Santiago Serrano Martínez-Risco
Sus libros

Dieciseis cuentos imposibles y una verdad incómoda
Estos cuentos que siguen, y de los que estás leyendo la contraportada, no son sino el resultado de toda una amalgama de lecturas atribuladas e iconoclastas, de todo género y condición, olvidadas y cosidas por la luz hiriente del Sur y la niebla perpetua del Noroeste.
Están escritos a ratos perdidos que robo a mi condición de abogado y me liberan de demandas, denuncias, atestados, sentencias y demás prosa jurídica que me hace sangrar por los ojos.
No están hilados, se regodean de su carácter caótico y desordenado; están escogidos sin razón alguna y más allá de ella, de entre las numerosas historias que necesito arrojar y arrojo con frecuencia porque actúan como un bálsamo que me cura las heridas.
Creo que esperan, con la lógica desazón del novicio, ser masticados y deglutidos con la misma calma que a mí me han proporcionado.
Se leen de izquierda a derecha, de arriba abajo, pueden dejarse sobre la mesita de noche para leerlos antes de dormir, ordenada o desordenadamente, o incluso hacerlo en mitad de tus sueños, y son buenos también para calzar las mesas de esos bares que me gustan porque tienen al menos una mesa renqueante.

Crónicas y contra crónicas de un tiempo enojoso y ocho bises conciliadores
Crónicas y contra crónicas de un tiempo enojoso y quince bises conciliadores es un pequeño libro que contiene dos partes bien diferentes.
La primera son unas crónicas hechas a vuela pluma de un tiempo que ya nos parece lejano y que, ciertamente, fue enojoso.
Son más que nada ocurrencias, a veces cómicas, a veces no tanto, que pretendo que sean un relato no demasiado fiel de lo que nos pasó y que cuenten cómo creo que salimos de aquello.
Fueron, a mi parecer, una preparación para la segunda parte: unos relatos que llamo conciliadores porque con ellos dejo aparcado para siempre ese periodo incómodo y discordante.
Son textos breves, divertidos y capaces de sacar una sonrisa; están escritos a ratos perdidos, que gracias a ellos he sabido encontrar.
