montarla. Esta afirmación del narrador de la primera novela de Larissa Contreras es el eje soterrado de las motivaciones y del quehacer de sus personajes. A partir de ahí se desarrollan los encuentros, las situaciones, las visiones que experimentan Santiago Lebrel, Graciela y la Central, entre otras figuras destacadas, todos ellos sujetos inestables, cambiantes, desmedrados y desconcertados, pero lúcidos, conscientes de sus carencias y de sus deseos, obstinados en una tarea tendiente a agudizar la experiencia de los sentidos para penetrar la apariencia del mundo y tratar de alcanzar esa felicidad que parece esconderse en el envés de la realidad. En un clima de conflictos, confusiones, dramas, desvarío, violencia latente y explícita, esta epopeya desprovista de héroes da cuenta, con fuerza e ironía, de las ásperas aristas de la existencia, vista como una espiral incontenible, que acumula logros mínimos y fracasos cuantiosos los que, sin embargo, no amilanan a sus actores, quienes apuestan por la presencia de una misteriosa comunión de ideas y sentimientos, un sentimiento de afección que aglutina temores y maravillas, que confunde pérdidas y ganancias, que fusiona empeños y frustraciones, verdades y equívocos, fe y desesperanza, límites y desenfreno, certeza e imaginación. De aparente sencillez, con una escritura firme y segura, narrada con destreza, con un registro realista que no desdeña el poético, La leva es una novela sólida y solvente, es metáfora de nuestra animalidad, agudo retrato de las taras de una sociedad a la cual desnuda con corrosivo sarcasmo, mostrando las trampas del mundo del consumo material y espiritual, las aristas oscuras y radiantes del mundo escénico, con miradas que construyen una radiografía personal y social, que contemplan defectos e insensateces, que constatan la dificultad de vivir, de decir, de hacer y de hacer diciéndolo.

Los Tiburones de la Tierra
No soy neutral. Conozco a fondo la verdad de la causa mapuche y creo en la justicia de su lucha. Así comienza Eduardo Díaz Herrera este ensayo. Para cualquier autor, sobre todo si se trata –como en este caso– de un Doctor Summa Cum Laude por la Universidad de Salamanca, España, la renuncia inicial a cualquier supuesta neutralidad resultaría inconveniente. Pero lo que hay aquí es un retrato histórico profusamente documentado acerca de un plan de larga data destinado a exterminar y erradicar al Pueblo Mapuche de sus territorios. Un plan que ha constado de cuatro grandes campañas de ocupación e invasión. La primera, encabezada por el Reino de Castilla; la segunda, protagonizada por Cornelio Saavedra, bajo el rótulo insostenible de la pacificación de La Araucanía; la tercera luego de la guerra del Pacífico; y la cuarta, durante el proceso de la Contra Reforma Agraria tras el Golpe de Estado de 1973. Es por ello que el autor toma partido y lo hace desde una posición política y filosófica que resulta cuando menos atípica en la literatura chilena. No se trata de una interpretación marxista de la historia; tampoco es el ensayo de un investigador radicado en la academia nacional, ni en organizaciones indigenistas. Aquí, el autor habla desde un enraizado nacionalismo. El interés fundamental de esta obra consiste en la claridad con que devela las responsabilidades de siglos de violencia, muerte, desolación y mentiras de los grandes intereses oligárquicos de aquellos a quienes Isidoro Errázuriz bautizó los Tiburones de la Tierra, equivalentes a lo que el historiador Gabriel Salazar denomina el patriciado mercantilista santiaguino. Desfilan por las páginas de este libro tan imprescindible como aterrador, tiburones, forajidos y conspiradores: los Luchsinger, los Bunster, los comandos de retomas y los comités Trizano y no trepida en develar las responsabilidades políticas de la barbarie patronal que le caben a la prensa, a prominentes miembros de las instituciones del Estado y a los militantes del extinto Partido Nacional y sus herederos en la UDI y Renovación Nacional.

