Manuel Sánchez Pérez
Sus libros

La muerte pasea por mis sueños
Cuando no estoy a gusto con lo que me rodea dejo flotar mi imaginación por un río tranquilo que me aleja de la realidad. Pero los sueños me alejan mucho más, tanto que en ocasiones parece que no estoy en este mundo y me encuentro con los que ya lo abandonaron hace tiempo. En ese lugar sin tiempo ni distancias los veo sonreír y la felicidad que me transmiten jamas la sentí en el mundo real. Otros sin embargo trastornan mi descanso transformándolo en pesadilla que hace que me despierte tiritando de frío. Pero hay un viejo conocido que vaticina los malos acontecimientos con los que me golpea la vida y con su fría mirada parece decirme que me está esperando para saldar alguna cuenta conmigo y con mi soledad.

Os estamos esperando
Postrado en su lecho Equila seguía aferrado a la vida, esquivando una y otra vez a la muerte que lo perseguía sin tregua desde el mismo momento de su concepción. Unos anacsas lo protegerían, otros lo acosarían, seguros de su importancia en aquel mundo en decadencia que ignoraba que estaba en manos de seres faltos de sentimientos, despiadados que decidían quien vivía y quien moría. Equila era el único amor que conocería Leirma, que lo cuidaba desde un lejano día de juventud en que ella y sus gatos lo vieron por primera vez. Los gatos adoraban a Equila, mientras que él permanecía cayado, para no advertir a la muerte que lo perseguía desde muy lejos.

Despiértame cuando muera
La familia Oprea siempre lidió sin tregua con la muerte y con los hijos del que no muere. Mientras que las mellizas Ruxandra y Crina Matei crecían en un mundo que se bañaba en sangre, una sangre que proporcionaba longevidad a quienes se nutrían sin ningún escrúpulo de ella. La oscuridad los miraba a todos desde cristales mojados, pero aunque nadie quiere cruzar al otro lado la puerta siempre está abierta y hay quien entra y sale por ella.

Te encontré en un mar de tinieblas
Hay puertas que al atravesarlas comunican el mundo de los vivos con el de los muertos, el futuro con el pasado y que entrelazan universos en el breve espacio de tiempo en que se tarda en cruzarlas desde el presente.
Hay personas como Sofía capaces de abrir esas puertas y personas como Carmen y Javier capaces de atravesarlas.
El dolor también abre puertas por donde lo que hay al otro lado entra en nuestro mundo para quedarse y penar en el.
