Agee
Sus libros

Elogiemos ahora a hombres famosos
Despiadada, honesta, conmovedora: un canto a la dignidad humana. Un libro imprescindible que se ha convertido en un clásico. A raíz de un encargo de la revistaFortune, James Agee y Walker Evans convivie- ron durante los meses de julio y agosto de 1936 con tres familias de aparceros del sur de Estados Unidos para realizar un reportaje periodístico sobre las condi- ciones de vida de los arrendatarios de algodón. Ese estudio resultóun verdadero documento sociológico, pero que, tanto por su descripción austera como por sus fotografías, fue rechazado por la revista. Así, James Agee decidióconvertir el re- sultado de esta perturbadora experiencia en uno de los libros que acabósiendo de los más originales y a la vez in uyentes del sigloxx. Una extraordinaria visión, intensa y única, que da voz a los olvidados y excluidos; una obra universal que hoy más que nunca parece importante recuperar.

El mundo de piedra
«Es la infancia misma lo que Joel Agee devuelve al lector.» Siri Hustvedt«El mundo de piedra es más que un gran logro literario: es también un logro humano notable.» Paul Auster En una casa con un gran jardín en un pueblo mexicano sin nombre a finales de los años cuarenta, Peter, de seis años y medio, lee, sueña y juega con sus amigos. Es un explorador, artista, filósofo, místico y científico. Su mundo aún es nuevo, todavía no está contaminado por el conocimiento recibido. Y el mundo real que lo rodea es único en aquella época: una comunidad de exiliados que han encontrado refugio en México de los regímenes fascistas de Europa, codeándose con sindicalistas mexicanos o artistas como Frida Kahlo. Pero los emigrados añoran su hogar, incluido el padrastro de Peter, que quiere regresar a su Alemania natal. Sin embargo, volver puede no ser seguro, lo que da lugar a angustiosas discusiones entre los padres de Peter y su pequeño grupo de amigos. Y poco a poco, Peter comienza a comprender que su mundo puede acabar patas arriba, que podría verse obligado a despedirse de todos los que conoce y ama: su mejor amigo, Arón; el amigo de su padre, Sándor, que habla de revolución y hace trucos de magia; y Zita, la criada de la familia, que le ha enseñado los consoladores misterios de la oración.
