Nuria Ubierna Otaduy
\r\nNuria Ubierna Otaduy, nacida en Barakaldo (1975), Bizkaia. Lleva más de veinticinco años formándose en terapias alternativas. Aunque lo verdaderamente importante es y ha sido la sanación en ella a través del amor incondicional, en esa entrega a lo desconocido, en la noche oscura del alma, para así volver con los más bellos tesoros que compartir con la humanidad.\r\nSu intención es llegar a través de la lectura a todos esos corazones que añoran el paraíso en la tierra y en sus cuerpos, sin necesidad de sufrir. Así como poder interactuar con las nuevas generaciones a través de los cuentos, de una forma práctica y divertida, para ayudar a comunicarnos desde la divinidad que reside dentro de nosotros.\r\n\r\n\r\n
Sus libros

La niña y el costurero
Guía práctica de lectura meditativa diseñada para adultos y niños, cuyo propósito es facilitar la reconexión con la esencia interior, la consciencia y la espiritualidad a través de cuentos alegóricos. La obra integra técnicas de respiración, visualización de centros energéticos (chakras) y pautas para el acompañamiento emocional, buscando un estado de presencia y juego compartido entre cuidadores y menores.

El angelito gruñón
Obra de corte espiritual y reflexivo que propone un camino hacia la sanación interior y el autodescubrimiento. A través de una narrativa que combina gratitud, metafísica y ejercicios de consciencia, la autora guía al lector en un proceso de reconstrucción personal para trascender los miedos y el ego, buscando conectar con la propia divinidad y alcanzar la plenitud emocional.

La princesa iluminada
Todo el amor que añorabas tener, sentir y experimentar se encuentra entre estas páginas. Nunca jamás te habrías imaginado tanto amor brotando de una lectura para colmar de dicha, paz y sanación a tu mente, tu cuerpo y tu corazón. Este libro es el amor que esperabas, ese amor incondicional que no hallabas en el exterior y tanto ansiabas. Tú, amado; tú, amada. Leerlo es extasiarse de dulzura, de paz y de sabiduría. No quedará en ti, después de leerlo, ni una sola pregunta por responderse sencilla y plenamente. ¡Ya es hora de dejar de sufrir y empezar a iluminarse! Y ese momento ya ha llegado. CógeMe, ábreMe y permíteMe que sea yo quien te cuide, te muestre y, por fin, te restaure. Ya no necesitas esforzarte en escucharMe, ahora puedes leerMe. Sí, lo sé, eso era exactamente lo que necesitabas y tanto has estado rogando. Y ahora ¡aquí Me tienes! Nunca más te sentirás solo/a. Porque ahora... ¡¡¡también Me tienes entre tus manos!!!
