Adolfo Silva Reyes
Sus libros

Desquiciada
Detrás de una cuidada sonrisa, se oculta un malévolo lenguaje expresado a puertas cerradas. La preferencia de una madre también se hace notar, cuando la ira se enfoca en la única hija de la familia, a través de la actitud irónica, despiadada y violenta. Todo aquel conjunto de elementos negativos convierte a la niña Laura del Canto Errázuriz en adulto antes de tiempo. Una mente brillante que se distorsiona a causa del rechazo materno y los ingratos recuerdos que con los años adquieren sed de venganza. Laura vive en una guerra constante de pasajes que bombardean su cabeza de imágenes que la perturban y de situaciones pasadas que la transforman en una desquiciada.

Querida Lurdes
Lurdes miraba atenta a su madre que dio un giro rápido, poniendo como barrera infranqueable la espalda que a la niña le pareció enorme. Christine tomó una profunda bocanada de aire levantando los hombros y luego lo soltó fuerte, con un sonido corto –¡aaah!–, como si pudiera sacar de adentro los recuerdos de su hija, para dejarlos allí. Caminó rápido hasta la puerta donde la esperaba su maleta, después de recogerla con cierta delicadeza, esperó un poco, momento en el que Lurdes pensó que se quedaría, y ya le había perdonado la mala intención. Christine pensaba si era bueno mirarla o no.
