Pablo Velázquez López
Su libro

Sonora: La Dama de la Biblia
Adela, una mujer única. Walter, un policía especial. Ella, emigrante española en México, está dotada de una gran fortaleza interior y de una marcada personalidad. Luchadora incansable por defender la igualdad entre mujeres y hombres. En la madurez de su vida, es condenada a veinte años de prisión por dar muerte al violador y asesino de una de sus hijas. Toda su vida tuvo para ella un significado especial: la lucha por vengar la muerte de una hija adolescente, violada y asesinada; la lucha por lo que creía que era su deber. Desde una de las cárceles más violentas y conflictivas del estado de Sonora, en México, donde pasó una parte importante de su vida, Adela se significó como una de las mujeres con más fortaleza y más valor de la vida carcelaria en todo el mundo. Luchó por la dignidad de las mujeres —presas o en libertad, daba igual—; luchó contra el machismo incontrolado, contra la violencia de género, contra violadores y asesinos sexuales, contra la droga asesina, contra la mafia del narcotráfico; luchó contra la desigualdad social, laboral y jurídica entre ambos géneros. Y, sobre todo, luchó por los derechos y libertades de todas las mujeres del mundo.
