Rubén Torres de Mesa
Málaga (1973). Cursó el bachillerato por la opción de letras puras. Fue administrativo en una gestoría durante más de veinte años. Diseñó y programó toda la plataforma informática administrativa del Departamento de la Facultad de Criminología de la UMA. Ha aprobado buena parte de la carrera de Filología Hispánica, superando materias del tercer curso. Ha aprobado cuatro asignaturas troncales del primer curso del grado de Humanidades de la UNIR. Fue camarero de una cafetería durante meses. Escribió diarios desde que era niño. Posteriormente también lo hizo en poesía, obteniendo premios en los tres certámenes que participó, a nivel de todos los institutos de la ciudad de Málaga; así, guarda en el cajón una colección de poemas, en forma de diario poético, que abarca nueve años de su vida y que no descarta publicar algún día. Escribió en 2020 un conjunto de relatos, reunidos en el libro Relatos desordenados, que tal vez reimprima en esta editorial. Doscientos años de amor es su primera novela.
Sus libros

Doscientos años de amor
En este singular pueblo, el tiempo parece haberse detenido ante la cotidianidad de sus habitantes. El hacendado don Gonzalo, hijo de don Eduardo, el dueño de la imprenta, vive con ilusión su próximo enlace nupcial, por eso visita a menudo a Fulgencio, el albañil, quien le está construyendo su futura casa. Cuando afloja la calima, otros habitantes continúan su ritual diario. Atanasio y Paco departen animadamente cada mañana en la taberna de Federico mientras el segundo le relata al primero sus peripecias en la ciudad en su época estudiantil. Don Andrés, el alcalde, escucha con atención la historia de cómo don Benito, miembro del consejo de sabios del pueblo, se enamoró de su esposa. El padre Emilio visita diariamente a las viudas de la localidad y también hace andanzas reparando corazones solitarios. Todos los que viven en este singular pueblo saben que hay algo misterioso que los envuelve, una neblina que rodea a su propia historia y que parece adivinarse especialmente cuando echan la vista atrás y evocan sus mismos orígenes.

Doscientos años de amor 2
Rubén Torres de Mesa nos sumerge en un relato que entrelaza el pasado y el presente de una comarca llena de historias y secretos. La trama se centra en don Eduardo, un editor de periódicos que, tras un momento de ensimismamiento, se enfrenta a la realidad de su vida profesional y personal. Mientras revisa el periódico, se encuentra atrapado entre la presión del trabajo y las reflexiones sobre su legado familiar, simbolizado por un antiguo teatro de títeres que ha pasado de generación en generación. Paralelamente, conocemos a Atanasio, un sereno que busca el amor en un entorno donde las tradiciones y los vínculos comunitarios son fundamentales. Su vida da un giro inesperado cuando decide publicar un anuncio en busca de una compañera que comparta su insomnio, lo que desencadena una serie de eventos que lo llevan a replantearse sus prioridades y deseos. La novela también nos presenta a Paco, un hombre marcado por un amor perdido que, junto a Atanasio, intenta encontrar respuestas en un mundo donde lo extraordinario y lo cotidiano se entrelazan de manera sorprendente. A través de sus interacciones, se exploran temas de amistad, amor y el inexorable paso del tiempo. Doscientos años de amor 2 es obra que destaca por su rica ambientación y su capacidad para capturar la esencia de una comunidad unida por la historia y los lazos familiares. Con una prosa evocadora, Torres de Mesa nos invita a reflexionar sobre el significado del amor y la memoria, mientras seguimos a sus personajes en un viaje de autodescubrimiento y redención. La novela promete mantener al lector cautivado con su mezcla de realismo mágico y narrativa romántica, ofreciendo una experiencia literaria que resuena mucho después de haber pasado la última página.

Poemas 2025: Cartapacio privado
Desde que era un muchacho de dieciséis años, comencé a escribir poesías en un cartapacio que guardaba solo para mí. Se trataba de composiciones que lo que pretendían era el simple desahogo emocional y, en el mayor de los casos, sin reparar en la estética final. Este año he vuelto a sentir esa necesidad y es lo que tenéis ante vosotros. Sin pudor alguno, los expongo a la vista de todos. No los juzguéis muy mal, tenéis mi intimidad ante vosotros.

Poemas 1990-91: Cartapacio privado
Contando con los dieciséis y diecisiete de edad, era un muchacho bisoño que garabateaba versos en un escondido cartapacio, tratándose de desahogar por lo que vivía. Tenía asimismo bastante confusión, con todo lo que le rodeaba, y a lo que influía sus primeros contactos con el alcohol, enfermedad que lo marcó. Como muchos adolescentes tardíos y sensibles, no comprendía el entorno donde se movía. Así, usó de los versos para darse a sí mismo una explicación de todo. A partir de la última composición de este cartapacio, empezó a trazar entonces poemarios propiamente dichos, que abarcaron diez años de su vida, y que lamentablemente se han perdido por cuenta de la informática. Sean benevolentes con él, en sus primitivos versos, carecía de toda experiencia, tanto poética como vital.

Poemas 2025: Cartapacio privado II
Desde que era un muchacho de dieciséis años, comencé a escribir poesías en un cartapacio que guardaba solo para mí. Se trataba de composiciones que lo que pretendían era el simple desahogo emocional y, en el mayor de los casos, sin reparar en la estética final. Este año he vuelto a sentir esa necesidad y es lo que tenéis ante vosotros. Sin pudor alguno, los expongo a la vista de todos. No los juzguéis muy mal, tenéis mi intimidad ante vosotros.
