María Fernanda Richmond
Su libro

La sibila de Lyon
Durante casi tres siglos, nadie recordó su nombre. Pero alguien había dejado escrito quién era. Lyon, 1736. En una antigua casa de la ciudad vive la viuda de un célebre escultor. Tiene sesenta y cinco años, tres hijas, una biblioteca insólita y conocimientos que una mujer de su tiempo quizá no debería poseer. Lee a Cardano. Estudia los astros. Conoce las propiedades secretas de las plantas. Habla de amor, del destino y de aquello que todavía no ha sucedido. Quienes entran en su casa la llaman la Sibila. Su verdadero nombre es Marie-Andrée Blampignon. Y es real. Siguiendo la huella que dejó en un manuscrito del siglo XVIII, María Fernanda Richmond reconstruye la extraordinaria historia de su propia familia: un viaje entre talleres de escultores y salones, mármol y seda, secretos y ambición, desde la Provenza hasta Lyon, París y el Versalles de Luis XIV. Pero cuanto más se acerca a Marie-Andrée, más inquietante se vuelve la pregunta: ¿Qué ocurre cuando la persona que buscamos en el pasado parece haber estado esperándonos? La Sibila de Lyon es una historia de arte, poder y memoria. Pero, sobre todo, es la historia de una mujer borrada por el tiempo y de otra mujer, nueve generaciones después, destinada a devolverle su nombre. Marie-Andrée esperó 271 años. Ya era hora de encontrarla.
