Onésimo García
Este libro fue inspirado en base a las grandes enseñanzas que San Ignacio de Loyola nos transmitió en sus ejercicios espirituales. Por otro lado, en los inspiradísimos decálogos de la Infantería de Marina y de la Legión del glorioso Ejército español, creados para mantener no solo la disciplina, sino el buen espíritu del soldado. También en el deseo de ayudar a algunas almas necesitadas de la misericordia de Dios, ya que Él solo espera un pequeño gesto de buena fe y deseo para enriquecerla con su Gracia y, como valiosa flor, ayudarla a que crezca para llevarla y presentarla al Padre y goce eternamente de su amistad, su gracia y de la visión eterna de su Esencia Divina, es decir, de la mayor visión de Dios según sus méritos adquiridos en la vida terrenal. Bien se sabe que todo aquel que entra a servir en la milicia de un Ejército debe despojarse de sus vestiduras y asumir el nuevo uniforme, decálogo de la unidad y estilo de vida. Y así también Cristo, el Gran Rey del Ejército Cristiano, quiere que quien entre en su servicio y quiera seguirle como discípulo, como buen soldado lleno de un gran espíritu y entusiasmo en servir a tan gran Señor, se niegue también a sí mismo y se revista con el uniforme del hombre nuevo... y asuma su Decálogo y enseñanzas para que, siguiendo fiel a ese espíritu, y viendo Él al que más se destaque, sepa recibir el premio merecido y reciba en esta vida gracias y bendiciones; y en la otra vida sea premiada con la salvación eterna y galardonada con una mayor visión de la Esencia de Dios o gloria celestial en premio por su esfuerzo y fidelidad.
Sus libros

Las reglas del soldado de cristo
Es de hombres caer y de héroes levantarse. No obstante, sucede que muchas almas, deseando salir de algún vicio, pecado o defecto que se quiere corregir, no encuentran modo o camino que les ayude a ello. Este libro, al igual que a un soldado se le forma, capacita y motiva para hacer frente a la batalla con coraje, entusiasmo y valor, es una ilustración, un camino, una forma en donde encontrarás, por un lado, un Decálogo al estilo del ejército; a saber discernir de dónde nos vienen nuestros pensamientos, según las enseñanzas de San Ignacio, en su discreción de espíritus, y a entender por qué se sufren escrúpulos, pero con novedades para una mayor comprensión; asimismo, se exponen unas reglas que ayudarán a conocer mejor a una persona y a no dejarse llevar tan solo de la primera impresión y no llevarnos a engaño; unos hábitos a seguir que te ayudarán a ser constante en el bien comenzado, así como un método y una forma de sacar provecho en la meditación de un pasaje de la Historia Sagrada; y cómo emplear un retiro espiritual para mejor reparar al Señor y unirse a Él. Por otro lado, en el último apartado, «Quiero creer en Dios», se trata el tema de cómo entender el motivo por el que uno llegó a perder la Fe en un Creador, y un camino para recobrarla. Además, se añaden algunas enseñanzas de las Sagradas Escrituras, en las que es el mismo Dios el que te ilustrará a través de ellas.

