Alejandra Cano Oviedo
Alejandra nace en un municipio de Cádiz, en Jerez de la Frontera (1980).
Diplomada en Magisterio, se encuentra actualmente preparándose las oposiciones para ejercer una vocación que le apasiona, la educación.
Apasionada, además, de los animales y la naturaleza, pone el foco en la marea para su primera obra literaria y personal.
Cuando se despierta de un largo letargo, nada vuelve a ser igual, tras varios intentos con la muerte inducida por unos seres acomplejados, es decir, intentos de suicidios; hay héroes que salen inmunes, pero no intactos para la vida, se vuelven de hierro.
Marcada por un pasado que la atormenta, decide poner rumbo hacia una realidad paralela, el ser humano tiene la capacidad de escaparse y encontrar serenidad en otra parte del mundo, sin ni siquiera moverse de la butaca. Al principio de la travesía, se cobija en su propia burbuja hasta que de nuevo vuelven a partir su coraza seres que se va encontrando y que la hacen sentirse en paz consigo misma. La música es una de ellas.
Su libro

Un viaje constante al centro del alma
Lo que os vais a encontrar en este libro no es ni una hoja de ruta de vida, ni pretende que compartáis en su integridad la visión y el enfoque del mismo. Pienso que si os dan un papel pautado, denle la vuelta por el otro lado. Es una lectura cuya finalidad es encontrar una parte de cada uno de vosotros en alguna de sus páginas, donde aparece la libertad, los sentimientos, el amor, el desamor, los ofendidos, los rebeldes,los trasnochadores, los madrugadores, los elitistas, los bohemios, los laboristas, los pasivos, los afortunados, los vivos y los muertos, el feminismo, la mujer, el hombre, las luchas... Una actividad inequívoca de la que solo se hace posible lo imposible y los sueños con constancia y esfuerzo. Esta obra posiblemente sea un pasaje secreto hacia los sentimientos más puros del ser humano, donde la atracción por la vida es filosofía de supervivencia. Es una invitación a café con aroma de mujer.