Manifiesto La desestigmatización de la locura, una clínica del cotidiano
Manifiesto, desestigmatización de la locura, una clínica del cotidiano es un texto de par en par transversal, simpoiético, plural. Un texto situado en el corazón mismo del socius, entre el sufrimiento del alma, de la psiquis o del inconsciente y del campo social. Un ámbito heterogéneo y co-extensivo, coalescente a la praxis social. El Manifiesto, desestigmatización de la locura, una clínica del cotidiano interroga no solo a la representación que nos remite a reproducir lo que ya sabemos clichés, normopatías si no que además nos encierra en hábitos estigmatizantes. Lejos de redundancias aquí se trata de inventar mundos-del-cuidado intra o extra muros fuera de la privatización exponencial del sufrimiento psíquico en boga, como igualmente del extractivismo neo-liberal capitalístico de saberes inmanentes, singulares y loques. Bien por el contrario. Lo que aquí está en juego es reconocer-le la alteridad al otre, a les diferentes de une misme, a les loques, sus propias estrategias de perseverancia, de necesidades, de goces y alegrías en la existencia, en el diario vivir. Si las ciudades tal como están son buenas para vivir para muches, para otres, estas se vuelven y dolorosamente, fuente de agresión, de indolente exclusión y de violencia. Este texto intenta revertir esa realidad. Alterar esa representación, percepción como creencia para volcarse hacia la creación de espacios-inventados, unidos de altos coeficientes de creatividad, de cuidado y de amicalidad, única salida a la farmacologización, siquiatrización y desmaterialización-pérdida del vínculo y del apañe social humano y no humano exponencial del sufrimiento psíquico y del alma. Miguel Denis Norambuena.

50×50 LA OBRA INTERRUMPIDA 1973-2023
En 50×50. La obra interrumpida. Anotaciones rearmadas el profesor Rodríguez-Plaza –quien ha sido testigo y uno de los creadores de la experiencia performática– navega por las innumerables preguntas que nos cruzan individual y colectivamente en estos últimos 50 años. Ensaya magistralmente una reflexión que expande los asuntos de la creación, situándola en la ciudad, la ciudadanía, la historia reciente y los rastrojos de nuestra memoria. Angélica Martínez Ponce

Remembranzas / Evocaciones Pintura, Teatralidad, Calle
Patricio Rodríguez-Plaza, nos invita a revisitar un lugar de la historia desde la memoria, no solo como evocación y recuerdo, sino como una declinación del hacer, del ocupar y del significar. A partir de un ejercicio que lo enfrenta a sus propios recuerdos, el autor nos emplaza a la invocación del encuentro entre artistas y ciudad. A través de él, vamos develando trazos que nos hablan de la memoria practicada como un acto de reiteración gestual del brochazo y el pincel en el espacio público. Convirtiéndolo en una práctica que se arrastra desde el cuerpo y que se conjuga en el exilio, cruzando la mirada de brigadistas que irrumpen las paredes de Europa como una brisa de resistencia donde la memoria se activa en la remembranza de cada gesto al pintar. Dr. Pablo Andrade Blanco

Disidencia sexual femenina en el cine chileno postdictadura
Valentina Lillo construye y analiza minuciosamente un corpus muy poco estudiado en Chile: películas que representan a mujeres sexodisidentes, que fueron realizadas en el contexto de postdictadura. Se trata de películas heterogéneas, que van desde cortometrajes de escasa circulación y producciones independientes, hasta largometrajes de directoras y directores de trayectoria como Marialy Rivas, Pepa San Martín o Pablo Larraín. Lillo suplementa la lectura de estos trabajos con otras figuras de mujeres sexodisidentes presentes tanto en la literatura como en la televisión, dibujando un campo amplio, a través de cuyo estudio se subraya tanto la invisibilización, como la marginalización y el estereotipo. Con una mirada aguda y precisa, que es al mismo tiempo teórica y activista, este trabajo aborda las construcciones estereotipadas en torno a procesos como el descubrimiento de la sexualidad, la compleja relación con la maternidad, las relaciones disfuncionales, la pornografía y la perversión. La vulnerabilidad social, económica y geográfica de estos personajes, son aspectos que contribuyen a la marginalización de la mujer sexodisidente en el cine chileno, aspecto que Lillo se propone visibilizar. Su análisis resulta revelador, ya que entrega pistas que van más allá de una mirada temática, incorporando elementos perceptivos (visuales y sonoros) propios de los estudios de cine. Valeria de los Ríos, académica

