Patricia Rivas
Sus libros

La carta que nunca leerás
Para la gran mayoría de las personas puede que solo haya una manera de decir te quiero; esas dos palabras, te quiero. Pero para mí hay otra muy diferente desde un 17 de agosto. Yo no empleo dos palabras, sino tres: te lo prometo. Porque ese día me entregué por primera vez a mi primera persona, a Jacob, y porque ese día le prometí que lo quería, aunque nadie sabía el porqué.
Y tú ¿qué harías?

La carta que siempre leerás
Porque lo que me dolía era que eso tan fuerte que sentíamos fuera mutuo y no supiéramos querernos bien. Me dolía que nos quisiéramos mal cuando nuestros sentimientos eran tan reales. Me dolía que nos tuviéramos que dejar ir por hacernos daño. Me dolía que no pudiéramos estar bien. Me dolía que nos tuviéramos que alejar por querernos. Y es que dicen que querer de verdad no duele, pero sí que duele, porque el querer es un sentimiento que está por encima de todo y, cuando se llega al límite, duele ver que ya no hay nada más que hacer.
Y tú, ¿qué sentías?