Las Reglas del Soldado de Cristo. Nueva versión ampliada y mejorada
Es de hombres caer y de héroes levantarse. No obstante, sucede que muchas almas, deseando salir de algún vicio, pecado o defecto que se quiere corregir, no encuentran modo o camino que les ayude a ello. Este libro, al igual que a un soldado se le forma, capacita y motiva para hacer frente a la batalla con coraje, entusiasmo y valor, es una ilustración, un camino, una forma en donde encontrarás, por un lado, un Decálogo al estilo del ejercito; a saber discernir de dónde nos vienen nuestros pensamientos, según las enseñanzas de San Ignacio, en su discreción de espíritus, y a entender por qué se sufren escrúpulos, pero con novedades para una mayor comprensión; asimismo, se exponen unas reglas que ayudarán a conocer mejor a una persona y a no dejarse llevar tan solo de la primera impresión y no llevarnos a engaño; unos hábitos a seguir que te ayudarán a ser constante en el bien comenzado, así como un método y una forma de sacar provecho en la meditación de un pasaje de la Historia Sagrada; y cómo emplear un retiro espiritual para mejor reparar al Señor y unirse a Él. Por otro lado, en el apartado, “Quiero creer en Dios”, se trata el tema de cómo entender el motivo por el que uno llegó a perder la Fe en un Creador, y un camino para recobrarla. Y ya finalmente en el quinto apartado, “Quiero amar a Dios”, está estructurado en base las meditaciones o contemplaciones que pone San Ignacio para alcanzar el amor, así como en los varios modos de orar. En este apartado se desarrolla ampliamente esos temas que ayudarán a que se saque el fruto que se espera, pues, como enseña San Agustín, nadie puede amar algo que no se conoce, y a ese fin va ese apartado: desear conocer, buscar, encontrar, estudiar, reflexionar, comprender, sentir, amar. Además se añaden algunas enseñanzas de las Sagradas Escrituras, en las que es el mismo Dios el que te ilustrará a través de ellas.

El convoy de la victoria. La aparición de la Virgen de África.
Desde tiempo inmemorial conocida es los grandes milagros de la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de África, cuya imagen fue donada por el Infante portugués Enrique en 1421, de la cual era muy devoto, y que sería apodado después de su muerte como «El Navegante», el cual quiso que fuese venerada como «Santa María de África».
Conocidas son para los que conocen la historia de Virgen tan milagrosa, cómo no solo libró a Ceuta de varias epidemias de peste negra sino incluso a Andalucía y Gibraltar, de salvar a la ciudad de Ceuta de fuegos devastadores, de librar a marineros en las tempestades en el Estrecho, favoreciéndoles incluso con apariciones celestiales, y así otros milagros, según consta en las actas escritas de sus hechos milagrosos. No obstante, no consta como tal el siguiente que se mencionará, siendo considerado uno de los mayores milagros, por no decir el que más, a pesar de ser publicado en periódicos de la época y plasmado en cuadros y poemas: La Aparición de la Virgen de África el 5 de agosto de 1936 en medio de la batalla entre el destructor Alcalá Galiano y el cañonero Dato en el paso del Convoy, llamado de la Victoria, en el estrecho de Gibraltar, cuando el Ejército Expedicionario de África al «mando directo del General de División D. Francisco Franco Bahamonde» forzó el bloqueo de la Armada Republicana. En este escrito se demostrará también de manera documentada como el General Francisco Franco, nombrado por la Junta de Defensa Nacional el 3 de agosto de 1936 Jefe del Ejército de África y del Sur de la España, una vez supervisada la marcha del Convoy, embarcó en el cañonero Dato, que era la nave que comandaba el Convoy, y no permaneció en Ceuta como comúnmente consta en los escritos actuales.
Pero muchos se preguntarán: ¿Cómo es posible que la Virgen María se apareciese para salvar al Ejército Expedicionario de África que cruzaba ese Estrecho que une África a España? ¿Qué razones tenía la Virgen María, y el Cielo, para salvar a ese «Trozo de España» que lo cruzaba arriesgando sus vidas y que no estaba dispuesta a venderla tan fácilmente sin luchar antes al ver a su Patria agonizar antes los enemigos del pueblo español que habían alcanzado las instituciones y querían ponerla al servicio de los intereses de Rusia?
Espero que a través de la lectura de este libro se pueda encontrar las respuestas de esos porqués, y se entienda mejor esta parte de la historia tan olvidada y tergiversada. Y conste en los anales de la Historia de España y de la Cristiandad como una de las grandes intervenciones de la Excelsa Madre de Dios a favor del ejercito cristiano español, uniéndose así a las otras intervenciones celestiales habidas en las batallas cristianas españolas como fueron, entre otras, la de Clavijo contra los moros en la Reconquista, la de Lepanto o en la Batalla de Empel en las guerras de Flandes, que dio origen a ser proclamada la Inmaculada Concepción protectora y patrona de la Infantería española.