Estallidos de dolor
Aquí hay un libro verdadero, que pertenece a la clase de aquellos que a uno le gustaría haber escrito. Gabriela Macaya fabrica un instrumental preciso para diseccionar con cuidado, pero sin piedad, una vida, su vida. Para ello todo sirve: el inventario doblemente quirúrgico de su relación con el padecimiento físico, el registro fotográfico que repara en la herida, la enumeración de los malos amores o la detención del pensamiento en la fragilidad de la máquina humana y en su término. Roberto Juarroz en un verso dice: No tenemos un lenguaje para los finales, Gabriela encontró el suyo. Samuel Soto Bustos, enero 2023.

Yo tenía un país
Este breve libro de Jaime Ceballos titulado Yo tenía un país, presenta un mensaje simple y directo al lector: perdimos el país que teníamos y tal vez no lo reencontremos nunca. Como señala Bernardo Guerrero en su post-prólogo, que actualiza este poemario publicado hace 20 años; leer estos poemas es un acto que honra la memoria, toda vez que nos invitan a recuperar el país arrebatado. Sin mayores preámbulos, Ceballos nos impele a recordar los momentos más aciagos de nuestra historia, a veces con desencanto y dolor y otras veces con una mueca de ironía, una ironía dolorosa, chaplinesca, que critica la barbarie desde el propio centro de la escritura poética, tal como ocurre en poemas como Canto general o Las calles de Chile. Este libro de poemas nos devuelve a una época sangrienta, donde la represión era el pan de todos los días y cuando como dice el poeta; La primavera se nos fue de un golpe / y nosotros perdimos el respiro. Hoy día, que asoman de nuevo las borraduras de la historia de hace medio siglo, la poesía, esta poesía nos recuerda que teníamos un país que hay que recuperar para aquellos que vendrán después. Naín Nómez, octubre de 2023.

Espesos ríos de tinta
Después de revolver el brebaje con la cucharita, reparé en la espuma y en el pequeño remolino que se formó dentro de la taza, provocándome una sensación melancólica, larga, estirada, con cierto vértigo previo que me sumergió en las oscuras aguas de ese micro océano contenido en una simple taza de café, en el efímero vórtice, en su particular maelstrom miniatura que me tragaba y que duró solo un par de segundos, pero que bastaron para ponerme la piel de gallina.

Cronicario de la Nueva Extremadura
Cronicario de la Nueva Extremadura de Clemente Diego, es un texto difícil de ubicar o nombrar, pues tanto forma como imaginario se unen en un giro arcaico, compareciendo como una rareza, como una joya protegida en clave. Una voz recorre este texto como un animal mitológico, cruza entre una crónica y un relicario, fusión injuriante y barroca para quien lee y ejecuta dicha voz. Manuel como la figura central y protagonista es asolada por una voz poética que insiste atribulada en los castigos por Nefando Pecado que llegará por sus acciones. Los une la gemelidad ancestral, atávica de dos lugares en permanente fricción. Dice la voz nómade del texto: Soy yo, el indio, errabundo mestizo avecindado, quien escribe y quien cuenta la propia vida acronicada. Un lenguaje imperativo, terroso, auratico en un limbo terroso y amarillo como el desierto. Clemente Diego ha creado un paisaje único, definido por quien poetiza lo que narra en cercanía y peligro con el virreinato del Señor de la Nueva Extremadura de Coahuila. Un clamor, un delirio quebrado del deseo en pecado o unas memorias sucias de polvo de Herradura. Juan Pablo Sutherland, octubre 2022 .

