Miguel Ángel García García
Sus libros

Perdido en el olvido
Llegamos llorando, pero lo primero que encontramos es un amor que se adueña de nuestros corazones. Sin valorarlo, ese amor siempre nos acompaña y jamás cambia, incluso cuando avanzamos por el duro camino que tenemos marcado. De todo ello, solo queda una mochila cargada de desilusiones, un peso que ese mismo amor consigue aligerar.
Padres e hijos: “un nudo constrictor de amor”.

Obeto
**Disfrutar de ese mundo de la niñez, que los sinsabores de la vida hacen olvidar, resulta esperanzador.** **Sin duda, participar de esa alegría, es suficiente razón para dar gracias por haber vivido.**

Escapando hacia una ilusión.
Emigrante y buscando libertad,por el mundo camino con espíritu honradoaportando mi esfuerzo y lealtad,pues, por fuerza, me veo desplazadopara hallar, junto a todos, el futuro anhelado.De política y credos poco sé. Me parece bien todo, si no va con maldad,por ello, mis deberes cumplirépara, así, mejorar la humanidad,donde existan derechos con la misma igualdad.Y al mundo mi amistad leal entrego,pero a quien no la acepte, impasible le digo:peor para ti, y quédate con tu ego,pues, dudando del Cielo que persigo,el infierno aquí tengo como un duro castigo.