Allí donde el sol calla
Allí donde el sol calla gesta una voz o, quizá, una serie de voces, que surgen de un estallido que ha dejado un cuerpo fragmentado. Ya en el comienzo, la palabra nos comparte su angustia desde el origen más orgánico: el padre, una bestia violenta, y la madre, una loba insaciable de drama y egoísmo. La historia del resultado genético es cosida con una abundancia de audaces metáforas que van dando cuenta del estado psíquico y también físico de estas voces, que van tejiendo, con el marcador del calendario entre los años 2018 y 2019, una tela de penurias, denuncias, donde resaltan emociones como la cobardía, el miedo, incluso la esperanza. Clave resulta la pulsión por aprender, por educarse; la admiración por el complejo trabajo docente, que demanda un constante estudio. Quizá la educación es la que permite romper aquella máscara secreta que se desea y que impide dar curso a las verdades que relampaguean detrás de ella.

No somos de Cristal
Hay libros que no se leen, se atraviesan. No somos de Cristal de Alaska Infinita es uno de ellos. No porque sea frágil, sino porque duele tocarlo sin sentir algo de lo que ahí se encuentra presente. Este poemario no pide permiso ni ofrece consuelo fácil. Se abre como una herida honesta y nos recuerda que escribir, muchas veces, no es sanar, sino sobrevivir. Alaska Infinita le habla al que siente ‘demasiado’, al que carga con diagnósticos visibles e invisibles, al que intenta levantarse cada día sin saber muy bien por qué. No es un libro de autoayuda. Y tiene razón. Aquí no hay recetas, sino una voz que se atreve a decir lo que normalmente se calla. Ignacio Quezada Periodista. Licenciado en Comunicación Social

Diez cuentos + La energía del volcán
Este libro de Luis Hachim reúne un conjunto de once breves relatos, en apariencia dispar y heterogéneo. Los temas tratados son variados –las vivencias en medio del estallido social, episo dios y peripecias de la infancia, desplazamientos en el espacio y en la memoria, la violencia intrafamiliar, investigaciones académi cas y periodísticas, el individuo y su relación con la naturaleza, la clandestinidad y la solidaridad, discusiones metaliterarias, entre otros–, en episodios, a veces no exentos de humor, ocurridos en tiempos distantes y disímiles, con voces y perspectivas narrativas moduladas diferentemente, según la materia tratada. Existen, sin embargo, ciertas líneas directrices que engarzan estas múltiples historias y sus circunstancias. Primero, un desplie gue narrativo preciso, con una escritura vivaz y concisa que condu ce a finales abiertos, plenos de invitaciones y enigmas. Segundo, el protagonismo de las perspectivas personales, de subjetividades en conflicto desde las cuales emerge una experiencia de lo cotidiano que significa una certera e intensa disección de los trances afec tivos y colectivos, de las tragedias íntimas y sociales. Tercero, una aguda conciencia del valor de la palabra para explorar y aprehen der una determinada realidad y sus matices, con una opción decidi da por un conjunto de valores insoslayables, tales como la amistad, el apego a la justicia, la impugnación de la violencia del Estado, la aguda conciencia de la historia y un concomitante compromiso ético y político. Por todo ello, y sin lugar a dudas, estos cuentos de Luis Hachim no pueden dejar indiferentes a sus lectores.

Campo NEO (comunista) Psíquico
Una recuperación de textos y materiales en reversa. Nueva pieza cierre en encierro, como la representación de sucesivas metamorfosis corporales, emocionales en que los bordes amenazan con difuminarse.
